sábado, 5 de noviembre de 2011

HA EMPEZADO LA CAMPAÑA ELECTORAL DE LAS GENERALES 2011


Recordad que aparentemente ninguno de esos de los que aparece en esta simbólica caja de medicamento habla con claro detalle de lo que de verdad interesa a los electores: de cómo arreglar el paro, asegurar las pensiones, bajar los impuestos, explicar dónde y por qué recortará, terminar con la corrupción, castigar a los delincuentes, ayudar a los minusválidos o los ancianos dependientes, o solucionar el lamentable problema de la inmigración además de la expansión del islam, entre otros graves problemas que padecemos. Es más: hablarán mucho sin decir nada, típico de políticos, por no decir hacerse los callados. Y lo que es peor, en ninguno de sus mítines veréis la bandera de España en un lugar de respeto y honor. Pero entre los dos principales actores, el uno dirá de hacer lo que no ha hecho ni ha instado a que lo haga el presidente Zapatero en los siete años y medio que fue peso pesado en el gobierno, y el otro dirá lo que no fue capaz de decir ni suficientemente claro ni suficientemente alto en esos siete años y medio que ha sido máximo representante de la oposición.

Fijaos también en que existen otras alternativas que no salen ni por televisión ni por los demás manipulados medios de comunicación social, pero que están dispuestos a hacer algo contra los abusivos privilegios económicos de la casta política corrupta, eliminar la vergonzosa lacra del paro, velar por los derechos de los españoles en vez de subvencionar o facilitar intereses extranjeros, como es el caso de la identitaria Plataforma por Catalunya, o los que proponen el voto en blanco para el Senado, para que no salga elegido ningún inútil senador con todo lo que nos cuesta con nuestros impuestos. Y no digamos del pequeño conglomerado de nuevos partidos centristas. La mayoría absoluta que prevén las encuestas también corremos el riesgo de que en la vida política pueda engrasarse nuevamente el famoso rodillo que permita marginar a los demás grupos políticos, sin las ventajas positivas de los debates y negociaciones entre distintas partes.

Dejando aparte de que estas tampoco no van a ser unas elecciones 100% democráticas, por un lado por la interesada trampa y blindaje de los porcentajes que sólo permite representación a los partidos más votados hasta la fecha de hoy, y por otra parte porque todavía no hemos estrenado un equilibrado sistema de listas abiertas en la que cualquier ciudadano sin demasiadas exigencias, pueda ser escogido para cualquier cargo público representativo.

O sea, que se prevé una campaña electoral completamente aburrida, en que los payasos de este circo repiten su número de siempre: aparentar explicar sus buenas razones que no han sido capaces de aplicar el resto de los años y repartir la habitual dosis de demagogia y demás palabras que se llevará el viento, para entretener a la enorme masa aborregada que les sigue en sus mítines o por televisión. O sea, una payasada más para cumplir con el trámite constitucional de celebrar las elecciones, sin que se esperen de estas gran cosa, salvo de la cambiar de perros para que estrenen los mismos collares-cargos que les permitan chupar el bote patrio como hasta ahora.