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miércoles, 10 de marzo de 2010

LA CONSTRUCCIÓN, UNA NOTICIA TELEVISIVA EN EL PLA DE L’ESTANY

El “Pla de l’Estany” es el nombre de la comarca catalana donde yo resido, y el video sobre esa especie de telediario local exponiendo la noticia, no tendría razón de ser estando insertada en mi blog si no fuera porque el albañil que aparece encima del andamio, el del sombrero rojo, la camiseta azul, y los ligeros pantalones blancos, soy yo mismo por allá en la segunda mitad de la década de los noventa. El telediario, naturalmente, sale expuesto en idioma catalán.

La noticia hacía referencia al estado de la construcción en la comarca por aquellas fechas, y entre porcentajes y frías estadísticas, ya os podéis hacer la idea de lo que yo iba construyendo por aquel pequeño rincón del mundo, tal como podéis ver en las imágenes. Creo poder decir que varios rincones de la comarca tienen la imprenta de mi huella, algo que nunca aparecerá en ningún periódico, hemoreteca, o grabación televisiva. El caso es que vinieron expresamente los del equipo televisivo local para grabarnos, y como podéis ver en las imágenes, también, todavía no estaba del todo extendido el uso del casco, zapatos metálicos, indumentaria de tela dura, etc..., que ahora son de pesada norma obligatoria, y muy vigilado por los cabrones de los inspectores de trabajo (que esos ni curran, ni ejecutan materialmente la obra dándole forma, sino que más bien son unos inútiles que incordian exigiendo cumplimientos de normas absurdas que hacen que el duro trabajo del albañil sea aún muchísimo más pesado y sufrido). Ese video podríamos decir que son un testimonio más de que se han perdido mucho de las libertades que había en aquella época, como de unos 15 años atrás. En comparación, hoy en día, en el ramo de la construcción se trabaja muy mal, en malas condiciones por tanta normativa obligatoria, y a precio carísimo, dejando aparte de que la cosa está, también, muy empeorada tirando de mal a peor, por los efectos de la crisis económica. Las supuestas rebajas fiscales del IVA que por esos días anuncia el gobierno, no creo que aporten demasiado alivio, ni que solucionen gran cosa. En realidad, a mi modesto entender, los problemas del gremio se arreglarían si se volviera a la libertad de hace poco más de treinta años atrás, consistente en total libertad en el método de trabajo, ausencia casi total de normas, y apenas casi nada de impuestos. Eso último es lo que animaría a la gente a volver a invertir en el sector del ladrillo, de gran importancia para la economía del país, y para la creación y mantenimiento de diversos empleos. Pero hoy por hoy, los políticos no parecen haberse dado cuenta, aparte de que no demuestran demasiado sentido común. Con la excusa de que las normas son para la seguridad, lo que han creado es toda una corte de funcionarios chupones improductivos que viven del cuento, y encarecen considerablemente el precio de las obras, ...y con eso, sin que la supuesta seguridad haya mejorado en nada, sino todo lo contrario, porque falsean las estadísticas incluyendo a gentes que se accidentan, que más bien son de otras nacionalidades ajenas a nuestro propio país. La mejor norma de seguridad, se basa en el viejo y sabio proverbio que reza “El miedo conserva la vida”, es decir, que cada cual vaya con cuidado y evite accidentarse. Todo lo demás de imponer normas de “seguridad e higiene”, aunque de cara a la galería se intente dar una determinada imagen, de puertas bien cerradas para adentro apenas se cumplen, sobretodo lo que incomoda, estorba, y representa una gran pérdida de tiempo. Y lo peor es que por culpa de gentes procedentes de otros países, que son los que en el ramo de la construcción habitualmente se accidentan y cogen bajas laborales, tengan que pagar los justos por pecadores con tanta extensa normativa absurda que casi se parece que se le exija a un albañil o a un peón una capacidad de estudio y conocimiento más propia de licenciado universitario. En política, como la gran mierda que es, va sobrada de hipocresía, y las cosas las ven mejor la gente del pueblo que las viven y trabajan en el día a día, que los miopes ojos de los políticos que deciden las cosas desde cómodos despachos, como si estuvieran en un Olimpo de dioses, ajenos a las realidades terrenales. Como podréis comprobar, las imágenes grabadas espontáneamente a pie de obra por reporteros televisivos de una pequeña ciudad catalana, hablan por sí mismas.


domingo, 7 de febrero de 2010

QUAN LE BÂTIMENT VA, TOUT VA

Es un viejo proverbio francés, que indica que cuando el sector económico de la construcción va, todo marcha. Precisamente uno de los sectores que nuevamente puede ser la clave para salir de la actual incertidumbre económica y terminar con el grave problema del paro en el que nos hallamos inmersos.

Precisamente el sector de la construcción es muy importante como motor de actividad económica, si se ajusta a unos precios justos y accesibles, ya que la compra de vivienda trae consigo la compra de muebles, electrodomésticos, coches, y una nivelación del consumo. No obstante, y desde hace ya mucho tiempo, algo rompió ese equilibrio, por lo que antes hay que hacer un análisis:


La construcción ha sido seriamente tocada por dos grandes males: la especulación, y las rígidas normas que lo han encarecido todo. La especulación tiene su origen en la facilidad de prestamos que iban otorgando los bancos cada vez por un período más largo, cuando en principio hace unos 30 años, lo habitual era que las hipotecas no sobrepasaran como mucho los 15 años, ocurriendo en muchas ocasiones que las hipotecas ya terminaban amortizadas antes de esos 15 años. Hoy en día hemos llegado al punto de que las hipotecas no logran financiar ninguna vivienda si no es para más de 35 ó 40 años, todo el período de toda una vida laboral, complementado con la jubilación, si no hay suficiente para pagarlo. Ese alargo de la hipoteca a llevado a una brutal subida del precio de la vivienda, especialmente sobre el suelo, que ha enriquecido a propietarios de solares, y a promotores-constructores. Llegó un momento que a falta de dinero en los bancos para seguir prestado, a originado el cierre del grifo del dinero, la cual cosa ha paralizado la actividad constructora, y el afán de solicitar hipotecas aunque ahora los tipos de interés estén bajísimos, bajando los precios de aquellos inmuebles que tienen necesidad desesperada de ser vendidos, algunos ya rozando el precio de coste. La falta de dinero para prestar por parte de los bancos (la crisis financiera de la que tanto se ha hablado en los dos últimos años, y que ha obligado a los gobiernos a inyectar dinero público a los bancos y cajas), y la falta de garantías para la devolución, ha terminado con la alegría constructora de los pasados años, pasando ahora a la cruda crisis que ahora estamos padeciendo, con obras paralizadas sin financiación, y sin compradores, y con muchísimos ex currantes del ramo engrosando las filas del paro, dejando por el camino a un montón de gente endeudada hasta la camisa.

