sábado, 8 de diciembre de 2012

BORIS LEONODOVICH PASTERNAK, AUTOR DE “DOCTOR ZHIVAGO”

“Pero yo te quiero. ¡Si pudieras sólo imaginar cómo te amo! Amo todo lo que hay en ti de particular, lo positivo y lo que no lo es, todos los aspectos comunes de tu persona, tan queridos en su extraordinaria combinación, tu rostro ennoblecido por una luz interior, un rostro que, sin esto, acaso no resultara bello, tu talento y tu inteligencia, que parecen haber ocupado el puesto de toda la voluntad que te falta. Todo lo tuyo es querido para mí y no conozco hombre mejor que tú” (Fragmento de “Doctor Zhivago”, de Boris Pasternak). 



Boris Leonodovich Pasternak, fue un poeta y escritor ruso, nacido en Moscú el 10 de febrero de 1890, y muerto en los alrededores de Moscú el 30 de mayo de 1960, y a quien la Academia de Ciencias de Suecia concedió en 1958 el premio Nobel de Literatura “por su importante obra, tanto en poesía lírica contemporánea como en el campo de la gran tradición épica rusa”. Sin embargo, el poeta, luego de haber comunicado telegráficamente su aceptación , renunció por escrito.



Boris Pasternak participó desde su infancia del ambiente literario y artístico de su patria. Su padre, Leónidas Pasternak, de raza judía, era pintor de renombre; y su madre, Rosalía Kaufmann, conocida compositora y concertista. Frecuentaban su casa algunas de las más destacadas figuras artísticas de su tiempo como Serguéi Rajmáninov, León Tolstói o Rainer Maria Rilke; y una de ellas, el famoso compositor Scriabin, alentó sus aficiones musicales. En 1903, durante sus vacaciones, sufre un accidente, a consecuencia del cual se rompe una pierna, que le quedará más corta que la otra; por ese motivo será eximido más tarde de obligaciones militares. En 1906 hace un viaje a Berlín con su familia. Abandona por entonces sus estudios musicales y se decide por la carrera de Leyes, que cursa en la Universidad de Moscú. A continuación estudia filosofia en la Universidad de Marburgo (Alemania), junto a Hermann Cohen y Nicolai Hartmann. Terminados estos estudios, viaja a Francia e Italia. Después contrae matrimonio con un italiana.



En 1913, de regreso a Moscú, bajo la influencia de Rilke, escribe sus primeros poemas, que publica al año siguiente, bajo el título de “Mellizo en las nubes”. En 1916 aparece “Mas allá de las fronteras”, en que define su posición contraria al régimen zarista. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó en una fábrica de productos químicos en Perm, en los Urales; seguramente aquí encontró material que luego utilizaría en Doctor Zhivago. La Revolución de 1917 significó el inicio de la fama de Pasternak como poeta.. Y al advenir la revolución socialista, se adhiere a ella y entra a prestar sus servicios en la Biblioteca del Comisariado de Educación. El libro de versos considerado como el mejor de los suyos y que marcó el comienzo de su fama es “Mi hermana la vida” (1922), título que podría aplicarse a toda su obra. En la década de 1929-1930 publica Rutas aéreas, libro de narraciones cortas; nuevos libros de versos: “Temas y variaciones” (1923), “El teniente Schmildt” (1926) y “El año 1905” (1927); en este período publica también una obra en prosa, “La infancia de Loverse”, marcada por la influencia de Proust (1925), y “Spectorski” poema autobiográfico. Siguen: una breve autobiografía en prosa, “Salvoconducto” (1931); “Segundo nacimiento” (1932) y “Relato” (1934), que es retirado de las librerias unos días después de su aparición.



