domingo, 13 de septiembre de 2009

UNA RADIOGRAFIA DE LA ESPAÑA DE JOSÉ LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO

Nuevamente vuelvo a hacer un toque a mi blog. Desde que un amigo mío le puso un contador de visitas, en tres meses ha superado la cifra de 6000 visitantes; demasiados como para tenerlo abandonado. Pero como ya di a entender, mi abandono es temporal, y en cuanto tenga tiempo, volverá a recobrar vida y a crecer. Hoy tengo algo que exponer sobre lo que me ha enviado una buena amiga mía de Canarias, la cual me ha rogado que le de difusión al escrito que va a venir a continuación. Por lo que tengo el placer de atender a su petición, insertándolo en mi blog, para lectura de mis seguidores. El título es creación enteramente mía, así como las dos ilustraciones que acompañan, que también me pertenecen. El texto es tal como lo recibí, y os dejo con el, para que leáis, juzguéis, y reflexionéis:

LEED HASTA EL FINAL:

HACE POCO TIEMPO ERA IMPENSABLE, Y POLITICAMENTE INCORRECTO
PERO AHORA....... Y CADA VEZ SE ESCUCHA MÁS FUERTE. ME LO DECIA UN AMIGO:

Hace tiempo me compré un comedero para pájaros. Lo colgué en el porche de mi jardín y lo llené de granos y semillas. Era en verdad un bonito comedero y era un espectáculo ver a los pajaritos de cerca. Al cabo de una semana eran ya centenares los pájaros que se aprovechaban del aprovisionamiento constante de comida gratuita y disponible sin ninguna dificultad. Luego los pájaros empezaron a hacer sus nidos bajo el porche, en la parra, cerca de la barbacoa, e incluso sobre la mesa. A continuación vino la caca. Estaba por todas partes. Sobre las baldosas del porche, sobre las sillas, sobre la mesa... ¡en todo! Después algunos pájaros empezaron a ser agresivos. Se lanzaban sobre mí e intentaban picotearme a pesar de ser yo quien les alimentaba pagando de mi bolsillo. Otros eran ruidosos y prepotentes. Se apalancaban sobre el comedero piando y trinando a todas horas, noche y día, para recordarme que rellenara el comedero si la comida escaseaba. Al cabo de cierto tiempo no conseguía ni siquiera poder sentarme en mi
propio porche. Por lo que decidí quitar el bonito comedero y en tres días los pájaros desaparecieron de mi jardín. Hice limpieza y puse todo en orden, eliminando incluso todos los nidos del porche. Muy pronto mi porche volvió a ser aquello que siempre había sido: un lugar tranquilo y sereno, sin ningún alborotador reclamando “el derecho a comida gratis”.

Ahora, reflexionemos. Nosotros hemos obtenido con nuestro trabajo y con nuestros sacrificios un sistema con muchos derechos y ventajas sociales: sanidad pública gratuita, escuelas gratuitas, facilidades económicas para los menos favorecidos, viviendas populares a precios muy bajos; y permitimos a quien quiera que nazca aquí ser automáticamente ciudadano de nuestro País. Luego llegaron los emigrantes ilegales a centenares de miles, que gozan de las mismas ventajas. Para pagar los mayores gastos, nosotros debemos pagar mayores impuestos. Las viviendas populares son ocupadas por la fuerza y nadie paga su alquiler. Si tenéis que ir a un servicio de urgencias de hospital, deberéis esperar horas para ser visitados porque dichos servicios están invadidos por extracomunitarios. Vuestro hijo en la escuela de párvulos podrá tener problemas a la hora de comer, porque el comedor estará condicionado por absurdas imposiciones religiosas en los menús. Se eliminarán todos los crucifijos y no se celebrará la Navidad para “no herir la sensibilidad” de los extranjeros, sin ningún respeto por la nuestra. ¡¡ Que es de la sensibilidad de los dueños de la casa.... !! La criminalidad crece, y la que se ceba contra la gente débil y común (nosotros) en un 75% de los casos es obra del 10% de la población (los extranjeros); mientras que las cárceles están tan llenas que los delincuentes, con la inestimable ayuda de una Justicia perezosa e ineficaz, son puestos en circulación casi enseguida, por lo que recomienzan de nuevo a hacer robos y asaltos. Y si se busca la forma de frenar esta calamidad he aquí que se alzan las
voces de protesta de muchos imbéciles que gritan contra la violación de los derechos civiles (de los ’otros’, porque nuestros derechos les importan un bledo a esos mismos imbéciles).


Es sólo mi opinión pero quizás haya llegado el momento para nuestro Gobierno de quitar el comedero de pájaros y hacer “limpieza”. Si estáis de acuerdo haced circular este escrito. Si no estáis de acuerdo, continuad limpiando la caca...