viernes, 9 de diciembre de 2011

BREVE CARTA ABIERTA A DON MARIANO RAJOY, FUTURO PRESIDENTE EL GOBIERNO


Don Mariano:

Primero permítame que le felicite por su victoria electoral del pasado 20 de noviembre. Ha conseguido usted una envidiable victoria, con una mayoría absoluta que casi le da unos omnímodos poderes, aparte de la enorme ventaja de que una inmensa mayoría de comunidades autónomas están en poder del partido político que usted preside. Usted tiene una oportunidad única para llevar a cabo las reformas que nuestro país necesita, con toda rapidez y con toda comodidad. Oportunidad única de aprovechar, teniendo en cuenta el poder casi absoluto del que dispone, y del que se puede sacar provecho a favor de España si sabe aprovecharse bien ese poder. Naturalmente hubiera preferido que la democracia española hubiera podido escoger a sus gobernantes mediante un sistema de listas abiertas, mucho más democrático y representativo del pueblo español.

Creo que muchos lo hemos elegido a usted, no porque nos inspirara suficiente confianza (que no nos la inspiró), sino porque creíamos que teníamos que echar de la Moncloa al presidente socialista, que teniendo como objetivo una mayor igualdad de los ciudadanos en la sociedad española, lo único que ha conseguido son mayores desigualdades sociales, mayor pobreza repartida y por consiguiente las mayores injusticias que ello conlleva. Cuando usted era líder de la oposición, no brillaba precisamente para criticar al gobierno poniéndole el dedo en la llaga, ni sabiendo explicar claramente al pueblo español en qué basa su receta para solucionar los tres mayores problemas: el paro, la crisis económica, y el déficit público. El pueblo español necesita que sus dirigentes les expliquen claramente qué pasa, dónde estamos, y cómo salimos de toda esta mierda en la que estamos metidos. Pero usted, Don Mariano, parece salido de la escuela de Aristóteles, el cual dice: “EL SABIO NO DICE NUNCA LO QUE PIENSA, PERO SIEMPRE PIENSA TODO LO QUE DICE”. ¿De verdad tiene bien pensado todo lo que dice, sobretodo cuando la creación de empleo fue la palabra con la que más se llenó usted la boca en la pasada campaña electoral?. Es de desear que tenga suerte, y que además aproveche bien ese omnímodo poder del que le ha facultado temporalmente el pueblo español, porque a decir verdad es que muchos ya estamos demasiado angustiados, desesperados y jodidos ante la lamentable situación en la que estamos metidos, sobretodo derivado del paro, la incertidumbre en el trabajo, las deudas hipotecarias, etc...

No consigo recordar bien quien dijo una vez aquello de “la riqueza de un país, se mide por el volumen de sus contenedores de basuras”. La verdad, Don Mariano, es que hoy por hoy los contenedores de basuras son el reflejo del lamentable estado en el que se encuentra nuestro país: por todas las ciudades y a diario vemos personas buscando restos de comida o cualquier cosa para poder vender aunque sea a los chatarreros del mercado negro. Y lo peor de todo de este lamentable espectáculo, y que debería de dar vergüenza a todo político de bien, es que también se ve con frecuencia a mujeres con dos o tres niños (uno de ellos un bebé a cuestas o en cochecito), abriendo los contenedores de basuras y buscando algo de utilidad. ¿De verdad le hubiera gustado tener a una hija suya en esta situación?. Es la vergüenza y el reflejo de cómo están las cosas en nuestro desgraciado país, Don Mariano. Si todo el mundo tuviera trabajo digno, y si las leyes fueran más justas y más sencillas, esos lamentables espectáculos de degradación humana y que son una auténtica vergüenza para las personas de bien, eso no ocurriría. Por lo que por encima de todo, si me permite pedirle algo como ciudadano, es que se esfuerce en todo lo posible para eliminar la lacra del desempleo, y evite que la gente se quede desamparada de las necesidades básicas y mínimas. Recuerde que esta situación se da con millones de españoles, que desafortunadamente tienen que convivir con otros millones de extranjeros que están en el lugar y en el momento menos oportuno para esto. Y recuerde bien para quién tiene que gobernar: para los españoles o para los extranjeros, porque aquí lamentablemente en este asunto sobran las medias tintas a las que son tan dados los políticos, aparte de que abriendo la puerta a otras culturas y mentalidades que nos son ajenas y extrañas, no ayudan demasiado a las libertades y al respeto, por ejemplo, a la dignidad de la mujer en una sociedad que se presume quiere conseguir que exista una mayor igualdad de género.