Bajo el poder de Stalin se había recrudecido la presión política sobre la literatura. Pasternak se mantiene, sin embargo, independiente, lo que le vale el calificativo de “formalista” y la consideración de “contrarrevolucionario”, con el consiguiente relegamiento al ostracismo. Pero esa voluntad de conservar su libertad de creación no debe de interpretarse como oposición o disconformidad radical con la revolución, sino como una necesidad de mantener la búsqueda personal de la verdad por encima de toda otra consideración. Pasternak se instala en Pedelkino, pueblo para escritores, en las afueras de Moscú, en compañía de su esposa y de su hijo Leónidas. Como tantos otros de los grandes, perdió la protección de las autoridades soviéticas en la década de los 30 (Gran Purga); se lo acusó de subjetividad aunque consiguió escapar del gulag. Trabaja principalmente en verter al ruso a grandes autores de los clásicos de la literatura universal: Shakespeare, Ben Jonson, Verlaine, Goethe, Kleist, Brecht. En 1937 rehúsa aprobar la ejecución de un grupo de oficiales del ejército, condenados por traición.



Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Borís Pasternak colaboró con el ejército ruso y estuvo en el frente de batalla alentando a las tropas activas y a los heridos.



Después de la muerte de Stalin, el relajamiento que sigue en la U.R.S.S. produce efectos beneficiosos para el poeta. En abril de 1954 el escritor ILSA Ehrenburg saca de nuevo a la luz pública el nombre de Pasternak. Aparecen en periodicos y revistas artículos sobre su obra. La revista La Bandera, de Leningrado, da a conocer diez poemas suyos, que despiertan gran entusiasmo. Se hace pública entonces la inminente aparición de su novela “El doctor Zhivago”, cuyo tema –los últimos años de la vida rusa- despierta gran interés. El editor italiano Feltrinelli, de Milán, concierta con Pasternak la publicación italiana. Contaba éste, al parecer, que el “deshielo” registrado en la política soviética permitiria su publicación. En el propio 1956, sin embargo, la revista Novi Mir rechaza el dar a conocer esta obra en sus páginas, por considerar que se desviaba de las directrices de la revolución socialista. Finalmente, la censura oficial prohibe su publicación en la U.R.S.S.  Pasternak intentó entonces evitar que apareciese la versión italiana, para lo cual pidió el ejemplar que habia entregado al editor milanés, pero éste alegó que el proceso de su edición se hallaba muy adelantado. “El Doctor Zhivago se publicó, finalmente, en Italia en noviembre de 1957, y seguidamente fueron apareciendo versiones inglesa, francesa, norteamericana, española, etc. Sobre bases claramente autobiográficas, se describen en esta extensa novela (setecientas páginas) el período de vida rusa comprendido entre los años 1905 y 1943, a través de la vida de un intelectual apolítico. Al éxito conseguido en todo el mundo por esta obra sigue la concesión del premio Nobel, el 23 de octubre de 1958. Era la primera vez que se concedía a un escritor de la U.R.S.S. residente en su país (Iván Bunin, quien lo obtuvo en 1933, se hallaba entonces exiliado en el extranjero). La reacción que la alta distinción hecha a Pasternak tuvo a su patria y países afines fue declaradamente adversa, y varios sectores de la opinión internacional apuntaron asimismo que en la decisión del jurado habían entrado consideraciones políticas. Radio Moscú calificó el veredicto de la Academia de Ciencias sueca de “acto hostil y directamente dirigido contra el Estado soviético”. Siguió a continuación la expulsión del poeta de la Asociación de Escritores Soviéticos y llegaron a circular rumores sobre su detención. En previsión de mayores y posibles perjuicios, grupos de escritores importantes de varios países intercedieron cerca de las autoridades soviéticas. Finalmente, Pasternak presionado por el Kremlin, y bajo amenazas de ser expulsado de Rusia, comunicó su renuncia a la Academia de Ciencias de Suecia, alegando que “Con el máximo agradecimiento, no me es posible aceptar el Nobel que se me ha concedido, por causa de la significación que se ha atribuido a este premio en la sociedad a que pertenezco. Por favor, no tomen esto a mal". Pasternak se dirigió también por carta al jefe del Gobierno de la U.R.S.S., Nikita Kruschev, y a Pradva, afirmando su voluntad de permanecer en su patria y lamentando las consecuencias de la publicación de su novela y las interpretaciones que de ella se habían hecho.



