domingo, 28 de junio de 2009

TERTULIAS DE SÁBADO NOCHE, ABORDANDO EL TEMA DE LA PROSTITUCIÓN





Los sábados noche que puedo, es decir que tengo a mis hijos con mi ex cuando le toca su derecho de visitas, suelo salir con mis viejos amigos solterones a cenar afuera, y como siempre solemos hablar de las cosas que nos afectan. Ayer se incorporó uno que hacia muy poco que había roto con su pareja, después de 2 largos años de noviazgo. Al tiempo que aprovechamos de la buena comida y la buena bebida, como ya es frecuente, hablábamos de la crisis económica, de lo regular que van las cosas y de lo mal que está el curro. Somos algo así como analistas de economía que seriamos la envidia de cualquier revista económica, por los conocimientos directos y de causa que tenemos sobre el tema, pero el repetido tema ya empieza a aburrirnos. Inevitablemente pasamos al tema eterno: el de las mujeres, y claro quisimos que nuestro compañero nos explicara algo sobre cómo había ocurrido eso de la ruptura. Él exponía que al principio todo le fue muy bien, pero que cuando una parte empieza a agobiar a la otra con sus constantes exigencias sobretodo las monetarias, llega un momento que la relación forzosamente tiene que romperse. Según dijo, la ruptura la provocó él, ya que no quería dar ni aportar todo lo que la mujer exigía, y ahora es cuando se siente libre, tranquilo y en paz, aparte de que ella ahora ya tiene otra relación con otro hombre. Puesta la cosa así, no tan dramática me pareció la ruptura. Luego por parte de otro de los compañeros salió el tema de que todas las mujeres tratan de exprimirte al máximo y de sacarte todo lo que pueden de ti, porque para ellas la prioridad principal de la vida es el dinero. Cuando la cosa va mal, en la medida que pueda la mujer te sacará pensión, casa, coche,..dejándote únicamente con la camisa,.... me argumentaba. Y el tercero, opina de que no vale la pena tener una relación con una mujer, y que lo mejor es aprovecharse de ellas, puesto que una cosa es tener diversión con ella, y otra muy distinta es tener una relación que te ata, y según él, siempre terminan acabando mal. En total éramos cuatro, de los cuales digamos que yo, aunque reconociendo que cada uno tenía su parte de razón, no estaba totalmente de acuerdo con ellos. Yo les expuse que podría ser algo agradable tener una pareja, una compañera con la que te llevas bien y te sientes bien en su compañía: alguien con la que poder hablar, con la que poder compartir cosas, con la que cuentas que te ayuda (claro, tú también tienes que ayudar a ella),que cuando estás mal te cuida, que cuando pasas por problemas te apoya, que te muestra que te quiere,....yo les expuse que esto podría ser una cosa buena entre un hombre y una mujer, y que pudiera ser posible en el día a día. Vamos, que quería decir que para mi el amor, enamorarse, y construir día a día unos lazos que nos unen positivamente es algo que es posible, por supuesto, y creo en ello, aunque de momento no es mi caso. Para uno de ellos, según su experiencia, eso era algo utópico, y para otro, consideraba que ese tipo de mujer que yo describo, apenas se dan entre el 20% de las mujeres, y el restante 80% son unas aprovechadas que te intentarán sacar todo lo que puedan, añadida la dificultad de que esas mujeres tan buenas de ese 20% normalmente ya las tienen pescada algún tipo que por lo general suele ser bastante listo. ¿O es que somos nosotros los que no somos lo bastante listos y encantadores como para no interesar lo suficientemente a una mujer, que no sea solamente por los billetes de nuestro bolsillo?. Según ellos, lo mejor es que cada uno haga su propia vida, que sea libre sin estar atado a nadie, y de vez en cuando ir al sex-club a divertirte. Esas maneras de pensar que creo que se dan en la inmensa mayoría de los hombres, que aunque en el fondo siempre les gustan las mujeres pero no quieren dejar esa libertad de ser ellos mismos, es algo que me entristece un poco. Me entristece esa falta de amor, ese egoísmo puro y duro que se dan en ambas partes de los dos sexos, en el cual cada uno va a por lo suyo. Todos consideraron que al final lo mejor es “ir de putas” al sex-club. Por supuesto, tras la cena, fuimos por unas horas al sex-club a compartir entre todos una loca noche: cada uno haría lo que le diera la gana, claro. Al final volvimos con una monumental resaca, y el que llevaba el coche me tubo que dar las llaves a mí, porque por lo menos yo era el único que quedaba sobrio, y al cabo de pocos minutos se quedaron completamente dormidos como cubas, de modo que a cada uno los tuve que acompañar hasta la puerta de sus casas, pues apenas se aguantaban, ¿será cosa de esa edad de cuarentones?.
Y hablando de los sex-club, recordé una vez que una prostituta me preguntó si yo sería capaz de casarme con una chica de club, a la que yo respondí que para mí todas las mujeres me merecían y les tenía el mismo respeto sin fijarme cuál era su profesión o actividad, porque lo que yo veo es un ser humano, una mujer, y si esta puede ser buena, si te gusta porque es muy guapa, si la encuentras encantadora y amable, si estás bien y al mismo tiempo te sientes bien con ella,...pues que no me importaría aunque la hubiera visto o conocido trabajando en un sex-club, porque pienso que ella también tiene sentimientos, dignidad, deseo de ser reconocida, querida, respetada,... Le dije que tanto podría darse la casualidad de que me casara con una mujer que trabaja en el campo, que si hubiera sido la propia hija del Rey, pero que en mi caso, hoy por hoy, la sola idea de casarme es algo que antes me lo tengo que pensar en profundidad hasta 100 veces repetidas, por lo que de momento me gustaría tener una larga relación de amistad con una mujer, y para algo mucho más profundo, supongo que el tiempo ya pondría las cosas en su sitio –le comenté a la amable prostituta-. Ya sé que la inmensa mayoría de los hombres desconfía totalmente de una prostituta debido a la sobredosis de hombres con los que se relacionan con frecuencia, cosa que dificulta mucho poner en orden la cabeza en lo sentimental ya que el uno te gusta por una cosa y el otro por la otra y muchas veces la prostituta se encuentra que no quiere perder la relación ni con el uno ni con el otro puesto que cada hombre es diferente pero con algo que le gusta que no tiene el uno y con otro algo que sólo suele tener el otro, pero no veo del todo que pueda ser totalmente así. Ya está escrito en el Kama Sutra: “la prostituta tiene la ventaja de que puede disfrutar de los hombres que requieren sus servicios”. Cualquier mujer, sea de la profesión o circunstancia que sea, puede ser igualmente infiel, aprovechada, con su grado de maldad. La prostitución es simplemente un trabajo consistente en proporcionar diversión, placer sexual, agradable compañía o conversación, a aquella persona que lo necesita previo pago. Porque ese es el poder que puede tener el hombre: el dinero; ya que tradicionalmente ha sido siempre el hombre el que tiene que cumplir con la misión de buscarse la vida, y como resultado de esto genera ese recurso tan necesario en la vida: el dinero.