miércoles, 5 de mayo de 2010

IRPF 2009, DESPLOME BURSÁTIL, Y EL COCHE QUE NO ME COMPRÉ

Teóricamente debería de ser algo completamente inútil tomarse las molestias de todo ese tiempo que nos hacen perder en hacer la declaración de la renta, máxime cuando para este año la Agencia Tributaria te envía el borrador preparado con los datos que ellos ya tienen, esperando tan sólo que des tu conformidad. ¿Para qué hacer una declaración de la renta, si ellos ya lo saben todo?, ¿algún borrico de contribuyente podría aclararme eso?.

Claro que prácticamente de lo que para ellos se trata es de que les avises por si hay algún error, y de no devolverte el dinero a retornar si tú no le reclamas. ¡Qué gran negocio!. Porque eso es siempre lo que ha sido Hacienda: una tomadura de pelo con la que embrollarte a papeleos y tenerte siempre confundido, con la trampa maquillada de que si te descuidas, no dudarán en joderte a base de multas para sacarte aún más. Todo un reflejo de la “honradez” con las que nos trata el Estado, y en su nombre el gobierno de turno, a los sufridos ciudadanos. Eso de que “hacienda somos todos” es un típico tópico engañoso que sólo se lo creen cuatro tontos, porque la realidad es que Hacienda no somos nadie, el sistema tributario es totalmente injusto, y nadie paga a gusto, intentando pagar lo menos posible si se puede, y esa otra forma que ellos llaman “fraude fiscal” que es como hacían en tiempos pretéritos que la gente hambrienta escondía sus pocas monedas debajo de la rasilla de algún oscuro sótano, para ponerlo a salvo de la rapiña de los recaudadores. Pero a los ricos no le hace falta esconder nada: ya cuentan con las garantías de opacidad que existen en las leyes de los paraísos fiscales donde guardan el grueso de sus tesoros. Pero aquí en el país de los ladrones, Hacienda pretende ser el rey, y no le queda más remedio que joder a los pobres y a la aparentemente ya desaparecida “clase media” (la de todos aquellos que no tenemos perras de sobras donde guardar en paraísos fiscales, y que somos casi todos).

Y ahora cuidado, porque la novedad de la declaración de este año es que, si te compraste un coche con plan prever incluido, si recibiste alguna ayuda para el alquiler del piso, o si la empresa te pagaba en especies en, por ejemplo algún depósito o plan de pensiones,.....resulta que esto también tributa (porque hacienda lo considera como un ingreso) , y como no lo declares, te la van a joder con buenas multas que no te dejarán ni con la camisa. Y no digamos si has estado cobrando el paro. Eso es lo que ahora ellos quieren que les digas, pero antes el gobierno no te avisó de que esas ayudas del plan prever para comprarte coche nuevo, o que esa emancipación de marcharte de casa de tu padre para irte a vivir en otro piso con tu novia, o esa propina que te daba el jefe en especies, etc.., todo eso también iba a tributar. El gran mago Zapatero, ya os ha dado nuevamente gato por liebre. Le ha salido perfecto el truco: él que quería arreglar la crisis ayudando a industria del coche, lo ha hecho con una tomadura del pelo por partida doble: el dinero con el que lo has comprado, el porcentaje de dinero que ahora te hace tributar por la ayuda, y la factura que te pasará después para cobrarte ese dinero que sale de los presupuestos que aprueba anualmente el parlamento (y lo que nos tocará pagar de déficit público).

Y si con eso no ha habido bastante, ya nos ha hecho reír bastante la broma del reciente desplome bursátil.

Por lo que respecta a las ayudas que se recibieron por la compra de un coche en 2009 (según datos que me ha enviado mi amigo el asesor fiscal), tributan de la siguiente manera :

-De 5050 euros a 17360 euros, el 24% de la ayuda
- De 17360 a 32360, el 28%
-De 32360 a 52360, el 35%
-De 52360 en adelante, el 43%

Después del préstamo bancario, la hipoteca, las contribuciones, la subida del IVA para julio, la imparable subida del coste de la vida, la crisis económica, el desplome bursátil, etc..etc...., espero os quede alguna calderilla para el IRPF del próximo año. ¡La vida son dos días, y uno y medio ya se lo ha llevado Hacienda!.

Por otra parte, con la ilusión que siempre me ha hecho de tener un glamoroso y elegante coche de ensueño, de esos de casi ciencia ficción, como los que salen en “La guerra de las galaxias”. Pues encontré que ya existía uno: el Fiole, diseñado exclusivamente para Chanel, como podéis ver en las fotografías que inserto en una de ellas en presencia del modisto Karl Lagerfeld (actual dueño de Chanel).

Suerte de que finalmente no me lo he comprado, aunque hubiera aprovechado la ayuda del plan prever, aparte de lo inalcanzable para mí de su precio; aparte de que también me he ahorrado en tributaciones a la dichosa Hacienda, gastos de ITV, de impuestos municipales, de seguros obligatorios, de mantenimiento, de combustible, etc... Esos son tiempos de crisis, y he considerado que no es aconsejable comprarse uno de esos bonitos juguetes motorizados. Aparte de que tampoco tengo el dinero, ¿o es que todavía queda alguien en este país que tenga dinero?.