La publicación en Italia de Doctor Zhivago, obra personal, llena de lirismo y reflexión sobre el papel de la intelligentsia en la Revolución de Octubre, sin el consentimiento del Gobierno de la Unión Soviética, lo llevó a ser perseguido por las autoridades del Kremlin hasta el día de su muerte. El 29 de de octubre de 1958, en el pleno del Comité Central de la Unión de las Juventudes Comunistas, su jefe, Vladímir Semichastni, desacreditó a Pasternak ante 14.000 personas, entre las que se encontraban Jrushchov y demás jerarcas. Semichastni empezó diciendo que Pasternak era una "oveja sarnosa" que se plegaba a los deseos de los enemigos de la Unión Soviética con "escritos llenos de calumnias". Concluyó diciendo: "Si comparamos a Pasternak con un cerdo, un cerdo no haría lo que él ha hecho" porque un cerdo "jamás caga allá donde come".2 Las noticias de aquel discurso llevaron a Pasternak al borde del suicidio. Más tarde se supo que fue el propio Jruschov quien, la noche anterior, había dictado estas frases a Semichastni, quien las describió como "típicas de Jruschov, deliberadamente brutales"



La obra de Boris Pasternak es uno de los más altos testimonios de nuestro tiempo. Heredero de la rica tradición espiritual rusa, su palabra, de gran depuración, se mantiene siempre en un tono a un tiempo transcendente y profundo por una parte y sencillo e íntimo por otra. Es el “hombre interior” de Dostoyevski y Tolstoi lo que busca también Pasternak. Como en los grandes ejemplos citados, se funde en Pasternak una sed insaciable de humana autenticidad con la universalidad del alma rusa. 

Falleció de cáncer de pulmón en su casa de campo (dacha) de Peredelkino, a unos veinticinco kilómetros al suroeste de Moscú en 1960,  y su muerte fue silenciada oficialmente por las autoridades soviéticas; sin embargo, su entierro, realizado según el rito católico ortodoxo, por disposición expresa del escritor, convertido a esta religión después de abjurar del judaísmo, constituyo una clara demostración de fervor popular. La novela Doctor Zhivago tuvo que esperar hasta 1988 para ser publicada en la Unión Soviética. Sólo en 1989, su hijo Yevgueni (que se ha ocupado de la difusión de su obra) fue autorizado para recibir el Premio en nombre de su padre.


Aunque el director de cine italiano Luchino Visconti, rodó una primera película sobre la obra de Pasternak, interpretada por Omar Sharif y Julie Christie, aquí podemos ver una película completa sobre la misma obra de Boris Pasternak, muy basado en su propia vida, “El Doctor Zhivago”, dirigida por Giacomo Campiotti, e interpretada por Hans Matheson, Keira Knightley, y Sam Neill:

 


HE AQUÍ UNA BREVE COMPILACIÓN DE LAS CITAS MÁS DESTACADAS DE BORIS PASTERNAK:

-¿Qué es la historia? Es la puesta en obra de trabajos destinados a elucidar progresivamente el misterio de la muerte y a vencerla un día.

-Lloraré mis lágrimas en algo que sea digno de ti, algo que quede, celebrando tu recuerdo en una composición que sea toda ternura, tan triste que oprima el corazón.

-El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro.

-Otros siguiendo tus huellas, frescas recorrerán tu camino palmo a palmo, pero tú mismo no debes distinguir la derrota de la victoria no debes renunciar ni a una brizna de ti mismo. Tú debes estar vivo. Solamente vivir hasta el final.

-Se ha de fijar en la memoria el bombardeo. Aquellos días en cuenta se tendrán en que, como en Belén, el nuevo Herodes, dio rienda suelta a su maldad. Desaparecerán los testigos del pasado y un siglo mejor vendrá. Mas el martirio de los niños mutilados jamás se olvidará.

