Mostrando entradas con la etiqueta MUNICIPALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUNICIPALES. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de mayo de 2011

LAS MUNICIPALES’ 2011 DE LOS MANIRROTOS


Es curioso de observar que en esta campaña electoral a pesar de que las haciendas locales están vacías o endeudadas, todos se ponen a prometer que harán cosas de beneficio social, entiéndase especialmente por atender la salud y la educación de los vecinos, como si la solución a los males de la crisis pasara por atender esas dos cosas básicas. Pero casi nadie habla de lo más necesario: ¿cómo crear puestos de trabajo dignos y estables?

Esos servicios sociales básicos son dos cosas muy costosas de atender por la vía municipal, aparte de que son competencia exclusiva de las comunidades autónomas y gobierno central, que están obligadas por ley a no tener a ningún ciudadano desatendido. La gran pregunta que no responde nadie es: ¿de dónde va a salir el dinero, máxime cuando en épocas de crisis un menor número de gente trabaja o hace negocio, y en consecuencia se recaudan menos tributos?.

Por otra parte, curioso que nadie habla de bajar impuestos (saben que necesitan el dinero para como mínimo atender algunas de sus promesas, aparte de asegurarse sus propios sueldos municipales) y por otra parte, nadie habla de subirlos ( por el natural miedo de que no resulte rentable electoralmente).

Fuera de esto, esa campaña resulta bastante aburrida, sin apenas participación de los candidatos en los debates televisados, lo que expone la tremenda mediocridad y falta de preparación de los candidatos, especialmente aquellos que rechazan los debates.

En fin, como dice el refrán: “mucho ruido, y pocas nueces”.

jueves, 5 de mayo de 2011

PISTOLERAZO DE SALIDA PARA LAS MUNICIPALES 2011



Al principio de la llamada Transición (hace poco más de 30 años) algunos nos sorprendimos al ver qué personajes formaban parte de las primeras listas electorales (aquel paisano que conocíamos se presentaba para alcalde o iba en una lista para concejal), pero hoy en día ya todos aparentemente tras el cargo municipal van tras el dinero, ya que un ayuntamiento, con lo caros que son los impuestos, es un lugar con una caja de caudales permanentemente llena mientras se cobren esos impuestos. Y eso de que durante la anterior dictadura, los ediles que ofrecían servicio y representación a su municipio, en comparación a hoy en día, apenas cobraban nada de las arcas municipales. En un contexto de gravísima crisis económica y unas escandalosas cifras de paro que superan el 20% de la gente en edad de trabajar, y sin que todavía exista un sistema electoral de listas abiertas, más que nada, para los candidatos, de lo que se trata es de conseguir a toda costa el cargo municipal, por cuanto supone de sueldo y fuente de ingresos, que como siempre es a costa del contribuyente. En muchos casos son los ayuntamientos las mayores empresas del país, por ser la empresa más grande del municipio, por la cantidad de operarios en nómina, siempre que no existan en este municipio empresas grandes y bonitas (de las que se está bien, y se cobra bien, como las grandes multinacionales que muchas veces tienen los privilegios de los monopolios), en un país donde la inmensa mayoría de las empresas son pequeñas y medianas y tratan de sobrevivir, pese a la crisis. Basta ver que los interiores de los ayuntamientos se han convertido en amplias salas y despachos repletos de mesas burocráticas con sus respectivos funcionarios. Lo que ha llevado a que el cargo municipal sea algo muy apetitoso al ser una fuente de ingresos extra, y aunque la crisis ha llevado a los ayuntamientos a recaudar menos por cierres de empresas, comercios y bajada de los ingresos por tasas de obras y demás, intentan seguir recaudando de todos los lados subiendo los impuestos o, por ejemplo, ampliando las mal llamadas “zonas azules”, y de aquí la codicia recaudatoria como por ejemplo, las multas. Los alcaldes cobran miles de euros mensuales, igual que los concejales. Y como mínimo cobran lo que un funcionario medio, y en muchos casos sin hacer casi nada, salvo el de ser el titular del cargo municipal, porque ya se encuentran con casi todo hecho y montado. Y aparte cobran por asistencia a los plenos y demás asuntos de índole municipal. Y si es un alcalde de una capital de provincia o de cualquier municipio que tenga miles de habitantes, en muchos casos puede llegar a cobrar mucho más de lo que cobra el mismo presidente del gobierno. De modo que ser edil es un gran negocio del que se aprovechan. Toda la demagogia valdrá aquí con tal de conseguir el apetitoso cargo municipal. Y no es algo nuevo: ya lo decía uno de los más conocidos alcaldes que ha tenido España, el madrileño Enrique Tierno Galván: “¿para qué se presenta usted a las elecciones, si no es haciendo demagogia?”.