¿Os imagináis a un hombre vago, sin trabajo?, eso es algo que desde siempre ha sido socialmente muy mal visto, y por eso el hombre como norma trabaja, y el trabajo le proporciona el dinero. Si el dinero es la recompensa al trabajo, es también lo que da el poder para comprar algo, y en este caso le faculta al hombre el poder de comprar el servicio que le ofrece la prostituta, y que con ello la mujer que se vende se beneficia como medio de vida. Así la prostitución es como un servicio más que cualquiera pueda permitirse si tiene poder para pagárselo, y claro, en el hombre la necesidad de sexo, de compañía, de diversión con una mujer,...es algo bastante inherente a él, especialmente si no está comprometido con ninguna otra mujer que pueda proporcionarle estas necesidades propiamente masculinas. Y esas llamadas “trabajadoras del sexo”, tienen que soportar todo tipo de clientes, muchos de ellos bastante desagradables en modales, groserías, manías guarras, y por si fuera poco sin ir siquiera limpios, cuando normalmente la prostituta suele ir siempre bien limpia, aseada, perfumada, y presentable. Satisfacer esos servicios de mujer para hombres, cabe reconocer que para ellas tiene que ser algo duro, cuando les toca atender a un hombre desagradable, tanto en lo físico como en lo mental. Aparte de que pienso que la prostitucion cumple con una función social muy positiva para todos, pues imaginaros que la suprimieran de la faz de la tierra, entonces seguro de que las violaciones se sucederían en masa, y que todo el mundo se metería con la atractiva mujer o hija del vecino, alimentando aún más la larga cadena de las infidelidades existentes entre mujer y hombre. Las prostitutas cumplen, pues como una función social evitadora de divorcios o separaciones, porque dan al hombre aquello que no les da su propia mujer en el matrimonio, sea sexo guarrillo o agradable conversación cuando el mal humor o el aburrimiento se apoderan de la legal pareja. Hay hombres que para excitarse necesitan, por ejemplo, un tipo de sexo propio de película pornográfica, y en casa esa supuesta compañera no parece entenderlo ni estar dispuesta a darlo. Si no fuera por la prostituta, todavía habrían más divorcios, separaciones, violaciones, maltratos de género, etc., y por eso deberían de ser más respetadas y reconocidas socialmente, pues no siempre reciben un trato justo por parte de la sociedad. Se da la casualidad de que después de salir del burdel, los hombres llegan a casa más tranquilos, al trabajo más relajados, y el stress y la mala leche se disuelven, aparte de que la prostituta ha obtenido esa ganancia monetaria que buscaba. Realmente la prostitución es una profesión muy necesaria, aunque existen voces, sobretodo femeninas, que la quieren abolir totalmente, con argumentos que no son ni convincentes ni realistas. Pero si observamos bien la literatura, o la Historia misma, nos da la lección de que la existencia de la prostitución es algo muy positivo y necesario en una sociedad. ¿Quién no conocerá las historias de mujeres tales como Praecia en la Antigua Roma con quien se acostó medio Senado; la española Teresa Cabarrús y su enorme influencia entre los prohombres de la Revolución Francesa, terminando por ser la señora de Tallien; o Madame de Pompadour que cuando murió recibió un funeral de Estado por deseo expreso del rey de Francia, uno de sus clientes?. Lo que sí pienso que debería de hacerse, es dignificar lo que ha sido el oficio más antiguo del mundo, haciendo que socialmente se reconozca ese trabajo con derechos a seguridad social, y a protección laboral frente a los abusos o explotaciones de supuestos terceros o mafias. Es un trabajo que debería ejercerse libremente sin obligar a nadie a ejercerlo, porque supone una fuente de ingresos para mujeres necesitadas de dinero, al mismo tiempo que un servicio accesible para los hombres que por las circunstancias que sean lo necesiten, sean solteros, divorciados, minusválidos, hombres que se llevan mal con su propia novia o mujer, inmigrantes lejos de su propio país, ...o simplemente aquellos hombres que por la razón que sea: timidez, físico poco agraciado, edad, raza, etc..., las mujeres comunes los rechazan para una relación normal. Por otra parte, esa clase de mujeres que llaman ninfómanas, que eso es una intensa necesidad de practicar sexo, tienen en la prostitución una válvula de escape a su necesidad física, aparte de un medio para ganar dinero. Pienso que un país puede clasificarse de libre y avanzado, cuando en él la prostitución es también libre, con garantías tanto laborales como sanitarias para ambas partes: prostituta y cliente, aparte del movimiento monetario que produce y que bien mirado, es también beneficioso para la economía, ya que estimula y genera el consumo con la circulación del dinero que ello provoca. Recuerdo que una vez una prostituta me explicó que así es como había podido pagarse su piso, cuando de día trabajaba como dependienta en Hipercor-El Corte Inglés, con lo que puede suponer de activar el mercado inmobiliario. No me parece bien que existan mujeres que tengan que ejercer en la calle o en la carretera, sin siquiera garantías de seguridad, e incluso mínimamente sanitarias. Recuerdo que en Australia es un país donde hace ya varios años, empresas de burdeles, incluso cotizan en la Bolsa. Y es curioso que en los países donde al principio se liberalizó la pornografía y la libertad sexual, tales como Suecia o Dinamarca, sean los lugares donde ahora está más perseguida la prostitución. Esos países, lo único que logran es que la prostitución sea más escondida, o que la clientela se desplace a otros países de tras la frontera, llevándose al otro lado un montón de divisas que sólo benefician al país donde tolera la prostitución. Eso ocurre aquí en España, ya que en Francia, por ejemplo, los burdeles están prácticamente prohibidos (de momento). O Alemania, o Polonia, que al ser países vecinos de Suecia o Dinamarca, reciben la clientela de esos países donde dentro de sus propias fronteras está prohibida y perseguida. El turismo sexual existe, y sólo se beneficia de ello en divisas, el país que dentro de sus fronteras tolere y proteja la práctica de la prostitución. Por eso la legalización y protección de la prostitución es algo que también es muy beneficioso para un país en términos económicos.

