lunes, 16 de febrero de 2009

UNA SOLUCIÓN A LA CRISIS ECONOMICA MUNDIAL, Y AL PARO:


UNA SOLUCIÓN A LA CRISIS ECONOMICA MUNDIAL, Y AL PARO:
ACCIONES ENCAMINADAS A SALVAR AL MUNDO DEL DESASTRE MEDIOAMBIENTAL

En ese período cíclico a lo que nos ha traído la crisis, sería el momento de pensar en mejorar el medio ambiente en el mundo. No podemos continuar con esa continuada actitud de despilfarrar los recursos, y al mismo tiempo ensuciar, maltratar y contaminar todo el medio ambiente. Parece que la crisis económica mundial es ahora la excusa para pasarse por alto el protocolo de Kyoto, que contemplaba una serie de medidas para prevenir el desastre medioambiental.

Es evidente que en el último par de siglos el mundo ha cambiado bastante a una velocidad de vértigo: desde los inicios de la Revolución Industrial, luego hemos pasado una segunda, y hasta una tercera revolución industrial. Ahora con el advertimiento de internet y las comunicaciones por el móvil, el mundo parece entrar en una supuesta nueva cuarta revolución industrial.

No obstante, estamos maltratando el planeta, de modo que ya ha llegado la hora de ordenarlo y limpiarlo de su contaminación y del deterioro del medio ambiente, refundando un nuevo capitalismo de libre empresa basado en la prevención y el respeto al equilibrio ecológico de la naturaleza. Ese nuevo capitalismo, de libertades en el mercado y en el trabajo, debe de entrar en la línea de respetar, fomentar y proteger al máximo el medio ambiente, que a su vez se traduzca en una cada vez mayor calidad de vida para todos los habitantes del planeta.

Actualmente en nuestro mundo están pasando cosas raras y graves, a las que no podemos quedar indiferentes: se están derritiendo los casquetes polares, y muchísimas zonas del planeta se están quedando sin bosques, y sin agua, debido a las sequías. Hace cosa de un par de años, ya teníamos un grave problema de sequía en nuestro país, pero el último año, ha sido afortunadamente generoso en lluvias lo que de momento nos ha permitido formar una buena reserva de agua, que es limitada (no lo olvidemos) a menos que sepamos tomar a tiempo las medidas adecuadas. Las noticias de las terribles sequías de China, Australia, y Argentina, son severos avisos de que la naturaleza se está agotando, y que puede tener gravísimas consecuencias si no reaccionamos y tomamos medidas a tiempo, ya que el agua es un bien cada vez más escaso, pero que sería muy abundante y barata, si supiéramos tomar las medidas para que ello fuera posible y operativo. La falta de agua lleva a la desertización, y lo que el mundo necesita son árboles y plantas por todas partes, que con su función natural de la fotosíntesis, limpien y regeneren el aire que respiramos, haciendo posible que respiremos un aire limpio y saludable, no ese aire tóxico y contaminante que estamos respirando sin darnos cuenta, y que poco a poco nos enferma y nos envejece antes de tiempo. Estamos ante una situación suicida, que tenemos que prevenir a tiempo.