Pero pasemos a temas más serios: ¿cuáles son los principales problemas que afectan a los ciudadanos en el ámbito municipal, y qué es lo que debería de hacer un buen alcalde?.

En primer lugar, los principales problemas serían: los impuestos básicos municipales en todas sus modalidades: la factura de la basura, la de las contribuciones por vivienda, el impuesto de circulación del coche, las tasas por obras, el pago por aparcar en zonas azules, etc…, todos han ido subiendo constantemente a lo largo de los años, llegando a constituir un serio agobio para la economía familiar de los vecinos. Un buen alcalde procuraría ir bajando, abaratando, y hasta suprimiendo esos impuestos, pero este alcalde ideal parece ser especie en peligro de extinción. ¿Algún candidato prometerá bajar los impuestos en estas elecciones?

La falta de aparcamientos y la constante proliferación de zonas azules y de demás colores. Es un atentado contra la libertad ciudadana obligar a pagar por aparcar en una calle, incluso si eres vecino de la misma calle, aunque tengas el privilegio de tener derecho a ser un abonado de, por ejemplo, 1 euro diario, que al cabo de un año supone como haber pagado un caro impuesto de 365 euros al año. Un buen alcalde buscaría y distribuiría nuevos espacios para los aparcamientos, y suprimiría las impopulares zonas azules, que más que para una finalidad de rotación de los vehículos, supone un verdadero atraco a mano armada contra los conductores. ¿Algún candidato promete calles con aparcamientos libres y gratuitos?

Los servicios sociales como ambulatorios, guarderías o escuelas, que más que a cargo de los ayuntamientos, están obligados a ofrecer a la comunidad los gobiernos autonómicos y centrales. Un buen alcalde suprimiría esos costosos servicios a cargo de los contribuyentes de su municipio, y exigiría su cumplimiento y atención a las otras administraciones superiores que son las que están obligadas por ley. ¿Algún candidato está dispuesto a exigir esos servicios a las demás administraciones, o prefiere que se ofrezcan desde el ayuntamiento manteniendo una multitud de funcionarios y demás enchufes, pasando la factura a los vecinos en forma de impuestos excesivos?

Y dada la grave situación de desempleo, un buen alcalde procuraría todo tipo de facilidades para atraer inversores que hagan posible la creación y mantenimiento de puestos de trabajo en el municipio. ¿Algún candidato presenta un claro y creíble plan de choque contra el desempleo que sufren algunos vecinos?

Añadiría, por citar un ejemplo, que las mal llamadas farolas ecológicas, ahorradoras y sostenibles, apenas iluminan nada en las calles semi oscuras y las ponen a merced de cualquier maleante, y eso de que encima hay que pagarlas con los impuestos. Es un detalle para llamar la atención a los ediles y preguntarles si de verdad están haciendo bien las cosas en sus municipios. ¿Algún candidato está dispuesto a dejarse de chorradas medioambientales, ya que la electricidad generada por la dinamo que no se consume, se pierde, y de paso promete una buena iluminación de las calles como Dios manda?

Otro tema espinoso es el de la inmigración, y el darles facilidades o ponerle impedimentos es la clave para que el municipio se siga llenado o vaciando de gentes que conllevan sus propio problemas. La actitud de un alcalde frente a esto, le define sobre si está por un bando o por el otro, es decir la actitud que beneficia a sus paisanos o la que beneficia a los extranjeros, siendo esa beneficiosa o perjudical para el conjunto del municipio, donde por ejemplo, peligra la plaza escolar o el puesto de trabajo del vecino. Incluso de ello puede depender que haya más o menos delincuencia. Pero lo malo es que en estas elecciones, por primera vez pueden votar algunos extranjeros, con lo que la importancia, los derechos legítimos y la influencia de los paisanos de nuestro propio país es cada vez menor, y a esto también los exponemos. Corremos muy serio riesgo de que los extranjeros se apoderen poco a poco de nuestro propio país, empezando por los municipios. Y por si con esto no hay bastante, se dan casos de municipios que según el color político del consistorio, con su política municipal favorecen en primer lugar a aquellos barrios compuestos por una mayoría de vecinos del mismo color político, o en las zonas donde viven los ediles que forman parte del gobierno municipal, marginando al resto de barrios. Con la inclusión de grupos extranjeros en las listas electorales, la cosa se complica aún más.

