domingo, 3 de marzo de 2013

¿UNA SANTA MADRE EN EL TRONO DE PEDRO?




(Publicado en mi cuenta facebook):

A raíz de la renuncia del Papa Benedicto XVI a seguir ejerciendo como guía de la barca de Pedro, el tema que os quiero platear hoy es si a estas alturas del siglo XXI, la era de internet y las telecomunicaciones, no sería correcto y hasta legítimo tener una Papa, digo una Papista, o mejor dicho una Mama (entendiéndose como la versión femenina de un Papa, tal como lo entendemos hoy en día). ¿Creéis que una mujer estaría igualmente capacitada para ocupar el trono de la Santa Sede?.

El próximo 28 de febrero, el Papa Ratzinger renunciará como jefe supremo de la cristiandad, con lo cual deja vacante la plaza que hasta el momento ocupaba. Ya sabemos que para el proceso de elección de nuevo Papa, se basa en un encierro de todos los cardenales, que entre ellos tendrán que discutir y elegir al nuevo Papa, y nadie va a salir de allí hasta que por fín se haya nombrado un nuevo Papa, que eso la gente que estamos afuera lo sabremos según el color de la fumata que salga afuera, cuyas señales de humo (igual como se comunicaban los indios) nos indicarán si han estado en desacuerdo y tienen que repetir votación, o si por fin ha habido suficiente quórum entre las votaciones de los cardenales para haber elegido ya a un nuevo Papa. Ese sistema de elección de nuevo Papa, ya viene de tiempos con maneras más propias de feudalismo, y que tiene muy poco de democrático tal como entendemos la democracia hoy en día, ya que la única democracia para ese caso, es la que se reserva para dentro de los que forman el Colegio cardenalito, que allí adentro encerrados en una amplia sala se tiene que quedar hasta que entre ellos escojan un nuevo Papa.. Lo que me planteo es: ¿no sería ya hora de que se democratizara la iglesia, y que el Santo Padre fuera elegido mediante unas elecciones libres dentro del seno de quienes forman la Iglesia?. Pero no una típica democracia a la española, o como la de muchos otros países que presumen de ser democracia, pero que las listas cerradas de los partidos han terminado por ser el origen y fundamento de todas las corruptelas. Otro tanto creo que ocurre en la Iglesia: si no es democrática, y si no existen las listas abiertas, la institución acaba por corromperse, formando una jerarquía eclesiástica, cada una con su parcela de poder, que se mantiene permanentemente apoltronada. Planteo pues, una verdadera democracia dentro de la Iglesia, en la que hubiera registrado un censo de la cristiandad, y que entre todos los cristianos que formamos la Iglesia y el Pueblo de Dios, pudiéramos elegir democráticamente a un nuevo Papa, dentro de unas listas abiertas, en la que los candidatos antes de ser elegidos, pudieran exponer su “programa electoral” ante los votantes creyentes. Es decir, exponer su programa de apostolado evangélico, su plan y sus propósitos para hacer de guías de la cristiandad, en su calidad de Papa, si es que saliera elegido. Con lo cual no se trata de la propaganda de adorar a un Papa como si fuera una venerable estrella de rock, sino que se trata de tener unos Papas que lo fueran por méritos propios, y además elegidos democráticamente por su grey.

A esto quería añadir también, que se terminara ya de una vez con las discriminaciones contra la mujer, entre las cuales, las de tener vocación religiosa, como mucho han llegado a monjas abadesas, pero ninguna a obispa, cardenala, y mucho menos a Papa, Papista, o mejor dicho a Mama, que creo que sería la palabra más adecuada. Claro que ningún cura, fraile, misionero, monja o obispo (las escalas menores del clero) con la actual reglamentación de la Iglesia, no pueden llegar ni a Papa o Mama, sino que sólo puede ser Papa uno de los cardenales existentes. Pero eso tendría que cambiar, y cada cual tendría que tener el derecho a ganarse el puesto por sus propios méritos y capacidades, demostrados tanto en el curriculo de su vida religiosa, como lo que propondría en su propio “programa electoral” si presentara su candidatura a Papa o Mama. Hay mujeres que han demostrado estar sobradamente capacitadas como médicos, maestras, políticas, científicas, y en todos los campos existentes,…¿por qué no lo iban a estar también para ser guías de la barca de Pedro?. Hemos tenido Hipatias de Alejandria, Marias Curies, Margarets Thatchers o la actual paisana del todavía Papa Ángela Merkel, o como religiosa a la Santa Madre Teresa de Calcuta, por citar a unas cuantas que han demostrado ser mejores incluso que los hombres. ¿Por qué las mujeres no pueden ser Mama?, ¿por qué ese coto que impide a las mujeres acceder a la jerarquía de la Iglesia?. Creo que por ejemplo, la Madre Teresa de Calcuta (que en paz descanse), hubiera sido una buena Mama ejerciendo como guía de la cristiandad, y un buen ejemplo para la paz y la justicia del mundo, de esa predica del evangelio que quiso que hiciéramos Nuestro Señor Jesucristo, y que en muchos aspectos, quizás como Mama lo hubiera hecho mucho mejor que muchos Papas que nos dejamos por el camino: el Ratzinger, el Wotjtyla, el Luciani, el Montini, el Roncalli, el Pacelli,…y ya he perdido la lista. Creo que ser mujer no ha de ser un impedimento para ser una guía en cuanto se refiere a ganarse el cielo o salvar el alma. No todas las mujeres incitan al pecado como muchos creen.

Con lo cual mi pregunta se basa en dos: ¿creéis que ya debería democratizarse la Iglesia con un sistema de listas abiertas, ajena al actual modelo feudal, por decirlo de alguna manera; y creéis también que una mujer con vocación religiosa podría ejercer de Mama para ocupar el Trono de Pedro?. Esperaré vuestras opiniones. Gracias por anticipado.



++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

COMENTARIOS DESDE MI CUENTA FACEBOOK: