martes, 14 de julio de 2009

ANALISIS Y ALGUNAS IDEAS PARA SOLUCIONAR EL PARO Y LA CRISIS ECONÓMICA ESPAÑOLA.


El otro día me topé por el supermercado con un conocido mío, que había sido autónomo y que a consecuencia del malestar general provocado por la crisis actual ha tenido que coger la jubilación anticipada, con la injusticia de la reducción del 8% anual sobre la pensión que le correspondería, en vez de tomar como base de cálculo la totalidad de los años cotizados. Me habló de lo totalmente desprotegido que se encuentra el autónomo, y del fuerte bajón generalizado del trabajo en todos los sectores. Lo que me ha inspirado para volver a plantear de nuevo el preocupante tema de la economía española y las posibles soluciones alternativas, puesto que todo el mundo se llena la boca con la palabra crisis, y a nadie se le ocurren ideas y soluciones para resolver la grave situación. De modo que voy a hacer algunas propuestas y dar algunas opiniones para ver si consigo que de una vez por todas los que de verdad tienen los medios y el poder, puedan hacer algo para remediar la situación:

1.- Para empezar, la solución básica sería que todos los que andan sobrados de dinero (que son los afortunados a quienes apenas les ha afectado la crisis) deben gastarse una parte en invertir en algo de utilidad o necesidad. Esa es la actitud y el motor básico que al generar de nuevo el movimiento de los capitales, hace arrancar de nuevo la economía. Parto de la idea de los eternos principios de libre capitalismo, que aunque como un mal menor, es el mejor de los sistemas económicos. Aunque se hable mucho de “refundación del capitalismo”, los esquemas expuestos por Adam Smith, de una lucidez impresionante para la época que le tocó vivir, siguen siendo validos, porque el capitalismo siempre toma la misma forma, aunque en un fondo diferente, tal como lo era en la Antigua Roma, la época del Renacimiento, el Mercantilismo, la Revolución Industrial, o en las recetas de Keynes, Samuelson, Friedman, o Galbraith,...por citar algunos ejemplos. A mi modesto modo de entender, básicamente las nuevas necesidades para un nuevo orden económico, pasan por la distribución correcta y abundante del agua, y de la energía, con un medio ambiente respetado. Aparte de las ya típicas necesidades de vivienda, coche, y del consumo de variadas opciones. El ser humano sigue teniendo muchas necesidades carentes y nuevas a satisfacer, y es en lo que ha de basarse la nueva economía, con una reforma política que elimine todos aquellos elementos que dificultan la libertad y la voluntad de trabajar, puesto que en eso es en lo que se basa la creación de riqueza que el país necesita.

2.- Se debería permitir la liberalización total de las actividades laborales: todas las empresas deberían tener libertad para abrir y escoger los días festivos. Por ejemplo, si abrieran los supermercados en domingo, y hasta por la noche, se crearían muchísimos nuevos puestos de trabajo, que además serían beneficiosos para los consumidores que tan sólo pueden realizar cómodamente sus compras en domingo, evitando las largas y engorrosas colas tan frecuentes en los sábados, único día para muchísima gente que se libra en el trabajo; y por la noche para aquellos que no tuvieron tiempo de hacerlo de día, o que trabajan en empleos de turnos, o se satisface favorablemente las necesidades del turismo, que aparte atrae más de él. Tengo conocimiento de que en varios lugares de Estados Unidos existe esta libertad, y a ello se debe su bajo nivel de paro, a pesar de que la actual crisis lo ha incrementado más ese paro, aunque su propio sistema tiene las condiciones para que puedan superar cuanto antes el paro y la crisis propia que allí ellos padecen. Si trabajan más, las empresas ganan más, y eso es positivo para estimular el consumo de los asalariados; y si se amplían en su totalidad los márgenes del tiempo, se crean nuevos puestos de trabajo para satisfacer las necesidades de esta nueva franja horaria. Por otra parte, existen algunos servicios públicos que están colapsados, como por ejemplo la sanidad con los turnos de espera, o los juzgados con toda su montaña de demandas que llevan meses y hasta años sin atender, podrían atenderse y dar ese trabajo de más que hay que ejecutar, gracias a la liberación total de los horarios y los nuevos puestos de trabajo que se crearían al disponer de mayor jornada laboral (y no me refiero a nuevos funcionarios, que esto es malo para la economía, sino a nuevos contratos temporales según el volumen de trabajo retrasado existente a atender en esos importantes servicios públicos).

