martes, 29 de diciembre de 2009

¡ADIÓS 2009! , ¡HOLA 2010!


Termina lo que queda del fatídico 2009, para empezar abruptamente el 2010; es hora de hacer balance, como cada año por esas fechas, aunque para otros son fechas de celebraciones en grande. Es ese día de fin de año, también, el día que más caro sale salir a cenar o a divertirse afuera, por lo que antes procuro tener la despensa llena y hacer las celebraciones en casa. En esa última noche, la televisión ya te procurará gratuitamente de que no te falten buenas canciones de destacados artistas. Luego vendrá el año nuevo, amaneciendo con resaca y con la cruda realidad de cada comienzo de año nuevo: siempre suben los precios de cada cosa, especialmente las de las necesidades básicas, apenas no se nota nada de subida de salarios, y la vida sigue dura como siempre: nueva apretada de cinturón requiere, aunque no sé cómo se encajarán las próximas subidas del IVA para el próximo verano, que seguramente hará que nuevamente todo esté generalmente muchísimo más caro, y con ello la pobreza se repartirá aún más; y eso es uno de los feos que veo venir de ese 2010. Y por si fuera poco, el gobierno ya nos trae su mejor regalo de reyes: 71.000 millones de déficit del Estado, que representan una deuda aproximada de 1775 euros por cada español, sea niño, viejo, hombre o mujer (un promedio de 7100 euros por familia), y eso sin contar el endeudamiento del resto de las otras administraciones (autonómicas, locales, etc....). Un momento u otro nos caerá la factura de la deuda de ese escandaloso déficit. Dejando aparte el resto de todos los demás impuestos que nos obligan a pagar. Y todo eso sin tomar las adecuadas medidas que necesita la primera prioridad urgente: arreglar el paro, y la miseria que con ello conlleva. ¡Menudo comienzo de año!.

A lo largo de toda una vida, he tenido años mejores, y años peores. En unos eran de soportar y superar enfermedades, en otros relaciones que no funcionaron, y en terceros que la economía no iba lo que se esperaba. Pero todos los años tenían sus ventajas e inconvenientes. Las enfermedades te dejaban tiempo para aprovechar en otras cosas, como distracción y tiempo de aprender novedades; las relaciones que no funcionaban, te replanteaban la posibilidad de otras; los años de muchísimo trabajo te permitían llenar el saco, pero eran tremendamente cansados. Y los de poco trabajo, como el reciente que dejo, aunque más descansados, arrastran la lógica y pesada preocupación de la incertidumbre. Pero pienso que poco influimos en los años que nos tocan vivir, y que todo es un destino al que estamos predestinados por el Creador; algo podemos aportar de lo propio en ese destino, pero las circunstancias en la mayoría de los casos se nos caen encima, y en medio de esas, tratamos de salir al paso. Como decía el poeta Antonio Machado: “caminante, no hay camino; se hace camino al caminar”. Pero a pesar de todo queda lo más importante: la familia está bien, y crece relativamente bien, y a ninguno nos falta la salud,....por lo que en este aspecto no debería de quejarme de nada, aunque este espíritu inquieto que llevo dentro, nunca tiene bastante, nunca está satisfecho del todo, y siempre aspira a más. ¿Lo positivo de este paso del tiempo?, pues quizás sea que cada año aprendes algo nuevo, y con ello maduras, adquieres experiencia y sabiduría, que es algo que no lo cambiarias por nada, pues lo bueno o lo malo que conlleve cada año, siempre lleva consigo alguna cosa que aprovecha de aprender. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado “si hubiera hecho eso o aquello”?. En mi caso, digamos que aprovecho lo que tengo a mano, para sacarle partido, aunque como ocurre con las cosas, esas son limitadas y para el resto hay que dejarlo en manos de Dios y que Él disponga.