-Leí a Tiutschev, y, por primera vez en mi vida, escribí versos, ya no en forma esporádica sino a menudo y sistemáticamente, tal como se pinta o se compone música. Fue en la espesura de ese árbol donde, durante los dos o tres meses de verano, escribí los versos de mi primer libro.


-No me gusta la gente que nunca ha tropezado ni caído. Su virtud es sin vida, y no vale mucho. La vida no les ha revelado su belleza.

-Por el contrario, mi preocupación constante era el contenido, mi sueño constante era que el poema contuviera algo, un pensamiento nuevo o un cuadro nuevo; que fuera traspasado al libro con todas sus particularidades, que hablara, al correr de las páginas, con su silencio y con todos los colores de sus letras negras e incoloras.

-Pero el sentimiento de la justicia, la modestia, el agradecimiento, no tenían lugar en la juventud de tendencias artísticas izquierdistas: eran considerados signos de sentimentalismo y de falta de vitalidad. Había que darse aires, pavonearse, aparentar y, aunque esto era repugnante, yo seguí la corriente, a pesar de mí mismo, para hacer lo que todo el mundo.

-No tenemos ni la menor idea de las angustias que se deben padecer antes del suicidio. En el sitio del tormento, a efectos de la tortura física, se pierde la conciencia a cada instante; los sufrimientos del suplicio son tan enormes que ellos mismos, por intolerables, precipitan el fin. Pero el hombre entregado en manos del verdugo no está aún aniquilado; junto con dejar de sentir dolor asiste a su propio fin; si pasado le pertenece, le quedan sus recuerdos, y si quiere puede servirse de ellos: ante la muerte pueden ayudarle en algo.

-Cuando se llega a pensar en el suicidio, uno se pone una cruz sobre sí mismo, vuelve la espalda al pasado, se declara a sí mismo fracasado y sin recuerdos válidos. Estos recuerdos ya no pueden llegar hasta el hombre, no pueden salvarle ni sostenerle. La continuidad de la existencia interior se quiebra, la personalidad muere. Y puede que, en definitiva, uno se mate no por fidelidad a la decisión tomada, sino por no poder soportar más esta angustia que no se sabe a quién pertenece, este sufrimiento es ausencia del ser sufriente, esta vana espera que no llena una vida que debe continuar.

- (...) Poco después, hubo una velada memorable. No sé qué clase de música militar -si polkas o marchas- se alzaba lentamente del Oka y avanzaba hacia nosotros a través de la capa de neblina que planeaba sobre los bordes del río. Pronto aparecieron un pequeño remolcador y tres escampavías desde la colina. Sin duda habían visto desde el barco la propiedad en lo alto y decidieron atracar. El remolcador dio media vuelta y condujo las escampavías hacia nuestra orilla. Eran soldados, una importante unidad de granaderos. Desembarcaron e hicieron fogatas al pie de la colina. Se invitó a los oficiales a cenar y a pernoctar en lo alto. Se embarcaron a la mañana siguiente. Fue un episodio de la movilización general. La guerra había comenzado.




-Salí a la plaza. Podrían decir que nacía por segunda vez. La más pequeña bagatela vivía, y sin prestarme ninguna atención crecía en su importancia de despedida.

-Todo el mal reside en el hecho de que yo te quiero y tú no me quieres. Me esfuerzo por encontrar el significado de esta condena, de interpretarla y justificarla.

-Lloraré mis lágrimas en algo que sea digno de ti, algo que quede, celebrando tu recuerdo en una composición que sea toda ternura, tan triste que oprima el corazón.

- (...) Escribir estos versos, cubrirlos de tachaduras y reescribirlos, era una necesidad profunda de mi ser y me provocaba un placer incomparable que llegaba a las lágrimas.