3.-Debemos dejarnos de hipocresías y tratar de poner coto a la inmigración ya. El principio más natural y sencillo a aplicar debería de ser “España para los españoles” y “los españoles primero”. Es vergonzoso e inmoral que un país que tiene millones de parados, con empresas en peligro de cerrar y cerrando, tenga que soportar otros tantos de millones de inmigrantes que roban el trabajo y las oportunidades de empleo a los que somos nacionales y a nuestros hijos. Un país es como una familia, y lo primero cuando hay problemas es resolver y favorecer a los que son de la misma familia, y no los que son extraños. Cuando el último español ya tiene resueltos y garantizados sus problemas sociales tales como trabajo, sanidad, pensiones, educación, vivienda, etc..., es cuando el país puede permitirse solidarizarse con los otros países a quienes les sobran parados , que aparte también es beneficioso para el propio país cuando de verdad necesita nueva mano de obra. Hemos sido el segundo país del mundo receptor de inmigrantes, después de Estados Unidos, cuando nosotros somos algo más de 40 millones de españoles, y los norteamericanos 300 millones, y algunos países europeos nos duplican en población, como Alemania. La verdad de que los políticos y los periodistas manipulados no quieren hablar, es que la inmigración es muy dañosa para España: quita los puestos de trabajo que legítimamente correspondería a los auténticos hijos del pueblo español, y absorbe una inmensidad de recursos sociales que inevitablemente se sostienen con los impuestos de los verdaderos españoles (contribuyendo muy poco los inmigrantes), especialmente del sistema sanitario y educativo, que se traduce en una menor calidad del servicio público, al tiempo que una mayor discriminación de los derechos de los nacionales. Aparte de que la inmigración indirectamente es causa también de la enorme subida de los alquileres y del incremento del precio especulativo de la vivienda. Habría que convocar un referéndum con la pregunta sobre si han de ser los mismos los derechos de un nacional, que por ejemplo ha cumplido con el patriótico servicio militar y con una familia que siempre ha pagado impuestos y cotizaciones, que los de un extranjero en España, para tener claro lo de “España para los españoles” y “los españoles primero”, o bien si tienen validez los criterios de los actuales “vende-patrias” que priorizan primero las ayudas y los recursos públicos primero para los inmigrantes antes que a los legítimos ciudadanos españoles. Sé que algunos pueden calificar esa propuesta de “racista, intolerante, xenófoba, insolidaria, o cualquier otro adjetivo”. El caso es que a los españoles de pura estirpe como yo mismo, que tenemos trabajo precario e inseguro, y a los que están en peor situación como yo con todos los apuros que sufren, sentimos una vergüenza enorme cada vez que vemos a un extranjero ocupando un puesto de trabajo en nuestro propio país. No diré que muchos inmigrantes también han sido golpeados por la crisis y lo pasan dramáticamente mal, pero es inadmisible tolerar la permanencia de inmigrantes en puestos de trabajo españoles, cuando una gran mayoría de españoles ya estamos en serios problemas. Pero quien quiera tener extranjeros en nuestro país, lo correcto es que pague su coste con su bolsillo, no a través del bolsillo de los contribuyentes; y si no es así que le pregunten, por ejemplo, al autónomo forzosamente jubilado anticipadamente, al que le dan una pensión de miseria, si es correcto, por ejemplo, dar 2500 euros del erario español a una mujer cubierta con un pañuelo o algo parecido a una burka, cada vez que trae un nuevo extranjero nacido en España, con todos los futuros gastos de médico, educación, etc.., a costa de las arcas públicas españolas, sin haber contribuido casi absolutamente en nada,....cuando no tenemos el trabajo seguro ni tan siquiera los propios españoles y sus hijos. Que le pregunten a cualquier español, si es correcto que la mayor parte las partidas sociales se gasten en ayudas a los inmigrantes con la excusa de que “carecen de recursos”, sólo porque ser español es ser propietario de alguna casa o finca, tener familia, y con ello tener patrimonio, sacando el dinero de los contribuyentes españoles, ya que en comparación los inmigrantes para casi nada aparentemente nada han contribuido a pagar. Por otra parte, los mismos españoles no recibirían ese trato tan generoso y tan gratuito en ayudas, si se encontraran en la misma situación en los países de donde proceden esos extranjeros. Que le pregunten a cualquier español en paro, o con trabajo precario, si no le es insultante ver por todas partes gentes extranjeras colocadas en empleos que en justicia corresponderían a los españoles sin trabajo o con peligro de perderlo. Evidentemente las administraciones subvencionando tan alegre y generosamente a los inmigrantes, lo que hacen es subvencionar problemas y discriminar a los propios ciudadanos naturales del país. La solución al problema de la inmigración pasa por tomar tres medidas básicas: devolverlos a su país, anular toda clase de ayuda pública, y penalizar fuertemente a las empresas que tengan en plantilla o que contraten extranjeros en vez de a españoles. A nadie se le debe prohibir que contrate a quien quiera, pero las empresas que contraten o tengan extranjeros en su plantilla, deben de pagar el coste del paro español. De esta manera solucionamos una buena parte del paro y la incertidumbre laboral española, y al mismo tiempo aliviamos el enorme gasto de las arcas públicas que ha provocado la inmigración, para satisfacer con ese dinero la solución a muchísimos problemas de los propios españoles que legítimamente necesitan ese dinero y esas ayudas públicas del erario español. Por otra parte, pienso que ningún inmigrante tendría que tener ninguna clase de ayuda pública, sin antes no haber cotizado, por ejemplo, 15 años como mínimo, y aún así, las prioridades deberían de ser siempre primero los propios españoles por razones de patriotismo y nacionalidad. Ante la inmigración pueden ocurrir tres hipotéticas y hasta utópicas cosas : A) Si se deportaran a todos los inmigrantes, se crearía un cierto malestar temporal, pero a medio plazo el mercado de trabajo se equilibraría de un modo más fácil para el demandante de empleo español, con más oportunidades de trabajo. Bajarían los alquileres y los pisos, cosa positiva para los ciudadanos que no tienen acceso a la vivienda. El erario público se ahorraría los miles de millones que se gasta directa o indirectamente con los inmigrantes. Y se vaciarían las cárceles, llenas en su mayoría de reos extranjeros, que tienen que mantener y soportar los honrados contribuyentes, al mismo tiempo que las calles serían mucho más seguras para la ciudadanía. B) Que nuestro país tenga que soportar los actuales inmigrantes, repartiendo la miseria entre todos por igual, esperando un golpe de suerte en que de alguna manera la economía vuelva a recalentarse y con ello vuelvan a funcionar los negocios y los empleos de todos, sin distinción de nacionalidad. C) Que se duplique y hasta triplique la cantidad de inmigrantes que ya están en nuestro país, y que poco a poco se convierta en lo más parecido a un miserable prostíbulo donde cada cual se vende al precio que pueda para sobrevivir, y en donde nadie se siente patriota de ninguna parte.

