lunes, 2 de marzo de 2009

¿DONDE ESTÁN EL “NADIUSKO ISIDORO”, “EL TRACTOR THOMPSON”, y “EL HOMBRE DEL PELUQUÍN”?

La actual política española está compuesta de personajes mediocres, vacilantes y timoratos,…como diría, unos políticos de segunda división, y hasta de tercera división, incompetentes y faltos de iniciativa.Atrás quedan aquellos carismáticos políticos, con otros talantes e iniciativas, de los inicios de aquél periodo del postfranquismo llamado Transición, en la que España pasaba de una Dictadura a una Democracia. Pero aún queda viva alguna fauna política importante que esta siendo sumamente desaprovechada: El ex presidente Felipe González (apodado Isidoro en sus tiempos de la clandestinidad, y Nadiusko por esos gruesos y sensuales labios muy parecidos a los de una de las guapas actrices de los primeros tiempos del destape llamada Nadiuska), el ex líder de la leal oposición Manuel Fraga Iribarne (llamado en sus tiempos mozos de la universidad con el mote de “tractor Thompson”, por su enorme y enérgica capacidad de trabajo, en recuerdo de una apisonadora de aquellos tiempos, para quien con el tiempo llegaría a decirse que tenía “El Estado en su cabeza”, por su profundo conocimiento de las leyes), Santiago Carrillo (líder del Partido Comunista, ya sin el famoso peluquín tras la legalización de su partido, y emprendido fumador de cigarrillos), y no añadiré al ex presidente Adolfo Suárez (por su actual enfermedad de Alzheimer, que lo incapacita para continuar en la acción política, y que lo deja un destino final parecido al de Ronald Reagan, víctima de esa misma enfermedad). Punto aparte habría que decir del retirado líder territorial catalán Jordi Pujol.Aunque el único que queda en activo en la política española, es Manuel Fraga Iribarne, desde su escaño testimonial de senador, creo que esos veteranos políticos tienen un importante capital de experiencia que está siendo desaprovechado.
En esos tiempos de crisis que corremos, sus consejos y opiniones serían algo muy interesante de conocer en la vida política. Por lo cual esos individuos tendrían que tener un asiento de honor en el parlamento, con derecho a voz, pero no al voto a aquellos que no hayan últimamente refrendados por los más recientes comicios.

En la Antigua Roma, que tenía un sistema de representación política, en la que se inspiran las actuales democracias occidentales, los que habían sido cónsules, eran llamados consulares, tenían asiento en las primeras gradas del Senado, y en las discusiones políticas, sus opiniones eran escuchadas y tenidas en consideración. Algo similar es lo que pienso que falta en la actual política española, en la que se desperdicia en consejo y la experiencia de quienes tuvieron en su época un importante peso específico en la dirección de los destinos del país.

¿Os imagináis oyendo las opiniones o propuestas para hacer algo con la que afrontar la crisis económica, o la política presupuestaria con las autonomías, por parte de Felipe González, Manuel Fraga, Santiago Carrillo, o Jordi Pujol?. Los ancianos políticos españoles, creo que tendrían algo más interesante que decir, que los torpes y ineficaces líderes políticos actuales. Un detalle de que algo falla y se desaprovecha en nuestro embrollado sistema político.