jueves, 14 de mayo de 2009

EL DEBATE DE LA TRAGEDIA NACIONAL


¡Fatal!,… ¡¡¡ FATAL !!!,…, es la conclusión a la que he llegado sobre el debate del estado de la nación. Para hacer frente a la gravísima crisis económica que atraviesa nuestro país, el presidente Rodríguez Zapatero, con su habitual manera de dar la cara, propone ejecutar nuevas medidas, de las cuales destaco, entre otras, las siguientes novedades: 2000 euros para quien se compre un nuevo coche, desgravaciones por comprar vivienda, reducción del impuesto de sociedades para las empresas, reducción del gasto público, regalo de un ordenador portátil a aquellos niños que cursen el 5 de primaria en el próximo curso escolar, varios miles de millones para lo que llama “proyectos sostenibles y tecnológicos”, subida de las pensiones mínimas, etc… Parece todo un Papa Noel repartiendo regalos para todos, cuando pudo hacerlo en los tiempos de la bonanza, pero por entonces no sólo no se acordó, sino que procuró que se repartieran más impuestos para todos, en especial para los trabajadores autónomos, que ahora son los que más han sufrido y sufren la crudeza de la crisis.

Después de destinar muchísimos miles de millones en garantizar la liquidez de los bancos, y de poner otros cuantos miles de millones en eso que llaman “Plan Zapatero” de estimulo a la economía y el empleo, al presidente no se le extinguen los recursos para seguir con ese loco baile de los miles de millones del erario público, como si fueran inagotables. Es un presidente socialista, y los políticos socialistas suelen creer que los problemas de los ciudadanos se resuelven a base de abrir constantemente el inagotable grifo del dinero público (lo que equivale a meter siempre la mano en el bolsillo de los contribuyentes). Pero lo que no parecen querer ver muy bien, es que ese dinero público no es algo inagotable que caiga del cielo, sino que es algo que tienen que pagar todos los contribuyentes, y que es un bien cada día más escaso. José Luis Rodríguez Zapatero fue elegido democráticamente en unas elecciones generales, y por tanto puede tomar las medidas que le plazca, con la legitimidad de los votos que le otorgaron la mayoría de los electores que votaron al PSOE. Si por culpa de los impuestos, la vida es cada vez más cara y difícil (agravada ahora con la crisis económica y el paro), y las libertades públicas cada vez más recortadas, no se quejen ahora, puesto que este es el precio que tenemos que pagar por elegir a aquellos que nos llevan por estos caminos erróneos.

Rodríguez Zapatero está en su legítimo derecho a dar la cara a su manera, y de hacer ver lo mucho que le preocupa el paro y la crisis económica, tomando las medidas que él crea que va a paliar la cosa fea. Pero, por desgracia, lo que a todos nos conviene saber bien, y que nunca nos cuenta ni él , ni el resto de los políticos es: ¿DE DONDE VA A SALIR TODO ESE DINERO PARA FINANCIAR TODAS ESAS BUENAS INTENCIONES DEL PRESIDENTE, QUIENES VAN A PAGARLO, Y CÓMO VAN A PAGARLO?. Porque: no nos engañemos: el dinero tiene que salir de algún sitio, y alguien tendrá que pagarlo, porque el dinero nunca es algo que se obtenga gratis. Por supuesto que este dinero no es algo que salga del escandaloso sueldo del presidente del gobierno y del resto de los políticos (que es un insulto a los millones de parados, y a los millones de personas con empleo precario e inseguro): la realidad final es que no nos van a hacer ningún regalo, y se tendrá que sacar el dinero exprimiendo a los sufridos bolsillos de los contribuyentes, que son los que de verdad van a pagar todas esas medidas que se propone ejecutar el presidente Zapatero, puesto que ni nadie ni ningún político va a dar al pueblo duros a cuatro pesetas. Y cuando los políticos dan un duro, es porque como mínimo le han quitado 6 pesetas a alguien. Pero siguen tomándonos por tontos: no nos dicen qué se va a tener que pagar, quiénes, cuándo, cuánto, y de qué manera.

Claro que de algún sitio tienen que sacar ese dinero para todos esos gastos que son todo un despilfarro, y un auténtico atraco a los contribuyentes. Una de los trucos que emplea el gobierno para sacar dinero de cualquier manera es el siguiente: Poner cajas de radar con disparadores de fotografía, para multar en todo lo posible los coches que circulan por carretera. Hace pocos días me sancionaron con una multa de 100 euros (con un 30% de descuento si pagaba pronto), por un supuesto “exceso de velocidad”, fotografiándome mi coche conduciendo. Os propongo coger una calculadora y hacer unos sencillos cálculos, para que veáis lo fácil que lo tienen a la hora de obtener dinero de los contribuyentes:

En una carretera bastante concurrida, el radar puede pillar una media de 10 vehículos por hora, y supongamos que en un día capta la foto de unos 100 coches, a 100 euros la multa, al final resultan: 100 por 100, es igual a 10000 euros de recaudación en multas en un día, un solo radar-fotógrafo-robot del gobierno. Y 10000, por 365 días que son un año, son: 3650000 euros recaudados por un solo radar. Supongamos que en cada provincia hayan 20 radares-espía, y que en España somos más de 50 provincias. 20 por 50, totalizan unos 1000 radares por toda España. Y 3650000 de euros por radar, multiplicados por mil, serían: 3650000000 euros anuales. Y todo ese dinero tan sólo de multas, no recaudado por las exigencias de la ley de presupuestos del Estado. Eso es tan sólo un supuesto ejemplo, pero si supiéramos de verdad la cantidad de robots-radar-espías, y el promedio de fotografías para multas que lanzan, tendríamos clara la idea de la cantidad de miles de millones de más que puede llegar a tener el gobierno, sin pasar por los trámites de los presupuestos del Estado. Por otra parte, también ingresan en concepto de sanciones y multas a través de otros ministerios: de trabajo, de medio ambiente, de agricultura, de industria, etc….. Y por si fuera poco, muchísimos ayuntamientos han dado la orden a su policia municipal de tramitar un mínimo de multas al mes, e incluso algunos agentes cobran primas extras por cantidad de multas impuestas. La codicia de los políticos, es sencillamente insaciable.

Mientras tanto sigue la tragedia de España: ¡vamos y estamos fatal, …totalmente fatal…!, y el presidente del gobierno tan contento, arropado por los aplausos de Fernández de la Vega, Elena Salgado, Manuel Chaves, y todo el resto de sus partidarios en el parlamento. Para estar tan contentos, reír y aplaudir, indican que son cómplices que lo harían tan mal como él, puesto que como decía el líder de la oposición Mariano Rajoy: “si no saben ni leer” (algo de razón tendrá, puesto que nosotros los contribuyentes, no sabemos ni quién, ni cómo, ni cuando vamos a tener que pagar esa grandísima broma de los miles de millones que muy poca risa nos provoca). Entretanto, la campaña por el IRPF sigue su curso, con las molestias de reunir y rellenar complicados papeles, que simbolizan la tomadura del pelo con la que los políticos nos tratan a todos los ciudadanos.