Teóricamente me faltan 18 años para llegar a la edad oficial de la jubilación (y eso que ya llevo 28 ó 29 años cotizados, pues empecé muy jovencito a trabajar), que visto al horizonte que tengo adelante, y ahora por ahora, lo veo en una situación de plena incertidumbre, pero con la tranquilidad temporal que me suponen las reservas de las que me he ido proveyendo en los años anteriores para ese largo viaje. Tengo aprendido en cuento de la cigarra y la hormiga. ¿Año sabático?, un sueño del que hasta el momento nunca se me ha realizado, y del cual quizás empiece cuando haya sobrepasado esos 18 años, si es que hay suerte,.....porque en medio de tanta mierda social y tanta política incorrectamente errónea, ¿realmente habrá dinero para pensiones cuando llegue a la edad de jubilarme, tras todos esos largos años de cotizaciones para que otros estén bien, y de lo que para mí apenas no me ha aprovechado en nada?. Porque, vamos, un año sabático me caería al instante, si me llegara a tocar el gordo de la lotería. Pero la diosa Fortuna, que a veces me muestra su favor y su amor, nunca se acuerda de mí cuando se trata de loterías y demás apuestas. Y eso de que por las pasadas Navidades me tocaron 20 euros, el mismo valor del décimo que me regalaron, y que lo he reinvertido en la compra de otro para el sorteo del Niño. ¿Me acompañará la suerte dentro de pocos días?, ....no me hago vanas ilusiones, nunca me ha tocado, aunque siempre he tenido bien claro que quien no hace apuestas, es totalmente seguro de que nunca la va a tocar. Y es que en cada nuevo año que empieza, hay que seguir adelante, seguir arriesgándose, seguir sobreviviendo,....porque como dice el proverbio: “quien no se arriesga, no atraviesa la mar”: el camino es largo, y hay que salir nadando, por pesado que resulte, hasta llegar a aquella orilla, del cual tampoco sabemos qué es lo que nos vamos a encontrar. Con eso de la crisis económica y todo, digamos que ese año la pesca no se presenta buena, aunque no queda más remedio que seguir saliendo a la mar y hacer la faena. Se prevé que en los siguientes años (no sé de donde sacan esa madera de vidente o adivino los políticos, aunque esto es tan falso como que nadie acierta en qué beneficios traerá la Bolsa para el año que empieza), la pesca será más abundante (o eso dicen, es decir, que se iniciará la “recuperación económica” –la de ellos, sobradamente seguro, con esos fabulosos sueldos que tienen-), pero mientras tanto, tratemos de tener las redes a punto en espera de esos mejores tiempos. La travesía del desierto sigue,....., de momento.

Y como no me queda más remedio, procuro dar la bienvenida al año nuevo, que empezaré sin planes, y sobre la marcha,....porque puesto que no hay nada seguro, ni perspectivas para ello, se hace vano el trazarse unos planes de los cuales no se tiene nada claro, por la situación de incertidumbre que se está pasando. Pero intentaré llevarlo bien, y hacer que por lo menos, entre los míos, ese nuevo año 2010 pueda ser lo provechoso que pueda dar de sí.

¿Y el amor?, ¿aparecerá en 2010 la mujer de mi vida?, ¿volveré a enamorarme?. No lo sé....., ojalá lo supiera,...., pero si aparece, le daré la bienvenida y entonces seguramente empezará toda una melodía de seducción en una relación que supongo tendrá cabida de todo, menos el aburrimiento,...., ¿y aparecerán nuevas locuras?,....bueno, ¿qué voy a decir?, quizás que el amor es una locura, que con el propio amor “lo cura”, y por eso voy a ser muy cariñoso y entregado con la mujer que consiga enamorarme y hacer que la ame merecidamente. Veamos en qué nuevas locuras voy a meterme. Pero todo esto ya es otra historia....

Y para terminar, deseadme un feliz año nuevo, amigos y amigas, que yo ya os lo deseo sobradamente para tod@s y cada uno de vosotr@s.