lunes, 27 de julio de 2009

LA FARSA DE UN FRACASADO “DIÁLOGO SOCIAL”

Me alegra que haya fracasado totalmente el mal llamado “Diálogo Social”, porque de entre esos tres entes: Sindicatos, Empresarios, y Gobierno, sólo representaban sus propios intereses corporativistas,....en modo alguno los auténticos intereses de los ciudadanos en condiciones de trabajar. Y si es que hubieran llegado a algún tipo de acuerdo, el coste lo hubieran terminado por pagar la inmensa mayoría de los ciudadanos desamparados de derechos sociales, como ha venido siendo hasta ahora, recogiendo para esos tres entes extraños los beneficios de este acuerdo. Hasta ahora, esa complicidad sindicatos-empresarios-gobierno, han ido en esta dirección, y dudo que en las circunstancias actuales de un contexto de crisis económica exista una verdadera voluntad de hacer bien las cosas en beneficio de nuestro país.

Me explico:

-Los grandes sindicatos (UGT y CCOO), no representan a nadie con empleo precario, y mucho menos a los parados. Y además son cómplices en la imposición de unas condiciones de trabajo con toda clase de reglamentaciones y normativas rígidas (seguridad e higiene, horas, vacaciones, etc...) que limitan totalmente la libertad individual de trabajo y en la que nadie trabaja a gusto al exigirle el cumplimiento de tal y cual norma. Punto y aparte, lo cierto es que su doctrina consiste en beneficiar al trabajador fijo sobre el parado, a los mayores sobre los jóvenes, a los empleados de empresas públicas sobre los de las privadas. Como siempre, han defendido un sistema injusto en el que siempre se favorece descaradamente a los trabajadores de las empresas públicas. Los empleados de empresas públicas, no sólo ganan más que los de las privadas, sino que en caso de irse la empresa al garete, o de E.R.E (expediente de regulación de empleo –el otro nombre que ahora dan a la antigua “suspensión de pagos”-) la indemnización que reciben es siempre segura e infinitamente mayor; mientras que los demás trabajadores de las empresas privadas, que han estado siempre sufragando con sus impuestos los gastos y los déficits de las empresas públicas, se van directamente a la calle sin garantías y en la incertidumbre.

- Los empresarios de la CEOE, saben que los auténticos empresarios que trabajan de verdad, los autónomos, no están representados para nada, aparte de que estos últimos apenas tienen nula protección social en caso de cierre o falta de trabajo. Hacen bien en pedir reducción de las cotizaciones de la Seguridad Social, pues al fin y al cabo, la lógica matemática que nunca falla, nos dice que a medio y largo plazo, al ritmo de cómo van las cosas, los jóvenes de hoy día, aparte de la enorme dificultad actual de encontrar el primer empleo, no van a tener garantizada una pensión cuando lleguen a la edad de la jubilación. ¿Quién quiere pagar cotizaciones, si no está seguro de que en el futuro podrá cobrar una pensión digna?. A ese paso, y atendiendo a la realidad matemática de que cada día hay más pensionistas y al mismo tiempo menos gente trabajando (al mismo tiempo que más parados, y empleo muy escaso) para soportar el coste de las pensiones, seria algo bastante razonable que poco a poco se fueran reduciendo las cotizaciones, atendiendo que vamos a por el camino de que al final no habrá suficiente dinero para soportar el pago de pensiones para la gente que no trabaja, y que cada cual se forme su propio fondo de ahorros para la jubilación, según el esfuerzo que dedique libremente a trabajar. Creo que eso sería mucho mejor que no llegara el momento en que la Seguridad Social colapsara o quebrara de golpe, con todas sus feas consecuencias. Al modo en el que vamos y a no muy largo plazo, la miseria para todos al final será una realidad casi segura, pues la poca gente que trabaje (y además en unas condiciones rígidas que no estimulan ni motivan para trabajar bien) no podrá soportar el excesivo pago que va a costar esa inmensa mayoría de gente que vive de las pensiones. Si no se dan las condiciones debidas para que la gente pueda trabajar libremente y ganar dinero, lo que llaman “El Estado del Bienestar”, es algo que poco a poco se irá derrumbando para dar paso a un verdadero “Estado del Malestar” con tanta gente que quiere vivir de una pensión, pero que faltará del dinero necesario para financiar ese supuesto estado de bienestar, que sólo puede venir de lo que se genere con el trabajo productivo de la gente. Unos impuestos excesivos, no los va a soportar nadie, y serán el principal obstáculo para aquellos emprendedores que con ideas, fe, y entusiasmo, podrían crear esos puestos de trabajo y esas necesidades que la sociedad demanda. Dejando la vaca flaca y seca de leche, y la gallina de los huevos de oro casi moribunda, solo nos quedará miseria para repartir.

- En cuanto al gobierno, con su insoportable política de impuestos, y con sus excesivas reglamentaciones, rigideces y exigencias laborales, no facilita para nada que los pocos emprendedores que quedan en ese país, se arriesguen a crear nuevos puestos de trabajo, y a crear unas condiciones que faciliten a cualquier ciudadano el propio autoempleo, puesto que sólo es trabajando como un país puede prosperar y salir adelante. Por otra parte hoy en dia existe la contradicción de que tolerando, beneficiando y subvencionando a tanto extranjero, al mismo tiempo el gobierno no está haciendo realmente algo para solucionar la falta de trabajo estable que sufren los verdaderos ciudadanos españoles, con el agravante de que millones de familias españolas estan endeudadas casi de por vida por las hipotecas. No se hace nada razonable como para solucionar ese ambiente de miedo que hace que aquellos inversores prudentes que pueden crear puestos de trabajo no se animen a moverse.

A muchos les puede parecer que estoy lanzando un mensaje catastrofista. Ojalá que se pudieran palpar indicios de que las cosas van a ir a por mejor, pero la experiencia de largos años trabajando me dice que no es así, y que las cosas han cambiado a por peor, sobretodo por parte del gobierno. En el fondo todos queremos un país en el que poder vivir con seguridad, libertad, y con garantías de bienestar para nosotros y para nuestros hijos,....por lo que el único consejo que puedo dar en las condiciones actuales que estamos inmersos, es que cada cual, a pesar de todo, trabaje y salga adelante como pueda. En cierto sentido hemos de volver como se hacia en tiempos pretéritos: burlar todo lo que se pueda al gobierno, a las leyes injustas, a las exigencias administrativas irracionales,....trabajando lo que se pueda, negociando en privado las condiciones de trabajo, ofreciendo el mejor servicio porque la competencia es algo que no conoce de leyes, ahorrar y esconder el dinero donde se pueda a salvo de las garras del gobierno. Y a los pensionistas les digo: ahorrar y esconded el dinero de vuestra pensión, porque la quiebra de la Seguridad Social es algo muy posible de que ocurra en un plazo no demasiado lejano.

Por todo eso decía que me alegraba que hayan fracasado esos tipos que llaman “agentes sociales” en esas farsantes reuniones del Palacio de la Moncloa. Más hipocresía, es simplemente insoportable.