Por otra parte, contradice mucho que haya subido mucho el coste de la ejecución material de la obra, cuando los descubrimientos tecnológicos se supone que deberían de llevar un abaratamiento de los mismos, con unos materiales de más calidad y más económicos, así como mayor rapidez en el acabado de las obras, gracias a las nuevas tecnologías de útiles, máquinas y herramientas, lejos de aquellos viejos tiempos del pico y pala, de pastar a mano con carretilla, o de apuntalar con palos de madera.. Pero no es así, dado que la calidad de trabajo se ha visto entorpecida por rígidas normas que lo han encarecido todo. Permisos de obras, planos técnicos, planes de seguridad e higiene, nuevos seguros obligatorios, inspectores, fraccionamiento de las competencias laborales con prohibición expresa de ejecutar según qué tareas, normas administrativas, variedad de impuestos, etc..., son toda una serie de trabas que representan un gran coste económico, pero que en una obra no se materializa en nada, y por tanto es la parte más improductiva, invisible y cara del conjunto de la obra. Por ejemplo, una grúa hace unos 30 años, la llevaba cualquier empleado con un mínimo de destreza, aunque fuera peón o aprendiz; hoy en día no la puede llevar nadie porque lo impide una prohibición, si antes no dispone de un carnet de gruísta, que supone centenares de horas de inútiles clases. Y lo mismo decir sobre llevar un toro, cuando antes lo llevaba cualquiera. Por otra parte, ahora entra otro impedimento: para el año 2012, será obligatorio tener un carnet de albañil avalado por centenares de horas de clases, para poder ejercer legalmente la profesión, algo que no está al alcance de cualquiera, pues ¿qué albañil puede ir a clases después de la dura y agotadora jornada que absorbe gran resistencia física en los trabajos pesados y a merced de la intemperie, y con responsabilidades familiares fuera de horas de trabajo?. Esa medida llevará, inevitablemente, a engrosar la lista de fraudes a los que estamos habituados los del ramo de la construcción. Por otra parte, la albañilería es oficio, algo que se aprende y se alcanza maestría y experiencia después de practicar muchísimos años de trabajo y dedicación, no a través de centenares de horas de trabajo teóricas por parte de supuestos técnicos en arquitectura o ingeniería que apenas nada saben de práctica constructiva. Un maestro albañil que sabe las auténticas verdades y los trucos sobre la correcta construcción de viviendas, es un veterano con muchísimas obras ejecutadas en muchos años, sudando, cansándose, y ensuciándose todos los días; no un supuesto técnico con un título universitario bien vestido, limpio y ordenado, que tan sólo se presenta en las obras con un casco, criticando y exigiendo sobre todo lo que encuentra a su paso (y encima cobra -y demasiado- por su función improductiva de entorpecer, retrasar y encarecer las obras). Otra traba más de la administración y los políticos, como si no tuvieran bastante con estropear aún más las condiciones en un sector que es de vital importancia para superar la crisis y acabar con el paro.
En muchísimos otros países (y no señalo a los que siguen con las rigideces parecidas del resto de Europa), están en los niveles de la España de hace 40 años atrás, cuando el sector de la construcción era más liberalizado y no estaba castigado por tantas rígidas normas administrativas que se exigen en la actualidad; y además como en Estados Unidos, apenas se ven gravado de impuestos. Si queremos resolver todos esos males que afectan al sector de la construcción, hay que empezar por volver a la liberalización de antaño, y permitir a la gente que trabaje como quiera, sin normas que exijan una cosa u otra, porque esas normas lo que hacen es encarecer el coste final, y si la vivienda es cara, la gente no compra, y si la gente no compra, la economía del país se queda estancada. Aparte de que el propio mercado es lo que puede hacer que las empresas de construcción, si son totalmente liberalizadas de trabas administrativas y de impuestos, puedan hacer la competencia entre sí, y con ello ofrecer precios más ajustados a los compradores. El abaratamiento de los materiales de construcción, y la nueva tecnología de maquinaria y herramientas que no se disponían 40 años atrás, teóricamente deberían de suponer la construcción de una vivienda de mayor calidad y más barata en comparación a hace 40 años, cuando las hipotecas estaban por debajo de los 15 años, y no es así, por lo que algo falla, y la causa son los males derivados de lo que he señalado más arriba.

Por otra parte, con la liberalización total del sector, libre de trabas, de normas administrativas, y de impuestos,...tan sólo en una única cosa debería de intervenir la Administración, a mi modesto juicio: en la elaboración de una ley hipotecaria, que prohibiera a los bancos la concesión de hipotecas por encima de los 15 años, que serviría no sólo para impedir la especulación y para evitar que la gente se endeude de por vida, sino también para que ayude al mercado a anivelar a su precio justo el precio real de la vivienda con suficiente margen de beneficio para los constructores.

Nuestro país está muy necesitado de viviendas a precios accesibles (no esas miles viviendas vacías, a precios desorbitados consecuencia de la especulación que ya he mencionado anteriormente), y esos cambios en el sector de la construcción son muy necesarios, puesto que su activación y estímulo, animaría a los inversores y particulares que necesitan vivienda o reformas de los inmuebles que ya tienen, y este nuevo impulso haría posible la creación y mantenimiento de nuevos puestos de trabajo y reactivación del consumo, que buena falta en los revueltos tiempos actuales de paro y crisis económica.