Habría que poner coto a los despilfarros en servicios que endeudan a los ayuntamientos: por ejemplo, las bibliotecas empiezan a ser algo inútil en la actual época de internet. En mi municipio, de unos 4 mil y pico habitantes, el ayuntamiento está construyendo una biblioteca de 9 millones de euros, que no va a servir de nada, salvo para la creación de inútiles enchufados que vivan de ese nuevo monumento municipal, y que se convertirá en un impuesto fijo para todo el pueblo. Un buen alcalde sabría tener visión de futuro, para saber que ciertos servicios no sirven, y que de locales municipales se puede hacer un uso polivalente para todas las necesidades de municipio. Por ejemplo, un servicio gratuito de wifi por internet que cubra todo el municipio, sería más beneficioso y más barato que mantener que una biblioteca con las arcas municipales que cada día menos gente usa. ¿Algún candidato promete acabar con el despilfarro y la inutilidad de algunos servicios?

Esta es pues, una presentación resumida del panorama de las municipales 2011, y del cual muy pocos candidatos veremos que ofrezcan soluciones creíbles, y que se comprometan a rebajar impuestos, por ejemplo. Y aunque se pretenda que esas elecciones sean un plebiscito a la política del presidente Zapatero, y con él la marca PSOE, para darle un voto de castigo debido a su desastrosa política que ha llevado más paro y pobreza a todo el país, en las municipales se suele fijarse más en el candidato, en el paisano, en el vecino, más que no en el color o marca política. Se puede esperar, pues, cualquier cosa, y mientras no existan las listas abiertas, la política municipal seguirá siendo, para los ediles, un gran negocio que aprovechar, incluyendo a los ediles extranjeros que saldrán elegidos por primera vez en estas elecciones municipales’2011.

sábado, 5 de marzo de 2011

MUNICIPALES ESPAÑOLAS 2011


El 22 de mayo toca cita en las urnas para renovar los cargos del poder municipal, y los de algunas autonomías no calificadas de históricas. Dado lo mal y lo delicada que está la situación en nuestro país, esas municipales y autonómicas, de algún modo se van a convertir en una especie de plebiscito a la política del presidente Zapatero. Y para complicar aun más las cosas, se van a consentir el derecho a votar de determinados colectivos de la ya numerosa y cada vez más poderosa comunidad de inmigrantes, de tal modo que se han formado candidaturas incluso de partidos de signo islamista, con lo que con esas municipales la desmembración de España está servida, así como el aprovechamiento de la cosa pública por parte de los extranjeros. Con ello la representación municipal va a resultar más dividida que nunca, con cada grupo de cada color u signo procurando por sus intereses, y además dividiendose en otros tantos bandos moros y cristianos.

