sábado, 11 de julio de 2009

¡COMO PASAN LOS AÑOS!. DEDICADO A MIS AMIGOS Y COMPAÑEROS DE MI GENERACIÓN.

Si has nacido a principios de los años 60 y me conoces, hemos compartido toda una serie de cosas y vivencias de unos tiempos concretos, que nos han ido cambiando la vida. De niños sólo teníamos cochecitos de juguetes, el Exin castillos, las espadas de madera, la pelota, el caballito, los tebeos y los cómics de El Jabato, el Capitán Trueno, o el Guerrero del Antifaz. Coleccionábamos cromos de “El Antiguo Testamento”, veíamos por la tele de casa del amigo en blanco y negro los dibujos animados de los picapiedra, o la hormiga atómica, y hasta las noticias de la llegada del hombre a la luna. Y lo compartíamos con mucha ilusión, sobretodo la aventura esa de la luna, de la que también hicimos un álbum de cromos que intercambiábamos. No teníamos parques de infancia como los actuales, pero todas las calles eran nuestras para jugar: sólo los ricos tenían coche. Hemos pasado por muchos cambios y vivencias:
1.- Los primeros coches eran un SEAT 600 ó 850, que se conseguía tras una espera en muchos casos de más de un año, que te lo entregaban sin limpiarlo siquiera, y aún así dabas saltos de alegría. Los ricos, claro, un coche algo más grandote. No era obligatorio el cinturón de seguridad, ni llevaban airbag siquiera. Y los que todavía no teníamos ni coche, de vez en cuando viajábamos en autobús, con mucha ilusión. Hoy todo el mundo puede tener hasta un coche de segunda mano por un precio ridículo, cuando por entonces era todo un lujo.
2.- Cuando íbamos en bicicleta, no nos obligaban a usar casco, ¡qué alivio!, y además íbamos a cualquier parte, sin que nadie se sintiera molesto.
3.- Bebíamos agua de cualquier fuente, y ninguna estaba contaminada.
5.- Al iniciar las clases del colegio, todos los días rezábamos, y en la clase siempre estaba presente el retrato del Caudillo, con un uniforme que llevaba un fajín color rojo. También había una cruz colgada en la pared. Se rezaba todos los días, y por eso recordamos bien los padrenuestros, avemarías y glorias, que no parecen saber recitar los escolares de hoy día.
6.- Los castigos más repetidos del colegio eran un golpe a las puntas de los dedos con una vara o regla, o de rodillas todo el tiempo que duraba la clase. Casi siempre los maestros con mal humor.
7.- Las largas tardes de verano íbamos a jugar a donde nos apetecía: construimos cabañas en el bosque, hacíamos cuevas en el campo, íbamos de excursión al lago,...nadie nos controlaba, pues no existía el teléfono móvil.
8.- Acompañamos a mamá a la tienda, donde todo era xafardería inaguantable entre vecinas, pues no existían los supermercados.
9.- Comíamos pan con nocilla, y bebíamos la leche ram con cola-cao, y no engordábamos, porque estábamos todo el día jugando por el pueblo, corriendo de un sitio a otro, de modo que conocíamos cada palmo de cada calle, y a cada vecino.
10.- Compartíamos una coca-cola entre cuatro en el bar, y nadie se moría por eso. Y si no teníamos dinero, el camarero nos daba agua gratis si se la pedíamos, sabiendo que nosotros seriamos su futura clientela.
11.- Nuestra ilusión por conducir un coche, se hacía realidad cuando subíamos a los auto-choques, que además jugábamos y nos divertíamos con ellos. Duraban más tiempo que los de ahora por menos dinero, y de alguna parte salía el dinero, porque el coche lo compartíamos con el dinero de todos.
12.- Nos accidentábamos, nos magullabamos, nos rompíamos algún hueso, nos partimos algún diente, nos ladraba y hasta nos mordía algún perro...y nadie era demandado por eso, porque nadie tenía la culpa, sino cada uno mismo.
13.- No teníamos playstations, ni nintendos, ni xbox, ni juegos de ordenador, ni teléfonos móviles, ni internet, ni GPS,...sólo teníamos amigos con quien compartir cosas y juegos, sobretodo compartíamos la bici y la pelota.
14.- Salíamos juntos, corríamos, jugábamos a “la peste del mal”, dábamos vueltas por el pueblo con la bici, íbamos a casa de cualquier amigo sin apenas llamar el timbre, para ir juntos a jugar, no nos faltaba compañía en ninguna parte, y las amistades nuevas, las hacíamos fácilmente en cualquier lugar donde fuéramos.
15.- Jugábamos al fútbol con otros grupos rivales, y nunca se llegaba a trauma o pelea alguna: no siempre nos tocaba ganar.
16.- Algunos escolares no eran tan brillantes como los otros más listos, y no habían refuerzos de psicólogo, logopeda, o psicopedagogo, y apenas nadie recibía ningún tipo de becas. Se consideraba que nadie tenía dislexia, problemas de atención, superdotado, angustia, etc..., simplemente quien no se salía, repetía curso, teniendo una segunda oportunidad.
17.- Cuando la hermana mayor de nuestro compañero se echaba novio, y ya hacían preparativos para comprarse el piso, a veces íbamos a ver ese piso nuevo, soñando que otro día tendríamos el propio. Y por la noche empezábamos a acostarnos tarde para poder mirar la serie de la tele Kojak, con el Telly Savalas con su chupa-chups. O el kung-fu, de David Carradine, el pequeño saltamontes.
18.- Pero se nos murió el Franco, y desde entonces ya se percibía que el país iba cambiando con eso de las libertades, la democracia y los partidos políticos.