Por otra parte, la capa de ozono es una protectora de la atmósfera, que cada vez se va haciendo más pequeña. En su día, ya avisaron los científicos de un importante agujero de ozono en la Antártida, pero como allí hace tanto frío que nadie se aventura a ir a vivir, por esa razón nadie ha dado la importancia que el grave asunto se merece. Podemos fabricar artificialmente el oxígeno que necesitamos para respirar, para explorar el fondo del mar, o el espacio cuando hemos enviado a alguien a dar un paseo por la luna, o para el enfermo que está interno en el hospital y que necesita respiración asistida,…pero todavía no hemos conseguido fabricar el ozono, que es como una especie de oxígeno, pero más denso y atención: venenoso. El ozono es un gas que se encuentra en las capas altas de la atmósfera, varios kilómetros arriba, y tiene la propiedad de filtrar los rayos ultravioletas del sol, y si no se filtran, la piel se deshidrata enormemente llegando incluso a producirse llagas; la retina de los ojos se resiente, obligando a llevar permanentemente gafas oscuras , y llevando al ser humano y al resto de los animales a envejecer de una manera muy rápida, y además también afecta muy seriamente a las plantas que terminan secándose y muriéndose. Por eso hay que tomarse muy en serio esa destrucción de la necesaria capa de ozono: aún estamos a tiempo de tomar las medidas que permita regenarse por sí misma.
Hemos de saber que la falta de agua y de aire limpio nos puede traer un serio envejecimiento prematuro a todos, que puede hacer que, por ejemplo, un hombre de 30 años, llegue a parecer un hombre de 60 años, con serios problemas renales por falta de beber agua en buenas condiciones, y desgaste de la piel debido al excesivo sol. En una mujer seria peor, debido a que dispone de mayores tejidos adiposos en el cuerpo, y a que la piel femenina suele ser más fina, y por tanto, más necesitada de deshidratación.

¿Os imagináis un mundo con millones de seres humanos sin agua y sin árboles?. Seria terrible: todo un infierno de suciedad, contaminación, calor terrible, y enfermedades, donde cada uno tendría que librar una lucha ahogada y desesperada por la supervivencia: las guerras se harían inevitables. Por eso, ello es algo que debemos de evitar a tiempo, antes de que suceda. Por ello se hace necesaria ganar la batalla de los desiertos y de la falta de agua: plantar toda clase de árboles de utilidad, tanto para la obtención de madera como materia prima, como para la obtención de alimentos frutales. Las mismas plantas favorecen el cambio climático a por bueno. Por ello se hace necesario dotar los territorios actualmente secos, de regadíos y de presas que almacenen el agua que deja la lluvia sin que tenga que perderse. Y eso hace necesarias acciones conjuntas necesarias, porque de lo que se trata es de la salud del planeta, y nuestro mundo ya empieza a dar síntomas de que si no lo tratamos a tiempo, empezará muy pronto a enfermar. La falta de árboles, nos lleva a degradar el oxígeno, y a tener una atmósfera más contaminada, que además llega a producir la llamada lluvia ácida. La edad de la especie humana se acortará mucho, y entraremos en una etapa de enfermedades y de difícil convivencia, reclamando los que no tienen agua a aquellos que los tienen, pero que esos últimos no querrán cederla por considerarla escasa y por miedo a agotarla. Por eso debemos reaccionar pronto ante este problema grave y serio, en el que está comprometido la paz, la salud y el bienestar de todos, tanto a nivel nacional, como a nivel mundial.

Es muy necesaria la abundancia de agua, y tener árboles y plantas en todas partes: para ello hay que canalizar y depositar el agua en pantanos (nuestro país, España, es muy montañoso, y si hubiera buena voluntad política, sería posible tenerlos en abundancia y de sobras). En las películas de cortometrajes del NODO, se veía con frecuencia al entonces Jefe del Estado Español, Francisco Franco inaugurando pantanos con mucha asiduidad. Ojalá Franco hubiera vivido 30 años más, por lo que creo que habría que mirar en los históricos archivos privados de Franco, si quedaban planos o proyectos de nuevos pantanos a construir e inaugurar, puesto que las autoridades actuales no parecen preocuparse ni tomarse en serio la necesidad de dotar al territorio español de abundancia de pantanos que puedan depositar la máxima cantidad posible de agua. En lo máximo que llegarían a hacer las autoridades actuales, cuando ya se agotara el depósito de agua que nos queda en los pantanos, es gastarse alegremente miles de millones de los castigados contribuyentes en la construcción de factorías desalinizadoras de agua del mar, que producirían un agua potable no demasiado buena que digamos. Tenemos que curarnos en salud, y construir nuevos pantanos que almacenen el agua que nos deja la bendita lluvia, y que estúpidamente se suele perder, antes de que nos pille inesperadamente una nueva sequía y nos deje en una nueva situación de tomar decisiones disparatadas, que además nos costarán miles de millones al erario público.