5.-Los tipos de interés deberían estar fijados por ley en un 6%, para facilitar y premiar el ahorro. Un país que no ahorra, a la larga se endeuda y no invierte. Los actuales bajos tipos de interés se deben a intereses políticos de aflojar los problemas de la gente endeudada en el pago de hipotecas. Pero a largo plazo significa seguir alimentando el círculo vicioso del endeudamiento: al ser muy bajos los tipos de interés, la gente no sólo no ahorra, sino que aún se endeuda aún más, sobretodo ahora que se han puesto tan de moda las entidades reunificadoras de deudas, a costa de pagar aún a más largo plazo y a unos tipos de interés aún más elevados pero camuflados con el largo del plazo de las deudas. ¡Ojo con esa entidades reunificadotas de deudas!, : la gente mira lo que puede pagar cada mes, pero no ve los tipos de interés, y las abusivas comisiones de obertura de nuevos préstamos. Un piso es muy caro de entrada, pero quien reunifique deudas, puede encontrarse que al hacer los números, cuando pague la última cuota mensual, que ha pagado por valor de hasta más de 3 veces lo que valía el piso,...y eso de que ya estaba carísimo de entrada. Y una ciudadanía endeudada de por vida, no es nunca una ciudadanía libre del todo. De modo que hasta se hace necesaria sacar una ley que prohíba ciertos negocios de usura que endeudan a la gente por encima de unos límites tolerables. Aunque lamentablemente pagar más de cuota mensual de hipoteca, por subida de tipos de interés que realmente corresponde, es el precio que han de pagar quienes buscaron endeudarse tan alegremente, pues no es justo que los ahorradores tengan que pagar a su costa los bajos tipos de interés que benefician a la gente endeudada, porque si al final nadie ahorra, vamos camino de una ruina segura. Otra cosa podría ser que el gobierno subvencione las hipotecas de aquellas familias españolas que de verdad demuestren documentalmente las dificultades de poder pagarla. Pero con unos tipos de interés tan bajos, la economía no puede recuperarse, y esto ya se ha visto y probado en el caso japonés, con muchos años ya de bajos tipos de interés. Unos tipos de interés bajísimos, a la larga es un estancamiento y prácticamente un suicidio de la economía nacional. De modo que si no suben los tipos de interés a un porcentaje razonable, difícilmente se recuperará la economía a largo plazo. Sólo existirá una economía de subsistencia en la que sólo prosperarán los más fuertes, pero lógicamente se acentuarán las desigualdades sociales.

