
Y eso es en China, la más antigua de las civilizaciones del planeta, cuna de avanzadas filosofías que nos legó a la humanidad un montón de proverbios, tales como “Una imagen vale lo que mil palabras”, o “ vale más un ojo que cien oídos”, lo que nos indica que para llegar a fondo, las cosas hay que verlas. El país que produjo sabios de la talla de Confucio. Un país tradicionalmente de campesinos, muy arraigadamente jerarquizado en el pasado entre campesinos y mandarines, y hoy entre campesinos-obreros, y dirigentes tanto del partido, como de la industria, que tiene un fuerte arraigo sobre el sentido de la familia tradicional. Un país donde un amplio porcentaje de la población (la más numerosa del mundo, con 1300 millones de habitantes) es comparativamente joven, aunque con gran respeto y veneración a los ancianos. El país que dispone de la única obra visible del hombre desde la luna: la Gran Muralla, una obra de miles de kilómetros ordenada construir por el terrible primer emperador del Celeste Imperio, que costó la vida de millones de esclavos resultantes de las guerras de reunificar China, a los que enterraban en la propia muralla, con el resto de las runas, cuando morían del agotador trabajo. China tendría una larga historia, en la que con esa muralla y esa gran población a nadie se le ocurrió que China fuera invadida, hasta que lo hizo Gengis Khan y sus mongoles, para llegar a la mitad del siglo XIX, donde la llamada Guerra del Opio, la forzaría a una apertura con Occidente que la venció gracias a su superioridad tecnológica militar. A continuación grandes convulsiones político-sociales, llevarían a China a un período de gran agitación, que llevaría al país a tremendas guerras sociales, imponiéndose un Partido Comunista del maestro-poeta Mao Tse Tung, que se adueñaría del país, excepto del trozo que quedaba de China en ultramar: Taiwán o Formosa (que quiere decir, la Isla Hermosa, porque ese es el nombre que le dieron los portugueses cuando la descubrieron, debido a su muy buen clima y a la belleza de su paisaje), donde se refugiaron en forma de exilio el gobierno del general nacionalista Chiang Kai Chek , junto con todos los cuadros de empresarios y trabajadores cualificados chinos, que habían conseguido huir del comunismo. Siendo los chinos un pueblo tradicionalmente muy trabajador, y disponiendo la Isla de Formosa de los mejores cuadros (gente preparada de gran calidad profesional) que huyeron de la China continental, sometida bajo la bota comunista, al poco tiempo se convertiría en una de las naciones más avanzadas de todo el Extremo Oriente. Hoy en día, aunque las dos Chinas desean volver a fusionarse, ambas esperan a que se den las condiciones, como en su tiempo lo hicieron las dos Alemanias, o se espera en el futuro que también lleguen a hacerlo las dos Coreas. Si algo tuviera que precedir al respecto, diría que China será una sola, cuando exista la Libertad, la Democracia, y se respeten los Derechos Humanos reconocidos en la O.N.U.
No obstante, una de las vergüenzas que todavía perduran en este recién estrenado siglo XXI es lo que ocurre en China y Taiwán, con respecto a la consideración que se les da a un ser humano nacido o por nacer, sobretodo cuando es del sexo femenino. Quiero ponerlo en conocimiento de todo el mundo a través de esta entrada de mi modesto blog, para concienciar a la gente, y con el propósito de que se corrija y se supere esa salvaje costumbre tolerada, impropia de un país que se tiene por heredero de una avanzada civilización milenaria.
Saliendo de la pobreza y el subdesarrollo, mostrando el ejemplo de una magnifica Olimpiada en el año pasado, siendo cuna de una rica y avanzada civilización,….pero aún siendo un país totalitario, tutelado por un Partido Comunista, que no tolera el resto de formaciones políticas, y por tanto que todavía carece de libertad y de democracia: esa es todavía la China de hoy día, que no debemos ignorar el resto del mundo, y que debemos de denunciar, sobretodo por la vergüenza de cómo vienen a ser tratadas las personas por pertenecer al género femenino. Tened presente que en los momentos que escribo estas líneas, parece ser que en China el internet todavía sigue censurado, y con sus condiciones ancestrales de esa mentalidad jerarquizada y de marginación-maltrato a la mujer, ha hecho de él un país que, por ejemplo, todavía no ha dado premios Nobel, ciéntificos de renombre, o buenos artistas de cine,…, pero que en el resto del mundo sigue usando metodología propia de mafias para sus organizaciones de grupo cerrado. Siendo así las cosas, ¿”el peligro amarillo”?, pues casi parece un cuento chino de risa, aunque no podemos dejar de tomarlo en serio, dado que en China también dispone de botón nuclear para pulsar.
