viernes, 12 de junio de 2009

LA FERIA DE LOS MANIRROTOS

Creo que lo admirable del fútbol está en que en ese juego entre la hierba del campo, donde la competitividad es simplemente pura, verdadera y abierta. En el mundo del trabajo, de la política, etc…, pueden existir manifiestas hipocresías y falsedades, donde cada uno ostenta un puesto o un cargo en el que realmente no es competente, y muchas veces cobrando un sueldo que no es por lo que vale exactamente. Pero en el campo de fútbol ningún jugador puede ocultar por lo que vale: la destreza del juego, la capacidad de burlar al adversario, la estrategia del movimiento, el arte de chutar la pelota en la portería,….son cosas que sólo las puede llevar uno mismo. Por eso aquí es donde pienso que está la emoción del juego: cada jugador, o cada equipo en su conjunto, muestra lo que vale en la competición del campo. Y aquí está la grandeza del fútbol y su atractivo. Al mismo tiempo que el ser humano es social por naturaleza, y tiene necesidad de desahogos colectivos en grupo con las que compartir las emociones que conllevan los juegos; por eso el fútbol es el deporte que atrae a las masas, y eso último supone mover muchísimas cantidades de dinero que atrae esa afición, y de las que unos pocos listos se hacen ricos con ese suculento negocio.



Desde el punto de vista deportivo y del espectáculo, todo bien, pero la otra cara de la moneda son los recientes fichajes de Cristiano Ronaldo y de Kaká por parte del Club de fútbol Real Madrid, ha provocado unos escándalos, que a mi modesto entender sobrepasan el límite de la inmoralidad , por lo que precisan explicación:

Cuando en nuestro mundo existe tanta gente con problemas de falta de trabajo, de salud, de vivienda, de educación, ….de las mínimas necesidades básicas para poder llevar una vida digna,.... esos fichajes de sueldos multimillonarios en los jugadores son una auténtica aberración.

No sería así, si todas las necesidades mínimas de la gente fueran lo suficiente cubiertas. Para que eso sea así, es preciso que se supere la existencia de personas sin trabajo y otras marginadas por la razón que fuere. Esos miles de millones de los fichajes del fútbol de los que tan sólo se benefician unos pocos, darían para poder crear y mantener muchos miles de puestos de trabajo, solucionando los problemas de mucha gente para poder tener una vida más digna y decente. Soy totalmente partidario de la libertad, y no discutiré que cada persona con el dinero que ha ganado legítimamente gracias a su esfuerzo, trabajo, dedicación y astucia, haga con él lo que le dé la gana. Pero ciertas prácticas inmorales de mal gusto con el dinero, creo que deberían de gravarse con impuestos. En vez de expoliar codiciosamente a la gente sencilla con carísimas multas de las foto-trampa-radares, en los impuestos del carburante, en los impuestos a las empresas que crean y mantienen puestos de trabajo, etc..., los políticos deberían aplicar los impuestos en esas prácticas que rozan el buen gusto y sentido común, como son los fichajes de los futbolistas: por ejemplo, un 80% en concepto de impuestos, cuya recaudación sirva para hacer políticas sociales que faciliten la creación de nuevos puestos de trabajo y solucionen los problemas de mínima necesidad de mucha gente. Y no me refiero solo al fútbol, sino a quien compra en una subasta un simple cuadro pintado por muchos millones de euros, o una joya que vale millones de euros, o un coche de gran lujo, o una vivienda con toda clase de lujosos detalles. En todos esos detalles que no están al alcance de la gente necesitada, es preciso que se hagan pagar carísimo a aquellos caprichosos a quienes les sobra asquerosamente el dinero, cuando todavía muchísima lo está pasando mal por falta de trabajo decente y de recursos. Incluso las entradas mismas a los partidos de fútbol se deberían de gravar en impuestos, como medida disuasoria ante estos fichajes de escándalos de las estrellas del fútbol. No sé si podrían entenderlo los políticos, pero por ejemplo, los eurodiputados con más de 7000 euros mensuales de sueldo, sin contar otras prebendas y dietas que les salen gratuitas, se hace difícil que pueden entender a quiénes tienen que poner los impuestos con el que obtener el dinero para solucionar los problemas de la gente necesitada.


La compra por parte del Real Madrid al club británico Manchester United, del jugador Cristiano Ronaldo ha sido de 94 millones de euros. Y si además hemos de añadir la otra reciente compra del jugador Kaká por otros 70 millones de euros, dejando aparte los sueldos del resto de los jugadores de la plantilla, los técnicos, etc..., ya os podéis imaginar la friolera de millones de euros que sale todo esto. ¿Cómo se explica eso?. Yo creo que siendo Florentino Pérez, el actual presidente del Real Madrid, un hombre que procede de la especulación inmobiliaria, no cuesta demasiado entender de dónde puede haber salido el dinero o con qué garantías se avala, sabiendo los precios de los inmuebles en los últimos años. Esa especulación de la vivienda ha permitido que en los últimos años, unos cuantos listos amasasen unas enormes fortunas, que ahora tienen escondidas, y que otros se endeudaran de por vida con las hipotecas, sin una regulación por parte de los políticos que impidiera tan largo periodo de hipoteca, y tan alto nivel de endeudamiento, para poner coto a esa especulación inmobiliaria que a complicado la vida de muchísima gente, al endeudarla de por vida. De aquí se entiende que sale ese dinero del fútbol, y que debería de recuperarse en forma de grabación fiscal, para destinar esa recaudación a fines sociales que reparen esas enormes desigualdades que ha creado esa incontrolable e irresponsable especulación inmobiliaria. Porque, ahora por ahora, la solución es destinar dinero para crear puestos de trabajo dignos y decentes para todos, y ese dinero debería de salir de la especulación, de los señores que como Florentino Pérez, se atreven a decir que incluso el escandaloso fichaje de Kaká o de Cristiano Ronaldo les parece barato. Y porque esos fichajes y esos sueldos de las estrellas de fútbol, son un auténtico insulto a las personas sin trabajo, a los empleados con sueldos que no llegan ni a mileuristas, y a los retirados con pensiones insuficientes y muchísimos con necesidades de ayuda para la dependencia. Pero tan aficionados al fútbol somos los españoles, que tenemos el que nos merecemos, y eso hay que pagarlo, y de eso un tipo como Florentino Pérez lo sabe mejor que nadie.

Pero no quisiera que se olvidara de ciertas injusticias que existen, por ejemplo, las que adjunto en ese par de foto: una en la que un hombre, en medio de una inundación trata de salvar una precaria herramienta de trabajo: una vieja máquina de coser, que simboliza toda esta lucha por la supervivencia en la que está sometida una cierta parte de la humanidad, y de la que no deberían de olvidar todos aquellos que tenemos la suerte de disponer de un bienestar mínimo, y más por parte de aquellos que andan sobrados de miles de millones y son capaces de comprarse a capricho a los mejores jugadores del mundo para su club de fútbol. En la segunda foto podéis ver el penoso servicio de cochero de a pie que ha de prestar prestar un ser humano para ganarse el pan transportando a una mujer en un país donde las catástrofes naturales son algo habitual. ¡Qué tengamos un partido de fútbol divertido, con los mejores jugadores en nuestro club preferido!, pero por favor......¡que no haya más miseria, ni angustia, ni dolor en el mundo, y que luchemos para erradicarla, hasta que el último ser humano tenga sus necesidades decentemente cubiertas en nuestro mundo!.