6.-Bajada de los impuestos, porque una excesiva carga fiscal no favorece ni al ahorro, ni a la inversión, ni estimula al consumo, al tiempo que inevitablemente favorece el fraude fiscal y la economía sumergida donde no imperan los mismos derechos y garantías laborales entre los ciudadanos. Además un país de bajos impuestos, atrae a los inversores extranjeros, que aportan capitales de los que se beneficia el país.

7.-Fomento de la competitividad en el sector publico, puesto que en el sector privado es ya una realidad natural a la que obliga el mercado para sostenerse. Lo único difícil de conseguir una plaza en la función pública es ganar las oposiciones, pero los empleos vitalicios y los privilegios del sector público deben de eliminarse, pues favorecen la vagancia, la negligencia, la irresponsabilidad, y con ello un mal servicio al público, debido sobretodo a la falta de control. Las oposiciones a una plaza pública, deben de renovarse cada 5 años, por ejemplo, facilitando el empleo a los competentes, y eliminando a los que demuestren incompetencia o falta de preparación en cada nueva convocatoria. Sólo deben de existir los servicios públicos necesarios, no mantener burocracias caras e improductivas.

8.-Paquete de leyes y medidas anti especulación: recordando los tiempos de las hipotecas a 10-15 años, se debería de fijar una ley que no permitiera una hipoteca por más de este tiempo. Esa medida no sólo fomentaría el ahorro, sino que además pondría los precios de la vivienda a su verdadero coste, al ajustarse también al tiempo de duración de la hipoteca. Promotores y dueños de parcelas verían muy reducido su margen de especulación, y también se evitarían esas acostumbradas prácticas de recalificaciones de terrenos, origen de muchas corrupciones políticas a nivel municipal.


Sé que no todo el mundo estará de acuerdo, y que con esas propuestas algunos se sentirán lesionados en sus intereses sean políticos, económicos, o de nacionalidad; pero espero que con esto haber contribuido un poco a aportar ideas para solucionar el grave problema del paro y la crisis económica que padecemos en nuestro país. Si alguien tiene otras ideas mejores, me gustaría conocerlas, pero que sean realistas y bien explicadas en los detalles, para que sean creíbles.


POSTDATA.- Se me ocurre una historia de referencia para exponerla como ejemplo de superar la crisis y el paro: Imaginaos que se eliminan todas las leyes de exigencias laborales: permisos, seguridad e higiene, contribuciones, etc.... Juan Pérez es un joven parado español que no encuentra curro en ningún sitio, pero tiene una idea: le pide prestado al abuelo el importe de su pensión mensual, así como la vieja carreta de cuando era un payés. Se compra un saco de limones, una exprimidora, unos botijos de cerámica, una nevera portátil, unos paquetes de azúcar, y unas cuantas garrafas de agua del supermercado. Su idea: preparar limonadas frescas en casa, y venderlas por la calle, para apaciguar la sed de los ciudadanos en un caluroso verano como el que pasamos. Superadas las dificultades iniciales, poco a poco la gente lo va conociendo a través del boca a boca, y se va formando una clientela fija. Al precio de 50 céntimos el vaso que sirve con un botijo, atiende a una media de 20 clientes por hora, lo que le supone unas ganancias de 10 euros cada hora, que son unos 500 euros por semana, unos 2000 euros por mes, que con los gastos de compra de limones, azúcar y agua, se gasta unos 500 euro mensuales, de modo que le queda un beneficio neto de 1500 euros. Al cabo de un tiempo podrá devolver el préstamo con intereses a su orgulloso abuelo. Con el tiempo, hasta quizás empezará a necesitar unos ayudantes para cada una de las tareas. Eso es solo un sencillo un ejemplo de quien se crea libremente su propio puesto de trabajo, sin ninguna clase de impedimentos administrativos. Y esto vale para cualquier otro trabajo o negocio que cualquiera libremente desee ofrecer a la sociedad para poder ganar dinero. Esa es la idea básica para fomentar el trabajo y la posibilidad de que la gente pueda crearse su propio empleo. Es la mentalidad, y la manera de ser y de hacer, con la que creo que el país puede salir adelante del actual estancamiento, y en la medida de que apoyemos esa idea y esa manera de hacer, el país podrá tener una buena oportunidad de ir prosperando según las ganas que tenga la gente de trabajar. Es, por decirlo de alguna manera, el principio por el cual pienso que puede superarse el paro y la crisis económica, que son ya de hecho, la gran tragedia y vergüenza nacional., con todas esas trabas administrativas y legales que anulan las ganas de trabajar de cualquiera. Se trata de que en nuestro país se den las condiciones para quien quiera trabajar de verdad, tenga su oportunidad; y para quien quiera vivir de gorra, que tenga abierto el camino para irse a la feria (cuanto no menos a la mierda).