Desde el inicio de la transición, la Ley de Régimen Local, apenas ha tenido modificaciones, y eso de que procede de la época del franquismo, cuando en la inmensa mayoría de los municipios, alcaldes y concejales, apenas cobraban por su representación. Esa ley, al parecer procede de unos papeles donde ya estaba el proyecto de ley que marcaba la acción política de los municipios, y que curiosamente pertenecían a Calvo-Sotelo, por entonces líder de la oposición, y cuyo asesinato fue el determinante de la Guerra Civil Española. Determinada ley fija los servicios municipales, los policías que el municipio está obligado a tener por habitante, las subvenciones que puede recibir de otros entes públicos, por su número de habitantes, etc….. El espíritu individualista de los españoles nos llevó a formar miles de municipios (poco más de 6000), y 17 comunidades autónomas, cada una con su respectivo parlamento y gobierno, cuando en Inglaterra, por ejemplo, los municipios apenas se cuentan por unos tres centenares, y eso de que el viejo ex presidente de la Generalitat Josep Tarradellas dijo una vez que “los municipios son escuela de políticos”, desde la que empiezan los aprendices de políticos, antes de saltar a los consejos comarcales, parlamentos autonómicos, el gobierno central, e incluso el parlamento europeo. Lo cual con el paso del tiempo ha convertido la política municipal en un negocio partidista y particular, cuando no un servicio público en sí, tal como pudimos ver en las últimas elecciones municipales, cuando la crisis económica ya empezaba a adentrarse: lo primero que hicieron los recién elegidos ediles en los plenos municipales, es aprobarse sus propios sueldos, que por cierto son bastante envidiables, dándose el caso de que, por ejemplo, un concejal de un pueblo de apenas 600 habitantes, tenga un sueldo de su ayuntamiento de unos 3000 euros, cosa que ya es bastante común en España, y escandaloso teniendo en cuenta lo que marca el Salario Mínimo Interprofesional, y la media de las pensiones de nuestros jubilados. Y no hablemos de lo que cobran los alcaldes con mucho poder, de grandes ciudades como Barcelona o Madrid, sean Hereu del PSOE, o Ruiz-Gallardón del PP. Y no es sólo eso: cada municipio, sea pequeño, mediano o grande, tiene libertad para escoger los sueldos que sus propios representantes municipales se aprueban a favor de ellos mismos, así como los sueldos de muchísimas personas que son designadas “a dedo”. Otro tanto son los funcionarios municipales, a veces difíciles de domar por parte de los representantes municipales, ya que ciertas leyes les amparan y protegen, pero que ningún edil quiere cobrar menos que los funcionarios que hay en su ayuntamiento, algunos con sueldos públicos bastante altos a cargo del propio ayuntamiento. Como es natural, todo un negocio para quienes consiguen representación municipal, sabiendo que el cargo es temporal. Eso lleva a que, como la política municipal es negocio para alcaldes y concejales, la elaboración de las listas resulta complicada, pues todos quieren ser primeros de la lista, ya que si salen elegidos les supone un buen sueldo y poder, por lo que si fulano va detrás de mengano, se convierte en un problema muy serio en las peleas intestinas de los partidos como todos conocemos a la hora de elaborar las listas. De modo que las directrices las marcan los primeros de la lista, y el resto son simples números y nombres, acompañantes de una lista electoral que saben que no van a salir elegidos, y eso que a algunos partidos muchas veces se les hace complicado de encontrar gente que quiera formar parte de la lista electoral municipal que exige la ley. Y no hablemos de las listas abiertas, que nos iría muy bien, pero que de momento a los políticos actuales no les interesa, ya que así peligrarían su poder y su negocio. La cual cosa ha llevado a una interminable lista de políticos corruptos que se han aprovechado del cargo para su lucro personal, de todos los colores políticos, y en todos los rincones del país, de modo que la política ha quedado muy desprestigiada, con una larga lista de corruptos que han tenido que pasar por los tribunales. Parece como sí en las arcas municipales hubiera dinero de sobras, y si no es así, tampoco es preocupante para los representantes municipales: la ley les permite endeudarse en un 23%, sobre su presupuesto anual aprobado en el pleno. El arrastre originado del anterior “boom inmobiliario”, que ha llevado a la ruina a mucha gente al estallar la burbuja, llevó a muchos municipios a renovar sus planes urbanísticos para suculento negocio de algunos, y a obtener una buena fuente de ingresos derivadas de las obras, cosa que hoy en día ya no se cuenta con esa importante fuente de ingresos, y que obliga a los municipios a buscarlas por otras fuentes, especialmente las impopulares zonas azules, y las frecuentes multas por parte de los policías locales que hoy en día son más abusivas que nunca.

De modo que los municipios se han convertido en entes voraces de los impuestos y tasas sobre sus paisanos, pues pueden encontrarse varias diferencias en el pago de un mismo impuesto se esté en un municipio u en otro, independientemente del color político. Los municipios se han ido endeudando, tratando de ofrecer, por ejemplo, unos servicios que por ley deberían de ser competencia de las comunidades autónomas: por ejemplo, cada vez que un municipio abre una guardería, o un dispensario médico, o una biblioteca, es un gasto fijo que se crea, a cargo de los impuestos sobre sus paisanos, pero que son servicios que debería de poner el gobierno autonómico (es más, están obligados por ley), ahorrándose así su mantenimiento, el personal que deben de contratar, y su coste, que en este caso pasa a cargo del consistorio, incrementando su carga fiscal a nivel local. Errores garrafales como ese, son los que comenten muchos municipios, en sus ansias de ofrecer servicios públicos a los ciudadanos, que competen a otros entes públicos. Pero bueno, la corrupción está asentada, y de lo que se trata es de que con la excusa de los servicios públicos, se busca hacer negocio ya que donde hay dinero, hay negocio, y más tratándose de dinero público, pues los que vendrán en las próximas elecciones locales, ya se harán cargo del endeudamiento, que en el caso de los municipios, casi siempre acaba siendo crónico, máxime cuando determinadas leyes les obligan a asumir costes, como por ejemplo, los de la Ley de la dependencia, en la que los ayuntamientos y las comunidades autónomas tendrán que aportar lo que fije la ley. Varias razones llevan a un constante y crónico incremento de las tasas municipales, lo que no extraña que las haciendas locales estén vacías muy a menudo, que deben proveerse con nuevas tasas cada vez más frecuentes e impopulares.

