lunes, 8 de diciembre de 2008

REFERENTE A BARAK OBAMA, NUEVO PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS








Quiero hoy escribir algo de actualidad:
Sobre el quien será el nuevo presidente de Estados Unidos Barack Obama. No seria de sorprender que alguien como él llegase al más alto puesto que se pueda llegar en ese país. Ya se sabe que allí circula la leyenda de que cualquier chico que empieza de simple vendedor de periódicos, puede llegar a ser el ciudadano número uno del país. Estados Unidos es el país donde se valora mucho el esfuerzo, el trabajo bien hecho y el éxito. Ya lo decía el conocido actor estadounidense de origen austríaco Arnold Schwarzenegger (desde hace años Governor-Terminator del Estado norteamericano de California): “Estados Unidos es un lugar donde con trabajo y esfuerzo cualquiera puede llegar a hacerse rico, y con un poco más de suerte, incluso llegar a casarse con una Kennedy”. Las mujeres Kennedy son hermosas e inteligentes, de esas que saben hacer felices a sus hombres, y de no ser porque ese país no tiene tradición de nobleza y aristocracia, de ser europeas, serían como auténticas princesas. En cambio, aquí en Europa, y en concreto en España, parece valorarse más el ser funcionario, que no el hombre hecho a sí mismo. En esos tiempos de crisis que por ahora corremos, los funcionarios son el estrato social más favorecido por la crisis: mientras, por ejemplo, los esforzados autónomos que son los que arriesgan y trabajan de verdad en ese país, pasan por verdaderos apuros económicos y de trabajo, a los funcionarios, que ni tan siquiera les bajan los sueldos en tiempos de crisis para repartir la carga, se encuentran todo más barato, gracias a que la crisis lo ha abaratado todo para poder vender. Esto pone en evidencia que lo mejor en España es aspirar a ser funcionario de alguna de las administraciones, porque cuando hay crisis, es el empleo más protegido y favorecido que existe (que encima muchas veces es improductivo). Pero eso no es bueno ni para el país, ni para el resto del mundo. Afortunadamente esa no es la mentalidad del país que es inercia del resto del mundo: en Estados Unidos, quien se hace funcionario, se supone que es porque no sirve para otra cosa. Barack Obama tiene un gran reto: sacar al mundo de la crisis, y supongo que el hecho de que sea negro, le hará más sensible a los problemas de la gente menos favorecida, porque no lo olvidemos: los negros han sido un colectivo de gente muy maltratada y humillada, y además bastante marginada. Eso me hace recordar una película muy interesante que interpretó el actor Bill Smith, junto con su hijo, títulada “En busca de la felicidad”: trata de un hombre de raza negra, junto con su hijo, en la “tierra prometida llamada Estados Unidos”, que honradamente trata de luchar y abrirse paso para llegar a ser alguien, todo un ejemplo que todos deberiamos seguir. Espero que ese espíritu tan norteamericano que refleja la película, sea el espíritu que aplique Barack Obama, porque de verdad lo va a necesitar, y es de desear que tenga suerte, porque cuando Estados Unidos, motor del mundo, va bien, el resto del planeta, siguiendo su inercia, acaba llendo bien también. Por eso es de desear la suerte Obama: mejorar las condiciones del la gente humilde, acabar con las guerras, el terrorismo, y las armas nucleares en el mundo; comprometerse con un medio ambiente más limpio en el mundo, a la vez que de desarrollo y progreso sostenible; y hasta acabar con el hambre y demás injusticias. Él es de raices kenianas, un país africano, que al igual que muchos otros lugares de Africa, conoce de hambres, enfermedades y guerras. La tarea del nuevo presidente será herculea, y es de desear que no desfallezca, pues la buena suerte de él, ha de ser la del mundo.
Arnold Schwarzenegger dijo en la pasada campaña presidencial que “Él interpretaba a héroes en el cine, pero que el autentico héroe era John McCain, porque habia estado muchos años de prisionero de guerra en Vietnam, y además tenía una larga experiencia como legislador de leyes en política. Señalaba Arnold, que Barack Obama estaba algo delgadillo, con unos brazos flojos y colgantes, y que necesitaba un buen programa de entreno culturista a base de pesas y mancuernas. Esperemos que el nuevo presidente sepa cuidarse, que por lo menos Bill Clinton practicaba el footing. Mens sana in sano corpore, señor Presidente. Se lo digo, porque le deseo mucha suerte en la presidencia, y el cargo seguramente requiere estar en muy buena forma física.
No obstante, un detalle en política. “La economía, estúpido”, decía Bill Clinton. Desde luego, si la economia va bien, el país va bien. Desde que se inventó la televisión, los presidentes norteamericanos tienen una cualidad muy común: son bastante telegenios, y según la expresión de su cara, lo dicen todo. Sabemos por ejemplo, que cuando la economia va mal o regular, los semblantes del presidente son de serieridad y que cuando va bien, son de todo sonrisas. Por eso los períodos de mayor crecimiento y prosperidad economica fueron los de la era Reagan y la era Clinton, lo que nos da una lección que frecuentemente olvidamos: cuando mejor sonrien los presidentes norteamericanos, mejor va la economia. Así que, por favor Barack Obama, sea un feliz presidente, haga bien su trabajo, y no se olvide nunca de sonreir, y hágalo muy a menudo. La economia y las Bolsas mundiales lo agradecerán.