viernes, 25 de septiembre de 2009

MI AUTOGRAFO DE JULIO IGLESIAS



En mi blog dejo guardado y constancia del autógrafo que firmo para mis hijos y para mi el propio Julio Iglesias, en una fotografía suya digital. Pone “Guapo Hacker”, porque ese es mi apodo del facebook, y Julio Iglesias lo ha sabido a través de este medio de internet. La obtención de la misma fue conseguida gracias a los buenos oficios de una de mis amistades de facebook llamado Kartal Kafadar, que trabaja en el equipo de músicos de nuestro admirado cantante más internacional. Esa fotografía con su dedicatoria escrita de su puño y letra, tiene un especial significado para mí, porque desde siempre he sido fan y seguidor de nuestro incomparable Julio Iglesias.

Desde siempre Julio Iglesias ha sido mi cantante favorito, y no sólo porque era a quien más imitaba en las canciones cuando se puso de moda el karaoke e iba con mis amigos a uno de esos bares-pub a echarme unas cuantas canciones. De la más repetida es “Hey”, de la que tengo una grabación, que espero insertarla en su momento cuando la encuentre en esta publicación de mi blog. Lástima de que ni tengo buena voz, ni soy bueno para cantar.

No voy a hacer una exposición sobre lo bastante que sé de la vida de Julio Iglesias, pero sí quisiera tocar el paréntesis de cuando estuvo unos dos años postrado en una silla de ruedas, por culpa de un accidente de coche. Mientras estaba en el hospital, un cuidador le regaló una guitarra, y de ahí descubrió su gusto por la música y la canción. Lo digo por si no lo saben mis amigos de MIFAS (minusválidos físicos asociados), una importante entidad catalana de minusvalidos,.....que Julio Iglesias, por culpa de un accidente de automóvil, fue como un minusválido más durante un tiempo de unos dos años, postrado en una silla de ruedas. Por eso en uno de sus multidinarios conciertos de México, dedicó una emotiva y especial canción a aquella niña paralítica.

Por supuesto que desde la primera vez que la escuché, una de las primeras canciones de Julio Iglesias, “la vida sigue igual”,....la vida ha seguido siendo y siguiendo igual. Y es curioso que una de sus canciones fuera “Gwendolyne”, la canción con la que representó a España en el festival de Eurovisión, cuando precisamente conocí a una francesa alta, rubia y de ojos azules que se llamaba Gwendolyne, en uno de esos esporádicos ligues veraniegos de Playa de Aro, donde iba con mis amigos cuando tenía veinte y pocos años (me la presentó Juan Antonio, uno de mis antiguos colegas de cole más chulos). Pero al igual que pasó con Julio, ella regresó a su país, y no volvió a saberse de ella.. No obstante, como Julio cantaba...”lo mejor de mi vida, te lo llevaste tú”...., no dejaba de bromear con ese plan entre los compañeros del curro, cuando hablábamos del eterno tema mujeril.

¡Ay, Julio Iglesias!,....si hubiera aprendido de ti, de beberme el vino y las mujeres. ¡Si yo te contara sobre las mujeres, Julio!. La verdad, es que por desgracia nunca tuve nada de truhán,....pero sí mucho de señor,...y quizás sea precisamente por eso que fueron muchísimas las hermosas mujeres que me rechazaron y me negaron sus mercedes. Nunca entendí del todo por qué tan mala suerte tenía que tener quien era buen chico, y tan preferido de las mujeres era quien sabía mostrar lo mejor de su caradura. Tenía que haber aprendido de ti, Julio, y sin embargo, ahora que estoy en la edad madura, sigo sin saber ser un truhán, pero si un señor,...y las mujeres siguen sin quererme (o al menos no me quieren como a mi me gustaría ser querido).

Yo diría que Julio Iglesias tiene mucho de torero, que cuando da un concierto, es como saltar a la arena, dando lo mejor de su arte musical en plena faena de cantar,....aparte de que tiene un gran encanto, una gran simpatía, y una gran facilidad para la sonrisa, sin que le falte saber decir unas buenas palabras a cualquiera. Además tiene un buen gusto en el vestir, de esos de gran elegancia, de traje y corbata,....no como esos músicos cuyo pobre gusto en el vestir se refleja en los trapos andrajosos que se ponen encima. Por eso nuestro cantante ha conseguido seducir y enamorar a muchísimas mujeres, exponiendo lo mejor que tiene y puede dar de sí el típico macho ibérico, que de alguna forma nos sentimos bastante identificados con Julio Iglesias en cuanto al gusto por las hermosas mujeres. Sus canciones ya son de generaciones, pues las siguen madre, hija, y hasta nieta.

Lleva varias décadas en la cumbre triunfando: nunca está parado el gran hombre, nunca desfallece, tras una canción ya piensa en la siguiente, en cómo cantar mejor y perfeccionar su arte de cantar, y de ofrecer lo mejor de sus actuaciones en los conciertos. Su famosa caricia en la zona del pecho, del corazón, y de vez en cuando levantando el micrófono algo más arriba, denota el gran esfuerzo que hace el cantante en poner todo su talento en su voz, para que la canción le salga de lo mejor cantada de sí mismo. Otros lo imitan, pero nadie canta como él. Sea cantando en un concierto, o en un plató de televisión, no defrauda a nadie, que yo sepa. Y supongo que eso es porque detrás de su eterna sonrisa y de su acaramelado encanto, se esconde un hombre con una voluntad de hierro (igual como se titulaba el libro que escribió sobre él su propio padre, el doctor Iglesias Puga), con una gran capacidad de trabajo, que no para (igualmente me acuerdo a cómo hizo llamar a una de sus innumerables giras: “Non stop tour”, que viene a significar “sin descanso”). En ciertos aspectos se parece mucho a la vida que yo he llevado, aunque a él lo imagino muchísimo más alto en la cumbre, y creo que fue de él de quien aprendí que eso de estar en altos vuelos, de ser como águila, conlleva que muchas veces tengas que sentirte solo. Y ya cantó una vez sobre la soledad de un hombre solo. Creo que es un hombre muy ambicioso y me da la sensación de que quiere llegar a ser el mejor cantante de todos los tiempos (de hecho, ya ha conseguido serlo), hasta tal punto, que me acuerdo de una vez que leí en un reportaje de la revista Hola, en la que en una entrevista nuestro Julio Iglesias manifestó su deseo de poder ser el primer cantante que canta en el Cosmos. Es muy posible que llegue el día que nuestro Julio nos sorprenda con una nueva canción cantada desde arriba en una nave espacial, desde la Luna, o desde Marte (quien sabe). Él es el mayor idolo de la canción a escala mundial, y creo que será el primero que llegará a cantar en el Cosmos, tal como él mismo manifestó ilusionado de hacer.

Muchísimas gracias por tu autógrafo, Julio Iglesias. Lo tendré bien guardado, y aquí constará siempre en mi blog. Te deseo, querido Julio, que sigas teniendo más y mejores éxitos que nunca. Hombres como tú, que por donde quiera que estés, en cualquier país, o en el Cosmos en el futuro, llevando siempre la bandera de España, hacen que nos podamos sentir orgullosos de ser españoles.