Y muchos servicios no han mejorado que digamos: por ejemplo, la separación de las basuras ha conllevado mayores costes, y con ello la constante subida de la factura de la basura: antes se tiraba todo al contenedor o camión de la basura con una sola bolsa, ahora tienes que hacer el trabajo de separarla en cada contenedor de distinto color, incrementándose la flota de camiones de basuras para cada tipo de basura distinta a reciclar, cuando se supone que por el trabajo de separar la basura, la factura debería de ser más barata, pero no es así: mayor trabajo en separar las basuras, y además más grande la factura: en eso hemos sido tontos los ciudadanos que aparte de separar para reciclar, pagan una factura muchísimo más cara.

Y ahora con el cambio de las bombillas eléctricas de las farolas municipales, que según dicen es para ahorrar: en realidad ese cambio provoca unas calles más oscuras, con muy escasa luz, con todas las molestias que ello supone, y por otra parte, no es verdad que se ahorre electricidad, pues el flujo eléctrico que producen las turbinas de los pantanos, o de los reactores nucleares, si no tiene salida en alguna cosa que consuma esa electricidad, se pierde, y eso lo saben ingenieros y empleados del mantenimiento de la red eléctrica. En consecuencia, no se ahorra ninguna electricidad, simplemente se produce la que hace los generadores, y cuando ocurre un apagón, es porque no hay suficientes generadores (turbinas o reactores) a tener que repartir por demasiados lados la electricidad producida por muy pocas máquinas, que agota el fluido eléctrico produciendo el consabido apagón. Si se tuvieran los necesarios generadores de electricidad, no haría falta ahorrar nada de electricidad, y encima podría ser más barata. Pero ahora ocurre que una ley del gobierno de Zapatero obliga a los ayuntamientos a cambiarse las bombillas de las farolas, por otras que iluminan de modo peor: el descontento popular y la chapuza política están servidas.

Y en las ciudades o pueblos, están peor servidos: se hace patente de que cada día es más complicado encontrar aparcamientos, siendo este estado de cosas el gran negocio de los parkings, y la golosa fuente de recaudación municipal a través de los ticket de zonas azules, verdes, o como quieran llamarla. Hacen falta ideas e imaginación, para facilitar los aparcamientos en todos los rincones de pueblos y ciudades, pero parece que no interesa, porque es el gran negocio recaudatorio de los últimos tiempos de los ayuntamientos. Así como existen discriminaciones en las que los servicios sociales de los ayuntamientos casi siempre favorecen a la inmigración, en vez de a los ciudadanos legítimos del municipio.

En consecuencia, la política municipal actual es un negocio para quien esté en los primeros puestos de los partidos tradicionales, aunque algunos de los que entran por primera vez en un ayuntamiento, andan confundidos con la montaña de papeles que se encuentran y que deben de echar mano de secretarios y funcionarios, para entenderlo ya que con frecuencia lo encuentran todo embrollado, y lo que en principio era una ilusión de servicio, acaba siendo una gran decepción, excepto la percepción del suculento sueldo al que ahora casi todos están habituados. Ya lo decía el presidente catalán Tarradellas: los municipios son escuela de políticos. De modo que las próximas elecciones municipales sólo será un mero trámite para que sigan haciendo negocio los políticos tanto los veteranos, como los aprendices de lo mismo, con el agravante de que también van a salir elegidas gentes extrañas y extranjeras carentes del total sentido del patriotismo al no ser ellos de este país, ni ser hijos legítimos del mismo, pero que se aprovecharán de ese nuevo sistema municipal consentido por una serie de políticos traidores y sinvergüenzas capaces de vender y trocear la patria por cuatro perras.