Pienso, finalmente, que en todos los aspectos, la prostitución es algo muy necesario, que ha existido desde todos los siglos, en todos los lugares del planeta, en todas las civilizaciones, y que es algo que se debería de dignificar, apoyar y proteger por parte de los poderes públicos. Y a quien no le guste, pues sencillamente que ni la practique ni la aproveche, pero que por lo menos respete algo que ha existido siempre y existirá siempre, pese a quien le pese, porque la verdad natural es sencillamente que si no hubieran clientes, tampoco existirían las prostitutas, y lo cierto es que existe lo uno y lo otro, y de modo muy abundante.

4 comentarios:

Perro Solitario,Sevilla. dijo...

Gracias a las prostitutas no me morire virgén ¡Viván las señoras putas!

Miquel J. Pavón i Besalú dijo...

Me ha gustado el artículo y tu visión del tema. Gracias.
Trip Sex

Mell dijo...

Soy escort y me ha encantado tu post,la naturaleza del hombre es "poligama"y sí,creo que evita muchos divorcios,todos mis clietes dicen amar a sus mujeres,pero necesitan de otra mujer.yo en España pago una cotización,que no creo que hagan muchas profesionales pero...y la legalización seria muy positiva.

Cliente X dijo...

Pues yo soy también un cliente, como tú, y te agradezco la entrada que has publicado porque muestras la postura que encuentro más extendida entre todos nosotros. De respeto, comprensión y agradecimiento hacia estas mujeres.

Si te interesa este tema en particular te invito a que visites mi blog, orientado a dar a conocer este oculto mundo al resto de la sociedad. Gracias y recibe un efusivo saludo.