A través de un pps, una de mis amigas me envió las impactantes fotos que aquí podéis ver, llenas de crueldad, para que llegue a conocimiento de todos, y que se haga algo para detener esa práctica propia de bárbaros salvajes. Mientras en países como el nuestro, las mujeres empiezan a tener unos derechos muy por encima de los hombres, no debemos de olvidar que en otros lugares del planeta, ser mujer se valora muy poco, y si no, veamos el caso chino que os muestro aquí, o reflexionemos sobre el Afganistán de las burkas por citar otro ejemplo. O en la India cuando inceran viva a la mujer, al proceder a las exequias del marido muerto; o en algunos países africanos que cortan los genitales externos de las mujeres. Para mejorar el mundo, las marginaciones por razón de sexo, edad, o raza, deberian de acabarse, y esta es la razón que me impulsa a publicar esa entrada, aunque sé que personalmente no podré hacer nada, ni tengo poder para ello. La pluma y mi blog, es de momento mi único “poder”, que en este caso es de denuncia y muestra.
Comprendo que las imágenes que inserto son extremadamente duras; pero tenemos que mostrarlas a todos: las personas tienen que conocer este espantoso ejemplo de desprecio por la vida femenina que todavía existe en la comunidad china. Podemos ver un bebé recién nacido que yace, muerto, en la calle, bajo la indiferencia de los que pasan. Él es sólo una víctima más de la política cruel del gobierno chino: el límite de un niño por familia (en las ciudades), con aborto obligatorio si se da el caso de un segundo embarazo. Durante horas la gente pasa ignorando al bebé... Coches y bicicletas pasan desparramando barro sobre el cadáver. De los que pasan, pocos prestan atención. El bebé es una más de las miles de niñas recién nacidas que son abandonadas cada año, a consecuencia de la política del gobierno chino: el aborto y el límite de dos niños por familia (en zonas rurales). La única persona que trató de ayudar a esta niña declaró: "Creo que ella acababa de morir. La toqué y estaba todavía caliente. Salía sangre de su nariz". Esa señora llamó a emergencias pero nadie apareció. "El bebé estaba cerca de una oficina fiscal del gobierno, y muchas personas pasaban y nadie hacía nada... le saqué fotos porque era algo terrible.. Los policías, cuando llegaron, quedaron más preocupados por mis fotos que por el bebé", contaba la mujer que lo fotografió. Lo que ocurre en China es que, desde hace varios siglos, muchos opinan que las "niñas son basura"... El Gobierno de China, el país más poblado del mundo, con aproximadamente 1300 millones de personas, impuso su política de restricción de la natalidad en 1979. Los métodos allí usados causan horror y pena: muchos ciudadanos, aterrorizados de ser descubiertos por el gobierno, abandonan y matan a sus propios hijos. Aunque oficialmente, el gobierno condena el uso de la fuerza o crueldad para controlar la natalidad, en la práctica, los encargados del control sufren tanta presión para limitar la natalidad que forman "escuadrones de aborto". Esos escuadrones arrastran a las madres "clandestinamente" embarazadas, y las mantienen en la cárcel hasta que se someten al aborto. Pero los niños que nacen en esta situación de abandono y falta de amparo institucional, no reciben instrucción escolar, ni cuidados médicos, ni ningún otro beneficio social, abandonados a su suerte. Muchos padres venden a sus hijos a otros matrimonios, para escapar del castigo del gobierno chino. Y las niñas son las mayores víctimas de la presión intolerable por limitar la familia. Normalmente, las niñas continúan viviendo con la familia después del casamiento, y son consideradas una "inversión perdida".

Referente a las fotos de la niña bebé abandonada, por fin, ocurrió que un señor recogió el cuerpo de la niña, lo colocó en una caja y lo tiró en el cubo de la basura... Se supone que era lo mínimo que podía hacer



1 comentario:
Amigo, el asunto del canibalismo taiwanes es mas falso que un billete de 3 dólares. En http://www.vsantivirus.com/taiwan-fetos.htm
tienes la info acerca de su falsedad. Se usaron fotos de un polémico artista chino que trabaja con fotografía retocada.
Con respecto al documento de la niña tirada en la calle, data de al menos 2003 (puede ser incluso más viejo) y no se citan fuentes, ni medios serios que recojan la noticia, ni el autor de la historia o el nombre del fotógrafo. lo estoy investigando, pero todo apunta a un hoax.
Eso no quita que en China ocurran lamentables atentados contra los derechos humanos, pero para ser justos hay que aparcar el sensacionalismo y contar noticias veraces.
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