domingo, 7 de noviembre de 2010

GENITOR, EL CABALLO DE JULIO CÉSAR


“Genitor” el caballo que acompañaba en las campañas de Cayo Julio César, nació en las cuadras de la casa de Julio Cesar en Subura, una parte grande de una insula adquirida por su madre Aurelia, hija del cónsul Aurelio Cotta . En realidad dicho caballo era uno de los varios que había tenido a lo largo de los años, que César criaba a partir del Génitor original, un regalo de su tío el dictador Lucio Cornelio Sila, que además había sido amante de su madre Aurelia, y con quien no se llevaba bien, hasta tal punto que para no matarlo lo envió a la guerra en el sitio de Mitilene, lugar desde donde consiguió una corona de hierba por su valor, y consecuencia de la cual tendría derecho a entrar automáticamente al Senado, aunque en aquellos momentos no disponía de suficientes medios de fortuna. .

Los augures predijeron que el dueño del caballo sería el dueño del imperio del mundo. “Genitor” (que significa padre, reproductor o creador) obtuvo su nombre en memoria del padre de Julio Cesar que murió cuando él tenía 14 años. Ante las predicciones, Julio César, que había sido Sumo Pontífice por imposición de su otro tío Cayo Mario (rival de Sila), alimentó al animal, lo cuidó y no permitió que nadie a parte de él montase al caballo. Julio César mandó construir una estatua de su caballo frente al templo de la Venus Genetrix para que lo protegiera durante las batallas. Con “Genitor” fue con el que Julio César traspasó el Rubicón cuando se decidió a la conquista del poder con una guerra civil.

Cuenta la leyenda que en vez de patas tenía pies de hombre y que sus pezuñas eran como dedos, aunque eso sí: César llamaba cariñosamente a su caballo “El pezuñas”.