viernes, 12 de febrero de 2010

UNA PRENDA QUE ARRASARIA EN EL MERCADO


Este invierno se nos ha presentado más frío de lo acostumbrado, y no me explico cómo los modistos, tan dados a exponer por las pasarelas sus tendencias para la moda, no se les ha ocurrido diseñar la prenda de hombre que más falta hace para combatir el frío.


¿Será que la prenda es escandalosa, tabú, pecaminosa..., y los “puritanos” todavía asentados en altas esferas del poder lo censuran y no lo consienten?.

Lo que es probablemente seguro es que con ese frío, y con la fecha de San Valentín (el día de los enamorados) a las puertas, seria un regalo seguro, y crearía una fuerte demanda que no daría abasto. Pues es algo muy práctico que protege y abriga bien el más importante y preciado órgano masculino, sin el cual los hombres no sentirían absolutamente nada por las mujeres, volviéndose unos seres pasivos e indiferentes.

A ver si los fabricantes de ropa me copian la idea, y para el próximo invierno ya lo vemos expuestos en las tiendas. De lana, de algodón, o de seda,....pero que abrigue bien y nuestro hombre se sienta bien cómodo con ese inolvidable regalo del día de los enamorados, con ese frío que a él seguramente lo tiene pelado hasta los cojones.

Por otra parte, considerado desde el punto de vista social, la iniciativa de fabricarlo contribuiría a crear unos cuantos puestos de trabajo (que buena falta hacen en esos tiempos que corremos), y a aportar su granito de arena en aliviar un poco más la crisis en el conjunto de la economía nacional. Algo comparable a aquel invento de la minifalda, que fue toda una revelación económica en su momento en Inglaterra, por allá en los años 60 -mientras cantaban los Beatles-, por una tal Mary ( de la que no me acuerdo su apellido). Por lo que bien mirado, la idea bien merece una buena subvención de esa segunda remesa del Plan Zapatero que está a punto de caer, para estimular la economía y el empleo que buena falta hace. A ver si algún emprendedor (que buena falta hacen en nuestro país para la creación de empleos), capta la idea, la patenta, se pone a fabricarla, y lo llena por todos los mercados (especialmente para las exportaciones, que buena falta harían para nuestra deficitaria balanza de pagos, aparte de que resaltaría a España como prestigioso país puntero en la moda a nivel mundial).

Y otro consejo, chicas: aparte de regalar algo que le tape bien los preciados huevos de vuestro amado, regalarle también un par de buenos calcetines. Un viejo proverbio dice que las enfermedades entran por los pies, y con el frío que hace, y para que él no se resfríe lo mejor es ponerle un par de calcetines, ya que el primer calcetín hace de capa de aislamiento del pie, cubierto por el segundo calcetín, más en contacto con los zapatos. ¡ Es muy efectivo!, y a mi me da buen resultado en esos días de frío más propio de invierno siberiano. Y no olvidéis lo más importante de cuidar en ellos: ese buen par de cojones, y dejaos de tonterías de las mentalidades puritanas (que ya deberían de estar superadas)