miércoles, 15 de diciembre de 2010

EL ENGAÑO DE LA SUBIDA DE LA LUZ


El precio de la subida de la electricidad en aproximadamente un 10 % para el próximo año nuevo no tiene otra explicación que el afán recaudatorio del gobierno. La electricidad no es un bien cada vez más escaso como lo sería el caso del petróleo, y en ello la lógica de su constante subida. La de origen nuclear es baratísima de obtener, y la de origen hidráulico, eolítico o solar es permanentemente fija y su producción está en base a las infraestructuras de hacerla y luego distribuirla. Dicho en otras palabras, que la electricidad aparentemente el único coste que supone es el del mantenimiento de sus infraestructuras y su red de distribución, lo cual no supone ninguna lógica un incremento del precio de un 10%, porque: ¿a qué trabajador le van a subir el sueldo en un 10%?,cuando aquí ocurre lo contrario con en que en realidad con la crisis económica muchos trabajadores han visto como les han disminuido muy sensiblemente el sueldo (algunos incluso hasta la mitad, y aguantando), aparte de la bajada del 5% a los funcionarios y la congelación de las pensiones, aparte también de que la inflación también se ha comido muy sensiblemente el poder adquisitivo con la subida de los precios de las necesidades básicas: carburante, alimentación, escuela, ropa, etc…, aparte de las subidas del IVA en el 18%, y demás impuestos, por no hablar de recortes sociales tales como becas, cheque-bebé, ayudas familiares, y las que están por venir, como por ejemplo la supresión del subsidio de los 426 euros a los parados que agotaron la prestación a la que tenían derecho.

Esa táctica de la subida de la luz, como la fuerte subida del agua que también muy pronto se notará en casi todos los ayuntamientos que buscan entrar en los consejos de administración de las empresas distribuidoras de agua para consumo público, comprando acciones o participaciones mixtas, no buscan otra cosa que hacerse con dos fuentes de recaudación muy importantes, ahora que con la crisis se han ido agotando otros recursos recaudatorios. El consumo de electricidad y agua es una necesidad básica de la cual no se deja de consumir a pesar de que suba de precio. Los más perjudicados son, como siempre, las clases más desfavorecidas como lo son la inmensa mayoría de los pensionistas, los trabajadores con los sueldos más bajos, o los parados, que esta nueva apretada de tuerca en forma de impuestos encubierta que es la subida del precio de la luz o el agua les obliga a apretarse aún más el ya de por sí doloroso cinturón y racionar más el uso de la luz o el gasto de agua. Para la gente acomodada o que tiene sus necesidades económicas lo suficiente cubiertas, tan solo supone tener que pagar más, ya que igualmente siguen gastando la misma electricidad o agua habitual, y en esto es en lo que se aprovechan los entes públicos para subir el precio de la electricidad o el agua y así poder recaudar más.

Algo va muy mal en nuestro país cuando se tienen que hacer cosas como estas, sobretodo viniendo de un gobierno de izquierdas del que se supone que debería de preocuparse más de las clases más humildes con gente en el paro o peligrando sus puestos de trabajo y ahogadas por eternas hipotecas, cuando el estado de malestar provocado por la crisis económica lo que está pidiendo es que se bajen los impuestos y se pare la escalada de precios, al mismo tiempo que se piden a gritos una reforma laboral donde se libere el mercado, las normativas y la fiscalidad para que haga posible la creación de puestos de trabajo que buena falta nos hacen para dar a nuestro país la estabilidad y la prosperidad que necesita. Parece ser que algunos tendremos que volver a los viejos tiempos de alumbrarnos con velas, e ir a buscar el agua a la fuente, y darnos de baja de la compañía del agua y de la luz para ahorrarnos la factura, volviendo a los tiempos del subdesarrollo, que en cierto sentido ya lo estamos.