miércoles, 16 de diciembre de 2015

ROBÓTICA, DESEMPLEO, RENTA BÁSICA Y EDAD DE JUBILACIÓN


Hoy leía en la prensa que las famosas zapatillas deportivas de marca Adidas ya no las fabrican personas, sino máquinas programadas (robots). Como podéis ver en la foto que he puesto arriba un robot está dando forma a una de esas famosas zapatillas.


Cada vez la robótica va sustituyendo el trabajo manufacturero de los humanos, para otorgar mayor beneficio a las empresas y ahorrar cotizaciones, impuestos y sueldos sobre los trabajadores, y arrojando a mayor número de personas al desempleo. Esto es algo que naturalmente no pinta bien. Y además contrasta con que no hace poco el ex presidente socialista Felipe González manifestaba que para hacer sostenible el actual sistema español de pensiones, se hace necesario ir aumentando la edad de jubilación. En otras palabras, si de los 65 años habíamos pasado a los 67 años, ahora se pretende que la edad ordinaria de jubilación sea a los 70 años, y sin pensar que con el paso de los años, la gente sufre un continuado y cada vez mayor deterioro físico y mental que los incapacita para muchos trabajos y que de soportarlos los deteriora aún mucho más. Estoy pensando en albañiles, camioneros, operarios de fábricas en cadena, etc..., y todos los que ejercen trabajos sometidos a altos niveles de esfuerzo y de stress, con lo cual en modo alguno es lo justo y lo recomendable retrasar la edad de jubilación, cuando al mismo tiempo se da el contraste de que la robótica y todas las nuevas tecnologías que acompañan lo que hacen es reducir la mano de obra provocando mayores masas de desempleo, y teniendo en cuenta además que aquí en España más del 50% de los menores de 30 años ni siquiera nunca han tenido un empleo en su vida.


Urge, pues, la necesidad de un nuevo y fuerte impuesto sobre la robótica que compense y financie el desempleo que provoca, y al mismo tiempo empezar a aplicar la concesión y gestión de la llamada "Renta Básica" para que todos los ciudadanos dispongan de un mínimo de ingresos decentes con los que poder vivir con un mínimo de dignidad, cosa que debería de convertirse en un nuevo derecho constitucional atendiendo a los nuevos tiempos que nos toca vivir y en los que entramos.


Todo porque las máquinas liberan al hombre del trabajo, cosa que es muy loable, pero tiene que ser que al mismo tiempo esa liberación del trabajo no signifique abocar a las personas a la pobreza y miseria que conlleva el desempleo, con lo cual de la riqueza que producen las máquinas, hay que buscar una fórmula justa y equilibrada para repartirla entre las empresas y el Estado (que ha su vez a de repartirla de modo justo entre los ciudadanos), y sin menoscabo del sistema de libertades, ya que las empresas siempre funcionan y aportan más y mejor en un contexto de las máximas libertades económicas. Las empresas necesitan la robótica para incorporar la última y más avanzada tecnología con la que competir con el resto de las empresas del mundo, y el Estado en su papel de protector de la ciudadanía ha de buscar nuevas fórmulas más justas y equitativas con las que repartir la riqueza que produce una economía cada vez más puntera y sofisticada.



Tema, pues, que debería estar en la mesa de decisiones prioritarias de los políticos, pero que por lo que se ve, incluso lo tienen completamente olvidado, y con la actual campaña electoral de esos días desaprovechada. Y es que ya estamos en el siglo XXI, la era de las telecomunicaciones y la robótica, que ha de revolucionar completamente la vida de los seres humanos a por mejor (por lo menos así es teóricamente, aunque sólo falta que también lo sea prácticamente).