
Irrumpió el internet, y aparecieron esa cosa que llaman “redes sociales”, el facebook, por ejemplo. Esa palabra escrita en inglés que aquí llamamos feisbuc, que quiere decir Cara-libro (no sé por qué se bautizó con ese nombre tan raro, quizás para referenciarse a una especie de diario personal donde quedan anotadas y registradas esa nueva modalidad de relaciones sociales que ha aparecido recientemente). Ahora no sólo nos relacionamos con familiares, amigos y conocidos del entorno, sino que además contamos con un nuevo tipo de vida virtual, esas relaciones sociales representadas en el facebook. A través de este medio nos relacionamos igual con los susodichos, y hasta incluso más cómodamente desde cualquier lugar, sea vía ordenador, o vía teléfono móvil. Y además conocemos otra gente nueva, con ciertas afinidades, que en unas circunstancias de pocos años atrás no hubiera sido posible. Hace posible que la gente pueda acercarse más, y sentirse menos sola.
El otro día me encontré con un paisano mío en los vestuarios del club natación de mi pueblo, mientras nos poníamos en cueros para el uno ir a la piscina y el otro para ducharse después de un partido de fútbol. “Te vi por el facebook, y leí tu artículo de economía, que estaba muy ¡guay!” – le dije-. ¡Ah, sí, gracias…!, tengo que marcharme,…nos vemos por el feisbuc, tío –me respondió-. Si antes las prisas impedían ciertas relaciones que se iban perdiendo, ahora virtualmente es posible cultivarlas en el momento que se tiene ese tiempo, y además como si fuera una simple diversión.

Si antes al llegar a casa mirabas el buzón de correos, o los mensajes del teléfono, ahora es como si sintieras cada día la necesidad de conectarte en línea al ordenador y abrir el facebook para ver qué hay de nuevo o estar actualizado al día en todo lo referente a los principales contactos que allí tienes agregados. Mensajes, e-mails, música, notas, fotografías, etc…, siempre alguien ha hecho alguna cosa, o ha tenido alguna cosa que hacer o decir que no quieres perderte. Ya no lees tanto los libros, ni miras tanto el periódico ni la tele, pues más o menos ya casi te enteras de todo a través del facebook (que es la ventana de todos los cotilleos o rumores) y a través de los otros contactos que hacen sus aportaciones particulares en esa particular autopista de la información donde solemos viajar a menudo cibernéticamente. Quien no está en el facebook, no está al día, tanto en su propio mundo, como en el ajeno. Y hay momentos que te llega a atrapar como una vorágine, que a veces se te hace necesario desconectar un poco. Por eso se dice que facebook “engancha”, como si fuera una droga. A mí eso todavía no me ha ocurrido,¿ y sabéis por qué?, porque sencillamente para mí facebook es también entretenimiento, diversión, y ante las durezas y sinsabores de la vida, una buena dosis de entretenimiento divertido a diario buena falta nos hace, y eso termina por convertise en un sano vicio. No sabes qué hacer o sencillamente esta noche estás insomne y coges el portátil, te metes en el facebook, y de repente se te pasan los minutos, las horas, toda la noche,….sin que apenas te des cuenta de tanta curiosidad y seguimiento.

No obstante en ese mundo virtual, tampoco están bien las cosas: se eliminan cuentas sin previo aviso, por el Gran Hermano que hay detrás de todo esto. No se respeta la libertad de expresión, cuando el único que debería de tener la potestad de la censura debería de ser el propio usuario de facebook. Cada cual abre la puerta de su casa virtual a quien quiere, y también tiene el inmenso poder de echar a cualquier indeseable o impresentable. Siendo así, ¿qué razones habrían para censurar tal video, tal foto, tal artículo, tal persona?. A quien no le guste algo, pues que no entre a mirar, y a quien no le guste alguien, pues sencillamente que lo bloquee o lo elimine. No es la cosa tan complicada como se pretende, y un internet sin libertad, siempre sería algo manipulado y manipulable por parte de quien tiene el poder de controlarlo. Esperemos que algún día eso se termine, se ponga orden en el mundo virtual, y la libertad individual sea algo que se preserve por encima de todo. Ese día, con el tiempo, estoy seguro de que llegará. Pero mientras tanto tendremos que hacernos nuevas cuentas cuando las eliminen, y hasta podremos escoger la mejor red social, cuando se den las condiciones de puedan competir entre sí en ofrecer un interfaz de mejores servicios y calidad, rompiendo con el actual monopolio de Facebook, que hace exactamente lo que quiere, eliminando o censurando a su antojo cualquier cuenta, y sin concretar claramente los criterios de su actuación.
¿Y esa inmensa información que acumula el Gran Hermano Facebook?, pues al final termina siendo una inmensa cantidad de basura informática, que sólo sirve para hacer un seguimiento sociológico para conocer cómo es la gran masa, qué gustos tiene, qué ideologías le influyen, qué tendencias marcan, etc…….y tal vez para aprovechar todo eso en negocios consumistas al pasar esa información filtrada a las multinacionales y demás órganos del poder económico político. Vamos, de lo que le hubiera gustado poder disponer al Herr Doktor Goebbels, que lo quería saber todo, pero que de toda esta información filtrada, que como ya he indicado, es simple basura informática, apenas un porcentaje mínimo podría clasificarse de utilidad o aprovechable, para fines económicos, políticos, y hasta incluso particulares.
Oh, la maravillosa ventana del facebook, que podría ser mejor, y que todavía está en la prehistoria de las relaciones virtuales. Pero hay que reconocer que es uno de los grandes inventos de los recientes años. ¿Hacia adónde nos llevará?, ¿qué vendrá después?.

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