jueves, 10 de diciembre de 2009

SUBJETIVO IMPUESTOS 2010 ( AÑO NUEVO, IMPUESTOS NUEVOS)



Mientras algunos estarán apurando lo último que queda de alegrías para estas navidades, 2010 no se presenta muy bueno con la subida de los precios de primera necesidad (electricidad, agua, gas, teléfono, alimentación, etc…), agravado además con la nueva torpeza del gobierno que ya hace tiempo que es crónica anunciada: la temida subida de impuestos. La peor medida que pueda tomarse en revueltos tiempos de crisis económica que está castigando especialmente a las clases trabajadores y medias, e indirectamente beneficiando a la ya considerable clase funcionarial cada día más numerosa en nuestro país. Y lo malo de este caso, ese cambio fiscal que se iniciará en 2010 (y se prevé que se irán incrementando progresivamente los impuestos en los años siguientes – de eso no avisan, aunque cualquier experto lo detecta con bastante facilidad-) no es que van a pagar más quiénes más tienen, sino que el peso de las nuevas subidas de impuestos recaerán sobre las clases más empobrecidas, por la razón de que son las más numerosas, y de esto matemáticamente calculado resulta que es así como el gobierno puede recaudar más (o sea, el colectivo de los afortunados más ricos del país, apenas no van a notar una rascada en su bolsillo). La subida de impuestos no sólo es mala en sí por lo que supone de dejar a la gente con aún menos dinero para gastar o ahorrar de sus escasos recursos económicos, sino que además sirve para financiar nuevos despilfarros improductivos y mantener los ya existentes. La cosa pública es un monstruo que cada vez más hambriento que necesita saciarse a base de más y nuevos impuestos: por ejemplo, cada día tenemos más zonas azules en las calles, cada día más radares que multiplican exponencialmente la cantidad de multas para los sufridos conductores, las cagadas de perros ya cotizan a 3000 euros la multa según en qué lugares, etc...., y parece ser que la imaginación de los políticos no tiene limites para nuevos impuestos y nuevas modalidades de recaudación. En realidad lo que de verdad necesita el país es una reforma de arriba abajo, especialmente de las leyes existentes, que den prioridad a la iniciativa individual que estimule en la creación de nuevos puestos de trabajo que mucha falta nos hace en los tiempos que corremos, y que puedan ilusionar y mantener la confianza de los inversores. Para eso, un montón de leyes y normas que regulan la forma de trabajar, los tramites, las exigencias, las obligaciones, etc......, deben de abolirse y ser sustituidas por otras que amparen la libertad de trabajo, el juego de la libre competencia, y el uso del sentido común, añadiendo, además, que los impuestos son otro de los factores que paralizan la dinámica creadora de puestos de trabajo. ¿Qué país puede ser libre y prosperar, si no se da libertad total para trabajar?. ¿Qué país puede avanzar, si nadie recibe estímulos y confianza en arriesgarse en invertir en algo de utilidad que estimule la creación de puestos de trabajo?.

Veamos los primeros cambios que nos esperan en ese temido año nuevo, para que no os pillen desprevenidos: a efectos de lo que se grava por IRPF, la base liquidable sobre unas ganancias de hasta 6000 euros pasarán a tributar del 19% que era hasta ahora, al 21% (recuerdo que con Aznar bajó al 15% -si no ando equivocado, ya que con ese tema hacienda lo confunde y lo embrolla tanto que si no se es un experto fiscal no se puede estar del todo seguro si afecta al caso particular, y aún los expertos fiscales no se las saben todas puesto que tienen que consultarlo con los ordenadores-, y aún me parecía excesivo,....pero no nos alarmemos, que todavía es posible que siga subiendo, hasta alcanzar los niveles de Suecia, que es lo que al parecer pretende el socialismo de Zapatero). Las retenciones de casi todo, en especial derivadas del ahorro (fondos de inversión, dividendos de acciones, la libreta a plazo fijo, etc...), pasan del 18% al 19% (y aún dirán que en otros países europeos las tienen más altas). Por otra parte, los impuestos de IVA pasan (se supone que el cambio lo aplicarán en verano), el tipo de IVA que es general, del 16% al 18%; y el más común de los reducidos, del 7% al 8%. ¡Todo un atraco!,...de modo que antes de que finalice el año, y ya empieza la cuenta atrás, quien quiera retirar del banco sus ahorros, lo haga ya pronto (y si lo puede colocar en algún paraíso fiscal a salvo de la rapiña recaudatoria pública, mejor); o quien quiera hacer una operación de compra-venta de algún inmueble, lo haga ya, puesto que sobre grandes desembolsos que cuestan años de hipoteca, unos puntos de más o menos a cuenta de impuestos, hacen notar mucho el doloroso riñón que cuestan. O quien haya pedido un coche a Papa Noel, se lo compre ya (y con suerte con ayuda del Plan Prever de turno), puesto que para el próximo año con los Reyes Magos el juguete más codiciado de todos va a salirle mucho más caro.