-No importa que yo muera. No morirá el impulso. Tú marcaste el sendero, alado corcel mío, y así será más fácil a mi hermano, seguir hacia adelante, por mis huellas, una vez.

-Como una flecha vuela el corcel de mis ensueños. Lúgubre, un cuervo grazna por detrás. ¡Adelante, mi corcel, no pienses nada! ¡Adelante! ¡Dispersa al viento todas tus ideas!

-Me estremecía. Me encendía y me apagaba. Temblaba...Propuse matrimonio, demasiado tarde; fui tímido, y me negaron. Cómo me duelen sus lágrimas ¡Me siento feliz como un santo!

-Aquel día te llevé toda conmigo, de tus peinetas a tus pies; te sabía de memoria, y te repasaba vagando por la ciudad, como un trágico de provincia repasa un drama de Shakespeare.

-Y estaba ante un joven bien parecido, de aspecto sombrío y voz de bajo profundo, puños de boxeador, un espíritu inagotable y mortífero, alguien intermedio entre un héroe mítico de Alejandro Grin y un torero español.

-Amo mi vida y estoy contento con ella. No necesito que se le aplique una capa de dorado. Yo no concibo una vida sin secretos y sin purificaciones, una vida brillantemente reflejada en el espejo de un escaparate de exposición.

-No volveremos a vernos nunca, nunca más. Ahora acabo de escribir estas palabras, pero... ¿Te das cuenta de su significado? ¿Comprendes, comprendes? Me dan prisa y es como si me dijeran que han venido para conducirme al patíbulo.

-En la vida es más importante perder que ganar. La simiente no germina si no muere. Hay que vivir sin dejarse llevar, mirar hacia adelante y alimentarse de aquellas provisiones vivas que tanto el olvido como el recuerdo elaboran.

-No amar es casi un homicidio y no tendría fuerzas para inferir tal golpe a nadie.

-Con tu belleza matadora, cien veces bella, más y más, tú siempre, siempre, a todas horas, de frialdad fundida estás.

-¡A veces! A veces, como un buque aprisionado a las amarras, que se arranca milagrosamente del ancla hacia la tempestad.

-Presiento que tras de las tormentas, el año que no ha llegado aún, tomará mi destrozado "yo" y lo llenará de nuevas enseñanzas.

-No me gusta la gente que nunca ha tropezado ni caído. Su virtud es sin vida y no vale mucho. La vida no les ha revelado su belleza.

-Hay que vivir sin imposturas vivir de modo que con el tiempo nos lleguemos a ganar el amor del espacio, y oigamos la voz del futuro.

- (...) Pero todos sufrieron de un modo indescriptible, sufrieron hasta ese grado en que la angustia se trasforma en enfermedad mental.

-Alrededor todo cambiará. Se construirá otra vez la capital. Pero el pavor de los niños que fueron despertados jamás se ha de perdonar.

-A veces amar es una pesada cruz, pero tú eres tan simplemente bella...El secreto de tu gracia es igual a la clave del enigma de la vida.

-Nada importa que el viento, que azota el arbusto, esa gota torture y aplaste. Queda entera, no rompe, y quedan dos más que se besan y beben.

-En primavera se oye el susurro de los sueños y el suave rumor de realidades y falsías. Tú eres de la misma especie. Tú eres indiferente como el aire.

-Los jardines, estanques y vallas, todo el gran Universo de gritos de albura, no son otra cosa que descargas de la pasión acumulada por el humano corazón.