Por otra parte, las ciudades deben de dejar de ser junglas de asfalto y de hormigón, y hacerlas abundantes en verdes parques, con todas las calles con los suficientes márgenes para tener abundantes árboles y plantas por todas partes. Hay que abandonar el actual e insoportable modelo de calles sin árboles ni plantas, y además sin suficientes plazas de aparcamiento en amplias zonas, con su consiguiente deterioro de la calidad de vida para sus habitantes. Son necesarios aparcamientos abundantes para los coches en las ciudades, y abundantes árboles por todos los rincones y lados de las ciudades. Los desiertos son necesarios que se conviertan en inmensos vergeles, que se restaure el ecosistema, y eso incluso evitara el calentamiento global, conservando los casquetes polares.


Hemos de tomar conciencia de que necesitamos abundante agua para lavarnos a diario, para lavar nuestras cosas: nuestros platos, nuestro coche, nuestra casa, y regar nuestras plantas. Es preciso disponer de abundante agua para las necesidades de la agricultura y la ganadería. Es necesaria agua abundante para llevarse nuestra mierda por las cloacas, y no sólo la que producimos en forma de basuras o desechos, sino también la que cagamos, y llevarla a las depuradoras .El agua es la vida, y la necesitamos limpia y saludable, libre de contaminación, para todas nuestras necesidades vitales. Por eso debemos cuidarla, almacenarla, distribuirla inteligentemente,…y tener abundantes árboles por todas partes. Eso alegra la vida, eso es saludable, eso alarga totalmente la vida: en los desiertos, en los lugares sin agua donde casi nunca llueve, la vida es horrible: nadie elige vivir allí. Es necesaria abundante agua, para que los campos produzcan buenas y saludables cosechas, para buenos alimentos. Sin agua, la suciedad y la contaminación no tardan en hacerse manifiestas, y por otra parte la salud humana se encuentra con una piel que se deshidrata, envejece, y abre el paso a enfermedades, haciendo que el sistema inmunitario se debilite, que el cuerpo no puede desintoxicarse, y los riñones se resienten por esa falta de hidratación. Por eso no nos podemos permitir unas sequías, como las que suceden escandalosamente en los últimos tiempos. Es muy necesario que en todos los países nos pongamos a construir presas-pantanos, depósitos naturales, y oleoductos, que no sólo sirvan para transportar petróleo o gas, sino especialmente agua en aquellas partes del planeta donde hace falta. Debemos de convertirnos en el planeta verde, no en el terrible planeta seco. Y por eso es necesario llegar a un gran acuerdo global entre todos los líderes mundiales. Debemos actuar de manera urgente, conscientar a todos, especialmente a los políticos. Debemos construir un mundo verde y limpio, con agua abundante y limpia para todos. Aún estamos a tiempo, y esos lugares que se están quedando sin árboles, es necesario reforestarlos, y hacer que el agua llegue allí, para que se vuelva a restaurar un ecosistema, que con el tiempo permita que vuelva a ser un lugar con lluvias naturales. Ese mundo feo, hay que hacer que se convierta en una belleza de la naturaleza.


Hay tanto trabajo que hacer, que la transformación del mundo por otro mejor, es también la solución al paro y a la crisis económica. Nuevas oportunidades se nos presentan, si sabemos hacer bien las cosas, corrigiendo los fallos y errores anteriores. Se debe refundar un nuevo capitalismo más humano, y más respetuoso con el medio ambiente y con la libertad individual. Otro día, cuando tenga tiempo hablaré en mi blog sobre esa refundación del nuevo capitalismo. ¡Es la hora de la acción y de las soluciones!. Sólo que hace falta que nos pongamos todos de acuerdo, y antes de que empiece a ser demasiado tarde, cómo actuamos y cómo lo hacemos. Y además, las decisiones acertadas contribuirán a solucionar el problema de la crisis económica y el paro, que buena falta nos hace en los tiempos que corremos.

Por favor, los que tenéis el poder, no os olvidéis de este detalle. Nuestro hijos han de tener el mejor de los mundos, y es inmoral que se lo dejemos peor. Es la hora del cambio.