Por otra parte, ya que el gobierno y los llamados “agentes sociales” hablan tanto esos días de “reforma laboral”, en el caso de la construcción, la única reforma laboral que opino que puede terminar con el paro, es liberalizar de trabas administrativas, de impuestos innecesarios, y de costes de contratación a los empresarios, autónomos y emprendedores. Se debe de garantizar una contratación que libere de futuras indemnizaciones, de impuestos, y que permita totalmente el despido libre cuando sea necesario. Sólo así es posible que los emprendedores puedan contratar gente sin complicaciones, manteniendo a los mejores, y de esta manera contribuir a reducir las cifras del paro. No existe otra formula mejor, que yo sepa. Y si no se apoya a los emprendedores, que son los únicos con ideas y capacidad para crear puestos de trabajo, no conseguiremos acabar con la lacra del paro ni salir rápidamente de la crisis.

Como dicen los franceses “quan le bâtiment va, tout va” (cuando la construcción va, todo va), si descuidamos que sea posible tan sabio proverbio, nuestro país tendrá complicadísimo de salir adelante, y la economía de subsistencia (y subterránea) en la que ya estamos metidos, se verá sometida como siempre a sido: a la ley del más fuerte. Quienes tienen el poder de hacer cambiar las cosas, ya están avisados, y por mi parte ya saben qué tienen que hacer en el sector de la construcción para arreglar el paro y la crisis. Palabra de albañil.

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sábado, 29 de agosto de 2009

BREVE MANUAL DE ALBAÑILERIA PARA INICIADOS

Desde hace más de 25 años, he estado trabajando en el sector de la construcción, empezando como peón, y adquiriendo los conocimientos y práctica de lo que comúnmente se conoce con la calificación de oficial de primera, aunque debo de añadir que este es un oficio del que siempre cada día es un reto y un trabajo nuevo, del que constantemente se debe de ir aprendiendo y perfeccionando o cambiando a por mejor lo ya aprendido. Se me ha ocurrido que debería de escribir un sencillo manual, cuya lectura fuera de utilidad para los iniciados, todo explicado desde la experiencia personal, y sin haber asistido a ninguna escuela ni haber tenido maestro alguno, puesto que en este oficio es raro que alguien diga haber tenido un maestro: se aprende con la observación y con la práctica, aunque a veces los consejos y lecciones de algún veterano ayudan, si bien como es natural, la envidia impide que el maestro transmita sus secretos al discípulo, por el miedo a que lo supere. De todos modos, personalmente he tratado de transmitir todos mis conocimientos, porque creo que una buena formación siempre acaba siendo de una gran utilidad para el interesado, y por eso a mis aprendices siempre les he exigido mucho trabajo y práctica, como la mejor manera de aprender ese oficio que ya se forma por sí mismo, con las peculiaridades particulares de cada uno. Mucho trabajo practicando, mucho interés y voluntad, y mucha aplicación, son las claves para aprender el oficio, muchísimo más que los cursos de los “institutos Gaudí de la construcción” de turnos con mucho contenido teórico y que requieren muchísimas horas, del que tan sólo terminan saliendo chapuceros inexpertos con un carnet oficial, cuyos conocimientos no se pueden comparar con los viejos veteranos de siempre que se conocen al dedillo toda una serie de trucos que no se enseñan en esos supuestos cursillos, que aunque con buenas intenciones, hasta ahora prácticamente han servido de muy poco. Trataré de explicar algo:
LECCIÓN 1.- NOCIONES BÁSICAS PARA CREAR UNA EMPRESA DE CONSTRUCCIÓN:
EL FACTOR HUMANO:

Hay que elegir bien el personal, puesto que esto es lo más importante de todo, ya que determina el éxito o fracaso en la empresa: a los jóvenes que se inician enseñarles todo lo posible y acostumbrarlos a trabajar bien, guardando el orden y la limpieza. Siendo ese un trabajo de gran dureza, que requiere gran resistencia física, es preciso ser persona lo bastante fuerte para aguantar el stress y el desgaste que de ello deriva. Es importante elegir bien a las personas, pues el resultado de una obra es la suma total de los trabajos que se hacen entre todos, teniendo en cuenta el importante detalle de que al ser muchas veces un trabajo de equipo, un operario tiene que ir forzosamente al ritmo del otro. Un paleta rápido y un peón lento, no forman una buena combinación; lo mismo que un peón rápido y un paleta lento. Como ocurre con el resto de las empresas del sistema, el trabajo se rige por la competitividad, y todo aquello que ayuda a ser competitivo, es positivo para la empresa, sea en rapidez del personal, ordenado y pulidez de la obra, buena formación profesional, dominio del oficio y buen aprovechamiento de las tecnologías y maquinaria, organización y planes a seguir, etc... Al mismo tiempo de conseguir el mayor beneficio económico posible para la empresa, hay que buscar la forma en que la obra confiada salga lo más barato posible al cliente, sin olvidar buscar la mejor calidad, al mismo tiempo que suponga la mayor ganancia económica para la empresa. Esto es un equilibrio muchas veces difícil de conseguir, pues la clave está en la rapidez, estrategia, y buena disposición del personal, que al ser equipo, conlleva las dificultades y los problemas propios de los que forman equipo. La cosa mejora en todos los aspectos si hay una buena parte de implicación individual. Elegir las personas para formar el equipo, es también asunto complicado y difícil: se tienen que ir probando personas, elegirlas o rechazarlas, contando también con el factor suerte de disponer de las personas adecuadas, pues no todas son responsables y mínimamente trabajadoras. Al fin y al cabo, la ganancia máxima, al mismo tiempo que la satisfacción del cliente, supone la finalidad última de la empresa. Eso es lo principal que debe de tener en cuenta quien tenga propósito de crear una empresa de construcción. Por esa razón, las empresas ya implantadas, buscan los mejores profesionales, tanto como personas, como de dominio del oficio; y los profesionales individuales (generalmente autónomos) no tienen demasiadas dificultades de oportunidades de trabajo en los tiempos de bonanza. Actualmente la crisis ha afectado muy gravemente al sector, que se encuentra bastante parado y con precios reventados, sobreviviendo los que sobresalen con la “ley del más fuerte” que lógicamente impone todo mercado.