Hay quienes dirán, por ejemplo, que en otros países de Europa, en IVA es muchísimo más gravado, y de que lo que se trata es de anivelarnos a la altura del resto de los países comunitarios,...pero lo que no nos dicen es que si en uno de esos países donde el IVA puede ser del 21% o hasta el algunos casos el 24%, el sueldo medio es de 3000 euros, mientras que en España, con el 16% ( y pronto con el 18%), el sueldo medio puede ser de 1000 euros, y claro: 24% de 3000 euros son: 720 euros, de modo que le sobran 2280 euros netos para ese país europeo donde el IVA es 24%. Mientras en España, 18% de 1000 euros, serían 180 euros, de modo que quedarían 820 euros netos de sueldo medio español. Y entre un poder adquisitivo de 2280 euros y otro de 820 euros, media una diferencia considerable de 1460 euros, cuando en ambos países tenemos una moneda común y un mercado común donde todo cuesta más o menos lo mismo, pero que las diferencias de sueldo son considerables. O sea, visto de otra manera, en términos comparativos en realidad estamos pagando mayor presión fiscal en España, al disponer de menores recursos económicos, y nuevamente nos han vuelto a tomar el pelo dándonos gato por liebre. Por otra parte, hay quienes hablarán de las bondades del sistema sueco, el país europeo que más impuestos se paga, y todo un modelo de “estado de bienestar” para algunos, pero se olvidan de añadir que en Suecia, casi la cuarta parte de la población en edad de trabajar cuenta con un puesto de funcionario público, que no le afectó ni destruyó ni la Primera ni la Segunda Guerra Mundial (mientras otros países se levantaron rápidamente a pesar de sendas guerras sufridas – y eso que en Suecia no ha habido ninguna guerra desde tiempos de antes de la Revolución francesa, después de la cual, un general de Napoleón, un tal Bernadote, crearía allí una monarquía de la cual desciende el actual rey sueco), que es un país que a pesar de tener algunas tecnologías punteras en términos globales de tiempo siempre ha crecido a un ritmo muy lento comparado con los demás países de los que con frecuencia se ha hablado de “milagro económico” (en realidad nunca existió el “milagro sueco” porque nunca destacó). Y por si fuera poco, Suecia es actualmente un país con muy bajos niveles de libertades públicas (derivado de excesivas obligaciones fiscales impuestas), donde existe la tasa de suicidios más alta de todo el mundo. ¿No será que los impuestos son tan perjudiciales para la salud de las libertades que incluso llegan a matar?. Y otro detalle curioso sobre Suecia, que eso no tiene que ver con los impuestos: fue el país pionero en la libertad sexual (junto con Dinamarca) cuando en el resto de Europa ese era un tema tabú, y hoy día es donde menos libertad sexual existe (aparte de que está penalizada y perseguida). Por otra parte se ha ocultado bastante que la corona sueca ha sufrido una gravísima depreciación, que le supone la peor crisis económica que está viviendo, y eso en el país modelo de “estado de bienestar” para muchos, a costa de unos exagerados impuestos.

Y de impuestos seguiré hablando....