Me atrevería a decirle que no elimine el subsidio de paro. Es verdad que mucha gente se aprovecha del subsidio de paro para no tener que trabajar y poder vivir de la caridad pública pagada con los impuestos del resto de los españoles, con todo lo que supone de picaresca. En los tiempos de bonanza económica, de pleno empleo, son los adecuados para suprimir la ayuda del subsidio de desempleo, o por lo menos reducirlo muy considerablemente para motivar a la gente a buscarse otra oportunidad de trabajo y acabar con esa típica cultura de poder vivir de los subsidios mientras se pueda. Pero en épocas de crisis, de fuerte desempleo, donde incluso la gente trabajadora y honrada no consigue encontrar empleo, es de sentido común y muy necesario seguir manteniendo ese subsidio de desempleo que ha de amparar a la persona perjudicada y a su familia. Por lo cual le pediría que tuviera todo eso con especial consideración.

Cuando reciba las contraseñas ultrasecretas del maletín de los datos del Estado que le tendrá que entregar Zapatero, quizás descubrirá que la deuda española es más de lo imaginado y le entrará un profundo mareo del que no sabrá que hacer para resolver todo esto. Es cierto que hoy por hoy salimos adelante a base de endeudarnos irracionalmente, pero recuerde que con duro esfuerzo y con trabajo serio, se sale delante de cualquier crisis. Por favor, intente hacer lo justo y lo razonable para sacarnos de toda esa mierda, y devolver a España la solvencia y el prestigio que se merecen. Personalmente soy partidario de un país sin deudas y sin impuestos, en el cual cada uno trabaje y pueda disponer del fruto de su trabajo y de su recompensa por lo arriesgado, sin que se tenga que regalar nada ni ayudar a nadie (salvo los sectores necesitados de verdad, como son, por ejemplo, los minusválidos o los ancianos dependientes); sé que es complicado, pero le pediría hacer algo en esta dirección, porque si lo consigue, creo que tendremos un país mejor, con una mentalidad más de vivir del propio trabajo, que no del cuento aprovechándose del trabajo de los demás. Desgraciadamente es tradición en nuestro país, que los presidentes del gobierno salientes no vuelven a presentarse a las elecciones, por lo cual ni desde el gobierno ni desde el parlamento les podrá pedir una explicación o responsabilidades por cada una de las cosas de sus malas gestiones. El nefasto legado que le dejará Zapatero será una auténtica mierda que le costará un hercúleo trabajo sobrehumano tener que limpiar, y se las tendrá que arreglar solo, a pesar de que somos el país donde los políticos tienen pacto secreto que es público a voces: “tú no digas nada de esto, y yo no diré nada de aquello”.

Las medidas de cura de caballo que tendrá que aplicar, serán dolorosas: no hace falta ver cómo se lo toman en Grecia, o en Italia, o en nuestro propio país cuando tienen que protestar, por ejemplo, contra los recortes. Pero creo que los problemas de nuestro país no se pueden resolver con huelgas salvajes que además suponen una sangría económica a nuestra ya muy deteriorada situación económica, ni con cortes de carreteras que impidan el derecho constitucional a poder circular libremente por cualquier rincón del país. Las manifestaciones o protestas están muy bien, pero hacerlas en plazas, parques o polideportivos, de modo organizado y con permisos de la autoridad competente, para no tener que causar lesiones colaterales en las libertades constitucionales del resto de los ciudadanos. Recuerde Don Mariano, que las medidas de cura de caballo pueden hacer cabrear a mucha gente, pero que la ley siempre debe de respetarse, con lo cual espero no encontrarme con ningún piquete que me impida ir al trabajo, o que me corte la carretera o la calle con la que poder desplazarme libremente como es mi derecho constitucional de ciudadano español. Si tiene que tolerar que algunos se salten el imperio de la ley y falten al respeto a las libertades del resto de los ciudadanos, por lo menos, como en las historias del viejo oeste, debería de permitirse el uso de cartucheras, pistolas y escopetas, para que cada ciudadano pueda defender por cuenta propia sus libertades, aunque eso naturalmente no seria lo razonable. Recuerde que los ciudadanos le eligieron a usted para que gobernarse y nos sacara de la mierda, no para que piquetes o cualquier otro grupo de presión imponga su propia ley desde la calle, violando derechos constitucionales de terceros y provocando otros daños colaterales al resto de los ciudadanos.

Enfín, que es deseable que todo le salga bien, y que por lo menos que cumpla con su promesa electoral de tener como prioridad el empleo, ya que puestos de trabajo es lo que buena falta nos hace hoy en día en España. La angustia de los ciudadanos más desesperados por la crisis y el paro, debe usted de aliviarla lo antes posible,

Un cordial saludo y que tenga mucha suerte, Señor Presidente, pues la va a necesitar por bien de España.