Otra cuestión engorrosa, que debe de saberse, son las exigencias y obligaciones administrativas: el pago de los impuestos, el cumplimiento de supuestas normas de seguridad, los requisitos técnicos de las normativas, etc... (la inmensa mayoría de las veces no son ni justos, ni adecuados, ni rentables). Son cuestiones impuestas por una serie de señores de la cosa pública, que nunca han trabajado ni conocen bien lo que es estar días, meses y años trabajando en una obra,...y por eso muchas de esas cosas que imponen o exigen, son totalmente incompatibles, que cada cual trata de dar una imagen cara a la galería, y en cuanto puede, lógicamente lo burla, con toda la hipocresía que la cuestión representa. Pretendiendo buscar más seguridad, lo que se ha conseguido es más torpeza, pérdida inútil de tiempo, y un coste aún más carísimo. En mi opinión personal es de desear que esas exigencias desaparezcan en el futuro, y se dé libertad en el modo de trabajar, una libertad total que fomente la competencia y beneficie al consumidor-cliente, por permitir unos costes más reducidos y verdaderamente productivos.

EL FACTOR MATERIAL: UTILES, HERRAMIENTAS, Y MÁQUINAS QUE SE NECESITAN:.

-Niveles y plomadas láser o electrónicas.
- Andamios: bastidas y tablones
- Furgonetas, coches-furgón, o camionetas
- Hormigoneras de diferente tamaño.
-Montacargas- grúas.
-Capazos-cubos y galledas
- Carretillas (carros colgantes y “chinos”).
- Palas, picos
-Escaleras
-Macetas, escarpas, punzones, piquetas.
-Lápices, marcadores, rotuladores, metros y cintas
- Martillos comprensores, taladros
-Depósitos para agua.
- Sierras
- Radiales
-Gafas protectoras
- Guantes
- Reglas de diferentes medidas y escuadras.
- Tenazas, destornilladores
-Plomos y niveles
- Protecciones
-Garbellas (cribas)
- Etc.., etc...
Conviene disponer de una parcela-almacén donde guardar todo.

EL MERCADO:
La clientela es la fuente que hace subsistir a la empresa: Pueden ser particulares que solicitan hacer obras. O la misma empresa se dedica a buscar y comprar los terrenos, encargar el diseño de una vivienda y construirla para posteriormente ponerla a la venta.

Todo lo bien que se haga, todo en resumen contribuye mucho a hacer que la empresa adquiera prestigio. Como siempre la mejor publicidad es el boca a boca, aunque la publicidad en los medios de comunicación dan tan sólo testimonio de la existencia de la empresa.
LECCIÓN 2.- CÓMO SE CONSTRUYE UNA VIVIENDA


La vivienda se comienza básicamente dando los siguientes pasos:

En una primera fase: construcción de los cimientos, levantamiento de las primeras paredes maestras-sostenidoras, construcción de forjados-pavimentos, levantamiento de las siguientes paredes maestras-sostenidoras, lo sucesivo en forjados-pavimentos, hasta llegar a la cubierta que puede ser en forma de tejado o terraza, con la consiguiente colocación de canales y tubos exteriores evacuadores de agua, chimeneas, colocación de aislantes, etc... Los materiales de aislamiento ayudan bastante, pero no lo son todo, de manera que a veces no se nota mucho que una vivienda quede aislada de frío o calor. La vivienda ideal donde la relación frío-calor queda más equilibrada es la que se construye con gruesas paredes de obra; por eso, por ejemplo, lo notamos en las construcciones antiguas, especialmente las iglesias. Estos tres pasos básicos de cimentar, levantar y cubrir, suelen hacerse bastante rápidos, y en Cataluña es costumbre colocar la bandera cuando se ha superado esta primera fase.

En una segunda fase, se pasan a hacer las paredes interiores empezando por los pisos superiores y bajando, colocando los bastimentos correspondientes a las puertas de cada habitación, fijadas a gusto del propietario, o bien distribuidas de la mejor manera dentro de las normas. A continuación se hacen las regatas para la circulación de tubos de electricidad, instalaciones de agua, de gas o de calefacción, o de paso de la conexión del internet, o las que llevan el cable conectado a la antena que lleva la señal de televisión. Se colocan las cajas y los tubos que han de llevar diversas funciones. A continuación empieza el enrayolado de las paredes verticales, básicamente de cocinas y cuartos de baño-wc, normalmente previo regresado de las paredes con mortero. Le siguen el enlucido de las paredes interiores, tanto sean de yeso como de mortero (que son los dos materiales básicos), y en fase final se hacen los pavimentos (el acabado del suelo). Huelga decir que, por ejemplo, la colocación de paredes de pladur es una de las novedades de los últimos años, que gana en rapidez, pero nada comparable a la forma tradicional que da más solidez al elemento constructivo. Debido a la gran atención en diversos detalles y al requerimiento de pericia, esta segunda fase suele ser mucho más lenta y hace más difícil prever su duración. Es la etapa que se eligen qué tipo de material interior se decido poner, de qué forma decorarlo. Hasta llegar a la fase final del terminado de la vivienda.
LECCIÓN 3.- ALGUNAS NOCIONES BÁSICAS PARA QUIENES QUIERAN DEDICARSE A LA ALBAÑILERIA:
Se debe de empezar por abajo: aprender a preparar mortero es lo básico, pues el peón o aprendiz deberán primero saber preparar el material que une las partes constructivas (sobretodo las distintas clases de ladrillos), con la hormigonera, una de las herramientas básicas. Con el objeto de ahorrar en costos de material, hace unas décadas, se llenaban 6 partes de árido por cada parte de cemento, para pasar luego a las 5 y hasta a veces 4 partes de árido por cada parte de cemento, que es en la actualidad. A más cemento, mayor calidad tiene el material, aunque más de una cuarta parte de cemento, el mortero ya empieza a ser graso, con lo que empieza a perder cierta calidad de lo que confiere la mezcla. Por mi parte, como norma, aconsejo una parte de cemento Pórtland, por cuatro de arena. A partir de más de seis partes de arena, por una de cemento pórtland, la mezcla empieza a perder totalmente fuerza y calidad. El añadido de la cal, es para dar plasticidad al material, así como ciertas propiedades impermeables, aunque pierde dureza y fuerza de unir los materiales cerámicos. La técnica de preparar una buena mezcla con la máquina consiste en que primero se tira el agua, luego el portland, y a continuación el árido, siempre en la entrada de la hormigonera, no directamente al fondo de la hormigonera (eso hace que el cemento se pegue).De esta manera el batido de la hormigonera con el cemento y la arena queda mejor repartido interiormente.