-El hombre ha nacido para vivir y no para prepararse para vivir

-No amar es casi un homicidio y no tendría fuerzas para inferir tal golpe a nadie.
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COMENTARIOS DESDE MI CUENTA FACEBOOK:

Espacio De Xavier Valderas Aunque el director de cine italiano Luchino Visconti, rodó una primera película sobre la obra de Pasternak, interpretada por Omar Sharif y Julie Christie, aquí podemos ver una película completa sobre la misma obra de Boris Pasternak, muy basado en su propia vida, “El Doctor Zhivago”, dirigida por Giacomo Campiotti, e interpretada por Hans Matheson, Keira Knightley, y Sam Neill: 
http://youtu.be/nair7d_JBKg

Doctor Zhivago (TV mini-series 2002) Dual (Español/Inglés)
SINOPSIS: Durante la revolución rusa, el doctor y poeta Yuri Zhivago (Hans Mathe...Ver más
8 de diciembre a la(s) 16:48 · Me gusta · 4 · Eliminar Vista Previa

Isabel Cano Lebrato gracias xavier,es preciosaaaa,por lo menos a mi me encantaaa...
8 de diciembre a la(s) 16:55 · Ya no me gusta · 1

Espacio De Xavier Valderas Es una película maravillosa, muy humana, de amor apasionado, ambientada en la época convulsa de los cambios de una Rusia zarista a otra dominada por los soviets comunistas. Una nuestra de que el amor está por encima de todo, y es como un poema de película, aunque es larga.
8 de diciembre a la(s) 16:57 · Me gusta · 3

Isabel Cano Lebrato para nada es largaaa,si la ves con entusiasmooo...
8 de diciembre a la(s) 16:58 · Ya no me gusta · 1

Marisa Vampi Sabes que esta peli, se grabó en España?, me imagino a los sorianos en tiempos franquistas ........escuchando la internacional...... , esta peli......me encanta...... por que es muy amena, no se hace pesada..... describe muy bien que paso en la revolución......y no es demasiado , ideologica......no se decanta por un lado u otro, en eso me recuerda a una española ......."Soldados de Salamina" la has visto?...... el tema musical...... es acertadisimo...... no tiene desperdicio, cada vez que la veo.... me gusta mas, y la he visto muchas veces:Todos los que en su dia "discreparon" de la dictadura que impusieron los socialistas...... o fueron perseguidos o fueron asesinados, o ambas cosas..... a el pobre Troski, le mato un español..... ya ves tu.....con un piolet..... que cobardía......solo por denunciar lo que estaban haciendo , matar a millones de personas....... por eso quien no conoce la historia esta condenado a repetirla., GRACIAS POR LA ETIQUETA , ES MAGNIFICA...... 
8 de diciembre a la(s) 17:02 · Editado · Ya no me gusta · 3

Charo Reig Segui Una pelicula preciosa, y un tema musical que siempre me gusta escuchar "La cancion de Lara".
8 de diciembre a la(s) 18:22 · Ya no me gusta · 1

Luis González Serra Corrección. No fue Lucchino Visconti, sino Sir David Lean. Es una película estupenda, con grandes interpretaciones. A mí me encantó la interpretación de Tom Courtenay como Pável Antipov/Strelnikov 
8 de diciembre a la(s) 18:30 · Ya no me gusta · 1

Alfonso Posada Una película impresionante. Muy especial la aparición de Geraldine Chaplin en el pantano de Aldeadávila, en el rio Duero, frontera de España y Portugal, inaugurado en su día por Oliveira Salazar y Franco, buenos amigos y artífices del 'Pacto ibérico', ...Ver Más
8 de diciembre a la(s) 19:31 · Editado · Me gusta

Espacio De Xavier Valderas Gracias a todos por vuestros comentarios, pero en realidad a la película que hacéis referencia es a la antigua. Existe otra versión más moderna, cuyo enlace he colgado al principio y vuelvo a poner aquí para que podáis verla, y que es una película muy bien currada, que vale la pena de ver: http://youtu.be/nair7d_JBKg

Doctor Zhivago (TV mini-series 2002) Dual (Español/Inglés)
SINOPSIS: Durante la revolución rusa, el doctor y poeta Yuri Zhivago (Hans Mathe...Ver más
8 de diciembre a la(s) 20:37 · Me gusta · 1 · Eliminar Vista Previa

Pilar Muñoz Son de las películas que no se olvidan...Gracias Xavier. besitos
9 de diciembre a la(s) 3:02 · Ya no me gusta · 1