
Diriase que los grandes inventos que han hecho más felices a la humanidad han sido básicamente la aspirina, la penicilina, la píldora, y la viagra. Nos han librado del dolor de cabeza, de la enfermedad, del embarazo no deseado, y de permitir una sexualidad a tono a quienes estaban impotentes. El próximo invento, a mi modo de ver, para hacer un poco más felices a los seres humanos, sería el invento del androide ideal, al gusto exclusivo de cada uno. Estoy pensando, por ejemplo, para los hombres, algo así como la Terminatrix: una androide-mujer con apariencia y reacciones totalmente humanas, y además de una gran belleza, programada para ser , hacer y actuar de acuerdo con los intereses y gustos de cada interesado. Se dice que Dios creó a la mujer, a costa de arrancarle alguna costilla al hombre mientras dormía, pero la nueva criatura le salió bastante mal y defectuosa, de modo que al final la mujer no le sirvió para hacer feliz al hombre, sino simplemente para que no se extinguiera la especie. Consecuencia de esto, ahora es el hombre el que ha de inventar a la mujer, reparando en esa nueva edición algunos de los errores que cometió el Creador.
A los hombres, cuando les gusta una mujer, suelen ser extremadamente amables y pacientes, esperando así que con el tiempo dicha mujer le haga caso y se fije en ellos. Pero la decepción es tremenda: primero tener la suerte de que se interese por él y le haga caso, y segundo que en la inmensa mayoría de las veces no se acaban cumpliendo las expectativas que se espera de ella, pues existen muy pocas mujeres que sepan comprender y por tanto amar de verdad a un hombre. Por eso generalmente las mujeres más bellas y hermosas suelen verse más interesadas y relacionadas con un hombre que generalmente casi siempre suele ser alguien muy poderoso económicamente, pues no son tontas del todo: saben que lo más importante de la vida es el dinero, y por ello no dan demasiada importancia al físico ni a la inteligencia, aunque sea con alguien lo más parecido a un petardo, pero con la cuenta bancaria llena a rebosar. Por otra parte, las mujeres muy poco agraciadas físicamente, suele ocurrirles que apenas encuentran hombres que se interesen seriamente por ellas. Por eso el invento del androide ideal sea de un sexo o de otro, vendría a suplir esa deficiencia de compañía y relación que necesitan para complementarse tanto los del uno como los del otro sexo, que al fin y al cabo la vida es sueño, tal como escribió Calderón de la Barca. A corto plazo tenemos ya la posibilidad de crear una imagen holográfica, como podemos ver el la película “El sexto día”, que interpretó Arnold Schwarzenegger; si no habéis visto la película, os la recomiendo, pues en ella descubrireis de qué va el tema. Será una imagen programada al gusto de cada uno, que podrá tenerse en un futuro no muy lejano, puesto que el invento existe ya. Los que habéis visto la película,seguramente recordaréis la escena que exhibe lo receptiva, amable, sexy y cariñosa que se muestra la mujer-holograma, ante el cansado solterón que regresa a su guarida.
Pero lo más destacado seria el invento de un androide de piel y carne casi humana, una especie de Terminator, de los dos sexos, especialmente del sexo femenino (de lo que se prevé tendrá más demanda). En esos tiempos actuales que las estadísticas señalan una auténtica crisis de las relaciones humanas, en la que se divorcian más del 50% de las parejas casadas, en las que se aguantan infelizmente otro gran porcentaje de los que siguen juntos, en la que existen tantas exposiciones manifiestas de aquello que llaman “violencia de género”, en la que las leyes discriminan al hombre en relación con la mujer en las nuevas leyes y en los juzgados,...ese nuevo androide no conocerá de patriarcados, de feminismos, de violencias de género, de leyes pro-mujer, de nones al sexo, de mal humor, de levantarse con el pie izquierdo, de perezas, de malaeducación, de histerias, y toda una larga lista de defectos femeninos que amargan la vida del hombre. Esa androide-mujer, aparte de tremendamente bella, estará programada para decir sí a todo lo que desea y pide el hombre, y estará programada en su totalidad para hacerle tremendamente feliz: sabrá cocinar, tener la casa limpia, conversar agradablemente, hacer sexo,....serán algo parecido a los androides humanoides que veíamos en la película póstuma de Stanley Kubrick, y rodada por Steve Spielber “Inteligencia artificial”. Uno podrá elegirla conforme a su gusto propio: rubia, morena, o pelirroja; ojos azules, marrones, verdes, o grises; alta, media, o baja de alzada; gorda, normal, esbelta, o delgada; culta o barriobajera; sexy o puritana; divertida o seria;......existirán todas las opciones posibles por parte del fabricante, y posibilidades de programarlo y configurarlo para todos los gustos. Por parte de la mujer, ya no le hará falta el uso del vibrador en solitario: el hombre androide dispondrá de ese firme, erecto y anhelante pene con el que poder ser gustosamente penetrada y montar sobre él dejándose llevar por esos orgasmos que la hagan sentir totalmente liberada de toda tensión y anhelo de hombre, es decir, la mujer se liberará de los siglos de deseo reprimido de ser poseida por un hombre. Será el producto más solicitado, como lo ha sido el coche que hoy día esta al alcance y abasto de casi todos, dará trabajo a mucha gente, y hará de inercia en el avance de las Bolsas al alza, cuando los fabricantes coticen en ella, en un futuro no demasiado lejano, puesto que será un producto que satisfacerá una necesidad muy humana.. De alguna manera era también el sueño de Frankestein, al crear al monstruo y una compañera para él.




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