Cuando se prepara el mortero a máquina, el líquido que se echa en el agua es para dar plasticidad al material (en este caso es un sustituto de la cal), y cuando más tiempo lleva mezclándose con la máquina, mejor se aprovechan sus efectos, aunque no es recomendable que esté más de 15 minutos con la máquina pasando la mezcla (bastan unos 10 minutos para considerar que la mezcla está en su mejor punto). El líquido, tiene el inconveniente de que hace que el mortero pierda algo de su dureza tras el fraguado, es decir, siempre quedará más duro un mortero sin líquido que uno con líquido, perdiendo una calidad de entre un 10 y un 20%, en comparación a la mezcla que se prepara sin echar líquido. La razón de echar líquido, es que la mezcla queda de una manera que se trabaja mejor, y tarda más en secarse, al mismo tiempo que adquiere ciertas propiedades impermeables que acompañan a la química del líquido.

Los hormigones, lo mismo que los morteros, cuanta menos agua, más duros y fuertes quedan, a más agua, más débiles (pero tienen que estar bien mezclados). Por eso para los encofrados, lo aconsejable es hormigón con poca agua, pero usando vibrador. El hormigón claro (con bastante agua), facilita el encofrado, formando una masa sólida, pero poco dura y fuerte (es decir, más frágil).

Los morteros muy claros, con mucha agua, producen esquerdas (pequeñas grietas), y lo mismo los muy grasos (con más cemento de la cuenta). En los enlucidos de las paredes, se debe remolinar cuando el mortero ya ha fraguado y secado un poco; si se remolina cuando todavía está blando o si se le pone una capa muy gruesa, se producen grietas. El escardellado, también tiene la función de evitar las grietas y una mejor cojida a la pared, por eso suele ser la capa previa al enlucido (extender y remolinar) de una pared con mortero.

Lo siguiente básico que deben de aprender los noveles de la construcción son los secretos de las plomadas y los niveles. Los antiguos usaban reglas y escuadras, pero en los tiempos modernos, ya existen las escuadras y niveles láser, que son más precisos y hacen ganar una cantidad enorme de tiempo. Así como también considero que es conviene tener algunos conocimientos de geometría, con lo cual les servirá para improvisar muchas soluciones, y estimular la creatividad y la imaginación, puesto que muchas veces la paletería requiere mucho de artista creativo. Mi consejo es que en la parte matemática, se aprenda toda la geometría básica posible, para poder entender los conceptos constructivos, aparte de dominar las cuatro nociones de aritmética que son precisas para el cálculo, lo mismo que la regla de tres. Con esa base de conocimientos básicos matemáticos, el resto es improvisación e iniciativa.

Hay que saber que en la construcción generalmente se suelen hacer las cosas bien aplomadas y niveladas, porque una gran mayoría de productos manufacturados: muebles, electrodomésticos, etc... vienen así. Pero para quienes quieran ser unos “chapuzas”, lo aconsejable es que se dediquen a la restauración de viviendas viejas o rusticas, donde predomina la imperfección de las formas. Aunque los inconvenientes de la restauración son unas tareas que producen mucho polvo, como los derribos, ya que los materiales de tiempos pasados suelen ser muy polvorientos, con los consiguientes riesgos de silicosis. En general ese es un oficio que se ensucia y se respira mucho el polvo, aunque en muchos casos suele ser al aire libre.

Los técnicos, que llaman aparejador, arquitecto, o inspector de seguridad, son tan sólo eso: “técnicos”, que generalmente han hecho un proyecto por ordenador sin gran esfuerzo (y que muchas veces es una simple copia con algunos detalles alterados), y que tan sólo vienen a mirar, cuestionar o dar indicaciones,...pero para nada trabajar o involucrarse en la dureza del trabajo. Por eso suelen ser la pesadilla tanto de los encargados, como de los oficiales, y hasta el cliente mismo. Son gentes que suelen llevarse buenos sueldos, sin ser nada productivos, y que encarecen mucho las obras, impuestos por administración. Por eso, muy menudo, son muchos los clientes que sólo les piden que firmen los papeles, pero que no se acerquen a las obras, pues tan sólo su presencia hace perder el tiempo. El verdadero trabajador de las obras, es el que se ensucia de polvo, suda, y pone el esfuerzo, siendo por tanto, es el más maltratado y al mismo tiempo más ignorado por las exigencias legales. Normalmente suele ocurrir que los técnicos exigen lo que aprenden en la universidad que son unas normas o indicaciones tres, cuatro, o más veces lo que realmente puede resistir una construcción, con el consiguiente encarecimiento de la obra. Y ese es un detalle que no debe de ignorarse por parte de los profanos en la materia, y una de las hipocresías existentes en el sector. No diré que no sean necesarios un arquitecto o un aparejador (que según qué cosas son muy necesarios para calcular y consultar), pero lo cierto es que los abusos que hay detrás de todo esto, no son necesariamente de utilidad, y que ciertos experimentados maestros albañiles son capaces de construir buenas viviendas sin necesidad de que se impliquen o involucren cualesquiera de los técnicos antes mencionados.

