viernes, 9 de octubre de 2009

DOS FAVORITOS DE LA FORTUNA COMO EJEMPLO: SILVIO BERLUSCONI, Y LEIRE PAJIN

En la Antigua Roma existía una diosa que concedía a unos pocos suerte y riqueza, a la mayoría menos, y nada a unos pocos: esta se llamaba Fortuna, y era tan venerada, que durante las guerras sociales, en la ciudad italiana de Nola, en tanto que el templo de la Fortuna fue arrasado, el dictador Lucio Cornelio Sila, hizo reconstruir allí en un tiempo record (2 años) el mayor templo dedicado a la diosa más venerada por los romanos notables. El Tabulario que lleva su nombre, en Roma (y del que todavía queda algún resto ruinoso), y el Templo de la Fortuna de Nola, son las dos construcciones más destacadas del famoso dictador romano. Lo uno lo hizo para guardar ese compendio de leyes que permitirían resistir cinco siglos más al Imperio Romano, lo otro para agradecer los favores que había recibido a lo largo de su vida por parte de la diosa a quien más veneraba. A los romanos que todo les iba bien y triunfaban, les llamaban “favoritos de la Fortuna”.

Si así podría definirse “favoritos de la Fortuna”, quisiera mencionar a un par de personajes políticos: un hombre de edad, de derechas, que es primer ministro de Italia: Silvio Berlusconi; y una mujer joven, de izquierdas, que es secretaria de organización del gubernamental partido español PSOE: Leire Pajín.

El italiano empezó de la nada, como peón de la construcción, llegando a crear una gran empresa de construcción, amasando una gran fortuna, y luego con ella comprando medios de comunicación, hasta pasar por la política, llegando a ser repetido primer ministro de Italia. En Italia, se sabe que recientemente el Tribunal Constitucional ha conseguido vetar la ley que otorgaba la inmunidad (privilegio del que disfrutan muchos jefes de gobierno y de Estado de muchísimos países, incluido España, en el caso del monarca). Pero Italia es la patria de los antiguos romanos, los creadores del Derecho, y al mismo tiempo los inventores de las leyes que se embrollan unas con otras, creando todo tipo de trucos legales con los que jugar para llegar a una u otra situación. Silvio Berlusconi, al que por su carisma apodan “Il Cavaliere” (El Caballero), se ha tomado la cosa con tal cabreo, que ha dicho que no sólo no dimitirá, sino que además demostrará la madera con la cual está hecho, y que “pondrá en ridículo a sus acusadores”. Con su pasividad e indiferencia, el presidente italiano Napolitano le ha hecho a Berlusconi un feo que como norma no se merecía por ser el primer ministro. Es de desear poder ver el desenlace de Berlusconi, pues la envidiable eterna juventud del jefe de gobierno italiano (pasa de los 70 años), la suerte de triunfador que ha tenido a lo largo de su vida llegando a ser el hombre más rico de Italia, y lo embrollado del complicado sistema legal italiano (heredero del sistema de la Antigua Roma), despierta toda una curiosidad por saber cómo acabará la cosa. ¿Favorecerá más que nunca, o abandonará ahora la diosa Fortuna a Berlusconi?
La otra, Leire Pajín, una mujer que treinta i pocos años, se ha quejado recientemente, de que el montante de su salario mensual se haya aireado en algunos medios de comunicación. Se habló de que la secretaria de organización del PSOE cobraba veinte mil euros mensuales, limpios de polvo y paja, pero la propia interesada ha aclarado que no, que son sólo cinco mil eurillos. A continuación había aclarado que se embolsa otros 90.000 euros al año por haber sido Secretaria de Estado, pero eso no es un sueldo sino una indemnización que todos los altos cargos se embolsan durante dos años tras dejar el puesto. Pajín es el ejemplo claro de por qué el sistema no da más de sí. Una señorita que no ha hecho otra cosa en su vida que medrar en un partido político, está con treinta y pocos años trincando doce mil euros mensuales del bolsillo de todos los españoles. Se dice de ella que jamás ha trabajado, jamás ha tenido contacto con la economía real, no sabe lo que es una empresa, ni el esfuerzo que se necesita para sacarla adelante, no sabe cómo se crea un puesto de trabajo ni se ha presentado jamás a unas duras oposiciones. Su único mérito es haber sido activa militante desde jovencita en un partido llamado “socialista OBRERO español” . Doce mil euros al mes a cuenta de los contribuyentes españoles, si es ser una afortunada, y una querida de la Fortuna. Eso representa el coste del subsidio mensual de 420 euros para más de 28 parados; no se podría ser más solidaria. Si lo viera Pablo Iglesias, el obrero fundador del PSOE, no sé qué diría. Quizás si Pablo Iglesias viviera, preguntaria a sus militantes socialistas : “....¿pero qué hacéis con tan escandalosos sueldos, mientras miles de parados pasan penurias?. Y volviendo a la realidad, ¿ en cuanto caiga el PSOE, abandonará la Fortuna a Leire Pajín?, ¿o la seguirá favoreciendo, quizás con un escaño en el parlamento europeo?.

Ya se sabe desde siempre: la diosa Fortuna es caprichosa: a unos pocos los ama, a la mayoría apenas los tiene en cuenta, y a otros pocos los ignora totalmente.