COMENTARIOS DESDE MI FACEBOOK:

Saul Dalmau Paris Mi votos seran para ESPAÑA-2000,eso lo tengo mas claro que el agua.
saludossssssssssss xavier
05 de marzo a las 11:46 · Ya no me gusta · 1 persona
Nieves Saucedo Yo lo tengo más claro que el agua... y creo que tu tb no? jaja... Gracias por la nota Xavier y un saludo, hace tiempo que no nos hablamos por aquí... mea culpa!
05 de marzo a las 12:51 · Ya no me gusta · 1 persona
Germán López Bravo Quiero puntualizar, que en mi caso ser Concejal en un municipio donde "dominan" los "proetarras", en Ondarroa (Vizcaya), municipio de casi 10.000 h., percibo por defender la LIBERTAD, la DEMOCRACIA y ESPAÑA, con alto riesgo para mi integridad física y mental (también es verdad que nadie me ha obligado a asumirlo) un montante de 110 € por asistencia a cada pleno municipal, que suele ser de 1 al mes y no todos. La asistencia a "comisiones" municipales y otras reuniones y actos, no se cobran.

Con esto, quiero manifestar, que lo mismo que en futbol, mientras hay unos pocos jugadores que se enriquecen dando patadas al balón, hay una mayoría de jugadores que no cobran ni para "reponer fuerzas".

En la pollítica municipal, igualmente, mientras unos cobran lo indecible, otros, los más, no cobramos ni para poner medias suelas en nuestros zapatos, que los desgastamos de tanto patear nuestros municipios.

Dicho esto, también quiero romper una lanza en favor de la mayoría de los Concejales españoles, que están dando la cara y con ello, prestigiando una labor, la política, que los que se lo "llevan en crudo" y no tan en crudo, desprestigian.

La política es una dedicación voluntaria y nunca debería ser considerada como una profesión, como muchos así la consideran y practican.

Debo recordar lo que he dicho siempre...

La función política es una circunstancia en la vida, pues ello depende, primero que cada 4 años te pongan en una "lista" y luego que los ciudadanos te voten y salgas elegido, pero no para que te lo "lleves", sino para servir y a veces, como es mi caso, "gratis total".

Un abrazo.
05 de marzo a las 13:18 · Ya no me gusta · 3 personas
Xavier Valderas López Hola Germán: valoro mucho tu comentario, y te lo agradezco mucho. En unas circunstancias como la tuya, hay que tener mucho valor para hacer lo que haces, y por lo que crees.

Claro que en política unos se forran, y otros dan verdadero servicio, no siempre reconocido, agradecido y recompensado. Pero también hay quienes están en la política por oportunismo, por picaresca y para lucrarse, más que no por un verdadero y ejemplar servicio a sus conciudadanos, lamentablemente.

Mi nota de hoy sobre las municipales, era también para dar a reflexionar sobre esas cosas, estos malos estilos que han terminado por desprestigiar a la política entendida como servicio al ciudadano.

Un cordial abrazo también para ti, deseándote la mejor de las suertes.
05 de marzo a las 13:34 · Me gusta · 1 persona
Germán López Bravo Mi resumen político es: "SOY CONSERVADOR POR NACIMIENTO, LIBERAL POR CONOCIMIENTO Y ESPAÑOL POR SENTIMIENTO"
Mi lema es: "SE LEAL"
Mi sentencia: "EL QUE LA HAGA, QUE LA PAGUE"
05 de marzo a las 13:51 · Ya no me gusta · 5 personas
Pedro David González Pérez Esto pasa como dice Germán... aparte de eso...a mi me da vergüenza que el que representa al Partido Popular en mi ciudad Barberà del Vallès, Barcelona, sea un señor que no sabe hablar catalán, no escribe correctamente el español y es sindicalista de la renfe aparte de un asiduo a los bares... Es una vergüenza que no haya hecho nada en más de 10 años al frente del consistorio que solo se presenta por la paga que le cae cada fin de mes. No lo voy a votar, este año voto en blanco. No voy a permitir que el eslabón perdido de la evolución cobre un sueldo por pequeño que sea o que le llegue a contabilizar para la jubilación (no estoy seguro) Si es justo que este señor permitámos que sea así que baje dios y lo vea! Es normal que el PP baje de 3 a 2 concejales en las elecciones pasadas y que peligren esos 2 en estas elecciones. Y lo peor de todo esque lo permitan los de arriba! Habiendo gente preparada y dispuesta y con ganas y no esto que solo hace que perpetuarse en el poder!
Ayer a las 18:59 · Me gusta · 1 persona
Xavier Valderas López Amigo Pedro David: mientras no existan listas abiertas, quienes confeccionan las listas, son más o menos los del "aparato del partido", y muchísimas veces ocurre que se sienten más cómodos con gente que no le haga sombra. Así es la vida, Pedro.