Por otra parte, las actuales normas de exigencias de seguridad e higiene, como por ejemplo: carnet de gruista o torero, son cosas más indicadas para gentes con preparación universitaria, totalmente ajenas a las que de verdad trabajan y ejecutan las obras, que generalmente suelen ser con bajo nivel educativo. A mi modesto entender, son discriminaciones que entorpecen y encarecen las obras, aparte de que aparentemente inútiles, salvo para los que se sacan un buen sueldo a costa de esas inutilidades. A mi entender, lo ideal sería la libertad total de trabajo, sin normas ni exigencias, salvo las de perseguir un buen acabado, y la satisfacción total del cliente. Hace décadas, cualquier peón que tuviera destreza, manejaba una grúa, una máquina-toro, o una máquina retro, sin necesidad de ese carnet actual que exige un curso de muchísimas horas, y que no está al alcance de todos, sobretodo por aquellos que tienen responsabilidades familiares, tras la jornada laboral, que en la construcción acostumbra a ser más larga de lo legalmente permitido. De modo que anteriormente podía manejar ciertas máquinas cualquier persona que se viera capaz e indicada; hoy día sólo es legal y consentido por alguien que puede ser un vago, incapaz e incompetente,...pero que tiene ese carnet que le confiere cierto privilegio personal,...otro añadido más al inútil encarecimiento de las obras. Eso es una de las cosas que explica que décadas atrás, era posible que un particular se saliera en el riesgo de construirse una vivienda; hoy en día, desgraciadamente la cosa lleva a endeudarse para toda la vida con una hipoteca casi a perpetuidad, cuando existen otras formas mejores de hacer las cosas y de abaratarlas. El joven aprendiz debe de saber eso, y que a largo plazo se supone que ciertas normas y exigencias impuestas en los últimos años, deberían de abolirse y volver como mínimo a lo bien que estaban en tiempos pretéritos que conocen los albañiles jubilados de hoy día, porque de seguir como estamos, en muchos aspectos vamos a terminar mal.

LECCION 4.- UN EJEMPLO CONSTRUCTIVO: LA COLOCACIÓN DE LA OBRA VISTA.

Para ello hace falta tener un muy importante dominio del nivel y de la plomada. La ventaja de la vivienda de obra vista, aparte que se la considera la mejor manera de embellecerla (después de la piedra natural) la vivienda resulta hecha de un material totalmente respirable, ya que la cerámica del ladrillo y el mortero en sí contienen una especie de poros que hacen respirable la vivienda, así como al mismo tiempo filtran humedad, que luego por igual razón pueden secar. La vivienda con paredes simplemente enlucidas de mortero, y luego pintadas, con el tiempo se ensucian por las agresiones atmosféricas dando una desagradable imagen de vivienda envejecida, haciendo necesaria una nueva capa de pintura, y con los gastos de nuevo pintado que ello supone. La obra vista, aunque en principio mucho más caro que la pared de mortero, perdura con el tiempo, y por si fuera poco, en el mercado existen productos químicos para su limpieza de agresiones atmosféricas.

Se coloca marcando los niveles (actualmente existen los niveles y aplomos láser, unas máquinas que van a pilas, y que sustituyen las viejas mangueras de marcar niveles y las tradicionales plomadas). Se calculan las hileras a colocar y el grosor de las juntas, que se marcan y se reparten en los reglas aplomados colocados en los extremos de las viviendas. También se pueden ir subiendo las hileras empleando nos simples tacos de madera a medida. Es muy importante colocar los ladrillos bien y en su medida exacta, ya que simples variaciones de milímetros desvían subiendo o bajando los niveles de las hileras

LECCION 5.- LAS ESCALERAS

Se considera que un albañil ha alcanzado ya el grado de oficial, cuando sabe ejecutar correctamente una escalera. Aunque existe una norma DIN o UNE sobre la escalera, ciertos programas de ordenador, como el FoorPlan-Plus, sirven para diseño y proyecto de toda clase de elementos constructivos, acompañados por cientos y hasta miles de archivos de muestras que puedes tomar como básico para hacer manipulaciones constructivas por ordenador, y que puedes ver tanto en segunda dimensión (como un plano técnico), como en tercera dimensión (como un dibujo-fotografía). Por ejemplo, indicando la altura y la distancia al programa del ordenador, te da todas las alternativas posibles de escaleras, que una vez escogidas, se marcan por los lugares donde se apoyará o en una plantilla para acompañar, y se decide cómo y de qué medidas se hace la escalera. Por eso es importante tener cierto dominio de la informática a nivel de usuario, para aprovechar las ayudas que proporcionan esos programas informáticos, que para los profesionales ha de ser como una herramienta más, tanto de consulta como de aplicación, y no sólo al alcance de esos que se hacen llamar “técnicos” y que de verdaderos albañiles muy poco tienen.


LECCIÓN 6.- POR QUÉ SE PRODUCEN ESQUERDAS:

Es una pregunta que siempre me han hecho muchos particulares; es quizás siempre la pregunta más repetida que hacen los clientes. La causa de las esquerdas (grietas), que tanto afean y dan la sensación de rotura de la construcción se deben a causas varias:
- Haber remolinado o enlucido la pared con mortero demasiado graso (excesiva proporción de material, sea cemento o cal, con respeto al árido (arena).
- Haber colocado el mortero excesivamente claro (exceso de agua).
- No haber mojado suficientemente o haber mojado en exceso (negado de agua) los materiales cerámicos de colocación en la pared (tochana, gero, tabique).
- No tener ligamientos entre paredes o entre suelos y techos (en lo último -lo de arriba o abajo, con la base de hormigón o bovedilla, con hierros.
- Materiales demasiado cogidos y compactados (no hay que dejar cogidas demasiadas masas contructivas, ya que tienen efectos dilatadores, y terminan por romperse).
- La construcción está asentada sobre un terreno blando, que con el peso su cimiento se ha ido hundiendo, provocándose una rotura que se refleja en la esquerda.
- Errores de cálculo de arquitectos-aparejadores sobre la combinación adecuada de materiales (por ejemplo hormigón con hierro). Esos errores suelen ser demasiado frecuentes, a pesar de los años de estudios universitarios de esos técnicos.


LECCIÓN 7.- ALGUNAS CURIOSIDADES DE LA CONSTRUCCIÓN:

- Hubo ingenieros que idearon la construcción de módulos- colmenas de viviendas, básicamente de plástico, del tipo caravanas-roulette. Pero tienen el inconveniente que los materiales que no son de origen cerámico o de la tierra, suelen tener sustancias tóxicas. Eso son, por ejemplo, los barracones de las escuelas con exceso de plazas, como una solución provisional.

