viernes, 12 de junio de 2009

EL BAILE DE LA SERPIENTE




Hace aproximadamente una década se estrenó una original película mezcla de acción y de vampiros, “Abierto hasta el amanecer”, del genial director Quentin Tarantino, un maestro del entretenimiento cinematográfico.

En ella aparece la interesante e inimitable escena del baile de la serpiente, que interpreta una sensual Salma Hayek, la famosa actriz mexicana, en sus esplendidos recién estrenados 30 años. La escena no sólo es magistralmente tórrida (que para nada la clasificaría de pornográfica, pero sí de muy artística, digamos como de un musical muy voluptuoso), sino que viene acompañado de una agradable música de guitarra en plan mariachis que la componen el grupo Tito and Tarantela , y la canción se llama "After dark" (después del anochecer) . Desde hace una década que quería comprar la canción, pero no la encontraba en ninguna parte; afortunadamente ahora con ese invento del internet, la he podido encontrar en el You Tube, junto con las impactantes imágenes del baile de la serpiente. Os la adjunto abajo para que la podéis ver y disfrutarla.

De alguna manera la película refleja los pecados de la noche: el antro “La teta enroscada” (que en realidad no lo llamaría antro, tal como lo definen en la película), es un reflejo de esos grandes burdeles mezcla de bar y discoteca, que aparecerían y se podrían muy de moda en los últimos años, como lugares de diversión de las alocadas noches de fin de semana, y que ya son prácticamente los espacios de diversión que han procipiado la práctica desaparición de las discotecas, por el ambiente similar, además de ofrecer los servicios propios de bares o discotecas al mismo precio de entrada con consumición incluida, y sexo aparte . Los llaman “disco sex”, son una mezcla de bar-discoteca y burdel, lugar de ocio de consumo, en donde no faltan actuaciones tales como bailes eróticos de sstripers, que terminan totalmente en sus cueros, enseñando finalmente la raja, lo poco que les queda aún tapado.

No os quiero aburrir más con mis comentarios enrollados y os dejo que bebáis de los pies de la diabólica “Satánico Pandemonio”. Y ahora, por favor, ¡ a callar, perros!