miércoles, 24 de febrero de 2010

MUESTRA DE ARTE FIGURATIVO POR ORDENADOR


En la actualidad quizás convendría dividir el arte en dos: el figurativo, donde se toma forma definida, y el abstracto, que cuesta tener idea de lo que es.

Incluso hoy en día, en los tiempos del internet y la informática, ya no hace falta una tela donde pintar un cuadro. Disponemos del dibujo informático en formato digital.

Tras averiárseme el ordenador, y pagar la abusiva factura al técnico informático, me tuve que ir a hacer unos recados fuera de casa, por lo que permití que mi hija probara por su cuenta si ya funcionaba bien el ordenador, y lo aprovechó para hacer ese par de dibujos que cuelgo en la presente publicación. Apenas le llevó hora y media la realización de los dos, y está basado en los Simpson, que según me dice es una serie de televisión de dibujos animados que ella sigue con frecuencia. Creo que los dibujos le han resultado una gran obra de arte, con gran dominio de la traza, teniendo en cuenta su edad de 11 años, pues algunas obras de Picasso, más bien indican como si apenas supiera dibujar, y en comparación me gustan menos, por muy famoso que sea, y por muchos millonetes que valgan sus lienzos expuestos en los mejores museos del mundo, o colgados en las paredes de algunos de los hombres más ricos del mundo. Aparte que los dibujos le han salido de la “fotografía” de su imaginación, sin ver tele o dibujo alguno de los conocidos Simpson (me dijo que ese se llamaba Barth). Le he sugerido que cuando tengamos el internet en casa, trate de crearse un blog propio donde pueda colgar sus creaciones artísticas, como si fuera su propio museo virtual particular.

Y las cuelgo aquí para que ambas muestras de arte queden inmortalizadas en esa página de mi blog, y por el gran valor que representa como arte, aunque soy consciente que una vez expuestos aquí ambas pinturas digitales, quedo a merced de los “criticos de arte” que lo van a ver y juzgar. Bueno, yo le diría por anticipado a los “críticos” que visiten mi página, que una cosa es el trabajo y el tiempo que te has tomado para pintar la obra de arte, y otra muy distinta es juzgarlo. Pero ya se sabe: el arte es siempre el arte, y que cada cual piense y valore como quiera, que para eso está la libertad.