- En vez de aluminio, o plástico u otros materiales que se supone sería una solución rápida para resolver el problema de la vivienda, se sigue construyendo con piedra y ladrillo, así como hormigón, la explicación se da en que esos últimos son materiales que “respiran” y por ello son más naturales, siendo más aconsejable que una construcción sea de esos materiales, llamados de obra.

- El fraude es bastante extendido: se presupuesta, por ejemplo, una pared de pladur como si fuera de obra, con la enorme diferencia de precio que existe, lo mismo de la enorme diferencia de tiempo en la construcción. Otro caso sería que el proyecto indique, por ejemplo, la resistencia del hormigón, que precisa de 10 camiones de hormigón, combinados con gruesas piedras que se echan para dejar más compacto el cimiento, cuando con tan sólo 3 camiones y poniendo armadura, la resistencia sería la misma. Los listos se excusan con las exigencias técnicas del proyecto, que pueden ser las mismas de diferentes maneras, y por tanto de muy diferentes costes. Así que andad con cuidado con la picaresca que da gato por liebre. No obstante, existen muchísimas otras maneras de hacer fraude, y cuando más complicado todo, más posibilidad de fraude.
EPILOGO.- Actualmente estamos pasando por una cruda crisis en el sector: la falta de trabajo obliga a reventar precios, lo que actualmente no lo hace una profesión atractiva, por lo duro y los bajos sueldos. Pero como dice el refrán: “quien tiene un oficio, tiene una hacienda”. Desde luego es un trabajo durísimo, muy estresante, pero quien quiera trabajar de verdad, que aprenda, y en cuanto volvamos a salir del nefasto ciclo económico actual, y vuelvan tiempos de bonanzas, ...espero que los interesados podáis tener un buen medio para obtener beneficios económicos en el complicado sector del ladrillo, y que este pequeño manual personal os haya sido de alguna utilidad orientativa. Reconozco que este manual que acabo de escribir espontáneamente será totalmente incompleto y muchísimas cosas se han quedado sin explicar, pero sabed que podéis preguntarme todo lo que queráis sobre el tema, del que tendréis respuesta de mis 25 años de duro trabajo y experiencia en el sector. Quizás otro día me anime a escribir todo un tratado sobre la construcción, pero el problema es el de siempre: ¿de dónde saco las ganas y el tiempo?. Ese breve manual, tan sólo me ha llevado un día; tal vez cuando me jubile encuentre ese tiempo para elaborar ese gran manual que explicado todo desde la experiencia personal puedan servir a las nuevas generaciones en la noble tarea de hacer realidad los cobijos que necesitan las personas para vivir felices. La vivienda es un derecho de todos, y no tiene porque ser necesariamente cara.

domingo, 8 de marzo de 2009

MI REFORMA DEL MAS ROCA

El mas Roca se encuentra en zona rústica, adentrándose en un camino de campo, en el municipio Esponellà (comarca catalana del Pla de l’Estany).

Es una masía con largas raíces históricas, pues según documentos antiguos, su construcción se remota al siglo XII. Y ya sabemos que la construcción de masías dispersas por todo el territorio catalán, fueron los testimonios del modo de vida de una pujante pagesia (el estamento campesino catalán), los propietarios familiares de las tierras, que vivían de la agricultura y la ganadería.

La familia Roca, de raigambre pagesa catalana, de la que todavía perduran tres generaciones: Eusebi (el abuelo), Llorenç (el hijo único), y Joan (si se sigue la tradición catalana, habríamos que decir “el hereu” –en catalán, el heredero-), hace unos años decidieron restaurar la masía familiar, iniciando un proceso de reformas por partes, puesto que la masía se encontraba en estado bastante ruinoso.

La primera fase consistió en sustituir el tejado viejo, por otro totalmente nuevo, respetando las formas rústicas anteriores, que se confió a una empresa de construcción del municipio.

Un tiempo más tarde se pasó a la segunda fase, la de la reforma final propiamente dicha de los interiores, aunque con bastantes retoques de los exteriores. Allí es donde entré yo. Ayudado por el propietario, el afable Lorenzo Roca (un hombre muy paciente y trabajador), y algunas veces también del hijo y del abuelo, me puse a hacer allí la parte gruesa de las reformas durante un período de aproximadamente 2 años, yendo a realizar los trabajos en los fines de semanas, especialmente en sábado y en algunos domingos, así como en algunas vacaciones escogidas, tanto de época navideña, Semana Santa, como estivales. Se hicieron varias paredes interiores de distribución, se aparedó las cajas y demás componentes de instalaciones de luz, teléfono, agua y radiadores, y se remolinaron prácticamente todas las susodichas paredes interiores. Se dieron forma a las ventanas con gruesas piedras cantoneras y dinteles, se colocaron los diversos bastimentos, tanto de ventanas, como de puertas interiores. Se dieron forma a algunos pilares de piedras. Se formaron y arreglaron paredes de piedras, y se rejuntaron, tanto en el interior como en amplias partes del exterior, y se rejuntó con mortero griffi-cal prácticamente todas las fachadas y se cepillo. Se colocó el pavimento de gres en tonalidades rusticas con predominio de un oscuro color marrón cerámico, así como los zocos que los envueltan, a juego con los gruesos cairats (vigas de madera) que rodean las habitaciones.

Se enrayolaron diversas habitaciones de aseos, así como se revestió de piedra artificial labrada y pulida paredes próximas a la cocina. Se impermeabilizaron exteriormente las paredes que tocan con la tierra del suelo. Se construyó un fuego a tierra a base de chimenea de hierro y ladrillo refractario, aparte de las chimeneas del tejado propiamente dichas. Se construyó las escaleras de los interiores de la masía, en base a peldaño de buena madera resistente y rayolas a juego con el pavimento del suelo de toda la masía. También se construyó una escalera exterior a base de gres exterior y piedra, que da salida a un amplio patio pavimentado en hormigón de color amarronado, y rodeado de fuertes muros de piedra, así como de alguna escalera hecha con escalones de vigas rectangulares de madera curada para jardines. Asimismo, la entrada principal del mas cuenta con un pavimento exterior de gres, y la de la entrada del mas, está compuesta por un tipo de gruesa e histórica rayola que hace siglos fue manufacturada, y que ya contenía la propia masía. Y para acceder a ella, la masía cuenta con una larga rampa pavimentada en hormigón, así como un amplio espacio para aparcamiento y juegos.
Toda la masía fue hecha con gran amor, y supervisado con acurado detalle por el propietario, que es el reflejo del muy ponderado buen gusto de su dueño. Dentro las habitaciones son de diferentes colores, y dan un ambiente muy romántico, lo cual lo hacen el lugar ideal para pasar una inolvidable noche de enamorados. Además tampoco descuida detalles como alguna artística forma escultórica de ferralla vieja exterior que da un mejor aire rustico al mas, así como la colocación de branas metálicas en el enorme muro de piedra exterior que salvaguarda al mas y que es testigo de que en otra época aquello fue una masía unida en otra ala, y que formaba una unidad de residencia mucho más amplia.
A diferencia de la otra masía que aparece en mi blog, esa masía está hecha de durísimas piedras procedentes de la ribera del Fluviá, un río que pasa muy de cerca. Siendo la piedra dura el mejor material de construcción, garantiza la perdurabilidad de la masía por varios milenios de más sin que apenas pueda llegar a afectarla la corrosión y la erosión, puesto que las piedras con las que está hecha el mas, son de las más duras que puedan encontrarse en la naturaleza, muy difíciles de partirlas, cortarlas y de romperlas. Eso le añade un muy importante valor añadido para, casi puede decirse, la eterna conservación para muchos siglos.

Actualmente la hermosa masía tiene funciones de turismo rural, y la podéis encontrar por la web de internet www.masroca.com, en donde tendréis información más amplia sobre ella. No dejéis de visitarla, porque es de las mejores, de las más cuidadas, y de las mejor acogedoras que podáis encontrar por toda Cataluña, además se encuentra en un lugar muy tranquilo, lejos de aglomeraciones, el lugar ideal para refugiarse en solitario con la familia o los amigos, y de paso disfrutar de las peculiaridades que ofrece la comarca, a muy pocos kilómetros de desplazamientos. Es el lugar adecuado para darse una escapada y descansar unos días con plena y total tranquilidad.

domingo, 1 de marzo de 2009

MI CONSTRUCCIÓN DE LA MASIA DE MAS SOLARIC

A la entrada del pie de la subida de la llamada urbanización Casellas d’Avall, a la izquierda, en la zona de Usall, en el municipio de Porqueres, en un interior de zona boscosa, se halla el Mas Solaric, una lujosa masia de turismo rural, restaurada con las mismas piedras procedente de los derribos de lo que fue en el mismo lugar una pequeña i ruinosa masia.

Prácticamente el 95% de las piedras allí colocadas, fueron colocadas por mis manos, en un tiempo record de unos 6 meses: desde la última semana de diciembre del año 2006, a finales de junio del 2007, en pleno apogeo de la actividad constructora, previa a la actual crisis que ha hundido el sector de la construcción. Aunque también participé en la construcción y colocación de algunas grandes y gruesas vigas de madera, algunas cornisas de las fachadas, y algunas chimeneas del tejado, pero tan sólo voy a concentrarme en la colocación de las piedras.Las piedras son las mismas que lo fueron de la antigua masia, sólo que con algunos retoques: el deseo expreso del propietario, eran que las piedras tuvieran forma de lados rectangulares o cuadrados, por lo que prácticamente todas las piedras tuvieron que pasarse por radial para poder darles esa forma, cosa que costó tragar mucho polvo y hacer bastante de picapedrero. Las piedras de los lados de puertas o ventanas, las colocaba con un sistema de agarre de sargentos, ayudado por un peón, y los dinteles eran colocados con la ayuda de la grúa de los camiones, aprovechando que traían los materiales a la obra. Detrás de las piedras, lo que quedaba de las gruesas paredes eran hormigón armado hidrófugo (para impedir el paso de humedades y de agua), seguido de una capa aislante de poliuretano, y unos gruesos bloques de material de cerámica termo-arcilla, con buenas propiedades aislantes.

Las piedras procedentes de la misma zona de Usall ( Porqueres ), no solían ser excesivamente duras, pero si producían muchísimo polvo al ser cortadas con radial, haciendo muy penosa la tarea. Las piedras de los lados de ventanas y puertas, solían ser de la llamada famosa piedra de Banyoles, un material pétreo no muy pesado, y bastante poroso, lo que permitía ser levantado por un par de personas, a pesar de su enorme peso y volumen. La mezcla con la que unir las juntas de las piedras era un material típico en la actualidad para la construcción de fábricas de piedras rústicas, consistente en 4 unidades de arena, una unidad de griffi, una unidad de cal, y aproximadamente la sexta parte de cemento portland de una unidad.Como ya he dicho, la masia fue construida en pleno apogeo del sector de la construcción, y por decir algo, no disponía de mucha bastida (ya que las bastidas se encontraban repartidas en muchas otras numerosas obras), lo que tuvo que hacer uso de la imaginación, racionalizando el uso de las bastidas para hacer cada parte de cada fachada, y la parte más alta haciéndola con bastida desde el interior mismo de la vivienda. Fue un trabajo muy duro y difícil, donde la falta de adecuadas bastidas con la que trabajar bien, el polvo, la pesadez de las piedras,…todo conllevó su dificultad, pero las fotos que adjunto, ya hablan por si solas de su resultado final. Hoy por hoy, es un reto que no volvería a repetir por ser un trabajo muy duro, cansado y penoso, pero que ha quedado en mi haber.

Y la limpieza de las juntas y las piedras se hacían con unos cepillos metálicos, cuando el fraguado y secado ya permitía las condiciones de hacerlo.

No obstante, durante un período de unos dos años, durante los fines de semana, restauré y reconstruí otra masía a la cual le tengo mucho más cariño: el Mas Roca, de Esponellà, de la cual hablaré y mostraré en otra futura entrada de mi blog.