.....Hasta que llegó un día que nos hicimos mayores y ya quisimos ser hombres para empezar a tener dinero propio y enfrentarnos con el mundo. Nos reunimos en un lugar secreto para fumarnos nuestros primeros cigarrillos, ¡qué fuerte y qué mal gusto ese humo!. Por fin, dejábamos ya la aburrida y rígida escuela, y nos fuimos a buscar un curro: ¡joder cómo te explotan y te ponen a trabajar!: ¡todos quieren mandarte, y la mala leche la vomitan contigo todos esos cabrones!. Empezábamos a encontrarnos para irnos a jugar a los billares o máquinas de bolas, y luego al pub, o a la disco, a ver si teníamos suerte con esas chicas engreídas que no nos hacían ni puto caso. Nos comprábamos la primera moto, la primera chaqueta de marca. En la tele salía el programa del Fradejas “la juventud baila”, y el fin de semana íbamos en plan Travolta de “fiebre de sábado noche”. Un día uno de nuestros amigos nos habló de alguien que sabía de un sitio en la capital donde habían unos bares llenos de eso que llaman putas, del que una vez dentro nos decía: “ya sabes, son 1500 pesetas el polvillo”, luego regresábamos a casa otra vez con el autobús. Un par de años después ya habíamos conseguido sacarnos el carnet, por lo que no tardaríamos en buscarnos un coche propio, con el que iríamos más lejos en buscar nuestras nuevas aventuras. Ibámos a lugares turísticos, como Lloret de Mar, donde las chicas extranjeras no mostraban demasiadas estrecheces, y nos dejaban ligar, aparte de que estaban más macizas y con mejor cuerpo que las de aquí.

Pero Felipe González ganó las elecciones, el curro se puso muy feo (que ya hacia un tiempo que se había puesto bastante feo). Casi todos cobrábamos un paro más generoso que el actual, pues con tan sólo tres meses de curro, te regalaban 1 més de paga de paro; o si trabajabas medio año, te regalaban 3 meses de vacaciones pagadas del paro. Hasta que llegó el día que si volvías a quedarte sin curro, Felipe González te daba de golpe toda la paga del paro que te correspondía, si te medías de autónomo o te liabas en algún negocio propio.

A pesar de los problemas del curro, todos empezábamos a tener los primeros ligues, las primeras novias, y hasta algunos se casaron pronto. No a todos nos fue bien con las tías, por lo que nos buscábamos a otras, y hasta incluso nos volvimos puteros con tanto pub-sex por las carreteras de los contornos, hartos de que las tías nos dieran tantos nones y nos exigieran demasiado. De hecho, al final, al menos más de la mitad de todos nosotros hemos vuelto a ser solteros y sin compromiso, sin ganas de comprometernos ni dejarnos que nos atrapen otra vez.

Los socialistas no iban a durar siempre: llegó el momento que le tocó el turno al PP, y los tipos de interés empezaron a bajar, al tiempo que ya nos habían empezado a meter con Europa y el euro. Los bajos tipos de interés hicieron que la gente empezara a pedir préstamos baratos, a hacerse hipotecas, cosa que encendió la fiebre por construir,...y empezaron a venir negros, moros, sudacas, asiáticos, rumanos, rusos,...como nunca. Y a consecuencia de ello, empezaron a subir los alquileres y los precios de vivienda de modo vertiginoso. Hasta que un día estalló esta burbuja inmobiliaria, y nos ha dejado a todos sin curro, sin dinero, hipotecados, y con un país que no es lo bonito que vivimos en nuestra infancia.

Ahora somos unos cuarentones que vivimos en unos tiempos feos por culpa de toda la mierda que han echado unos cuantos cabrones aprovechados, que sobrevivimos como podemos, que luchamos por sacar adelante a nuestros hijos, que vemos a nuestros viejos colocados con su pensión, con los chicos embutidos de todas esas nuevas tecnologías. Estamos en un momento de la vida que recordábamos aquellos tiempos felices de la infancia (sólo que agrios en lo del colegio), y que empezamos a tomar conciencia de que vamos camino a envejecer y que no sabemos qué futuro nos deparará, y eso que todas las responsabilidades pesan sobre nuestras espaldas, y que mientras nadie hará nada por nosotros, lo malo es que nosotros hemos de hacer por ellos, porque ellos por si solos ni pueden ni saben. ¡Oh, juventud, divino tesoro,....te vas para no volver!. Nuestros abuelos lo tuvieron crudo con lo de la guerra civil y la postguerra; nuestros padres a nuestras edades lo tuvieron todo fácil trabajando en comparación a hoy día, pues con poco dinero podían adquirir mucho y además gozaban de mucha libertad para trabajar; nosotros con más sacrificios que nuestros padres lo tenemos todo más complicado, nos encontramos que la vida es muchísimo más cara, y además muchos estamos hipotecados de por vida. De nuestros hijos, es difícil predecir cómo lo van a tener. Si nuestra generación ya lo tiene bastante mal, ¿cómo lo van a tener ellos?.

Creo que tan sólo saldremos adelante si nos movemos y aprovechamos bien el par de cojones que nos quedan. Así que saludos a todos vosotros, mis viejos amigos,....y que tengáis mucha suerte, que buena falta va a hacernos. Los demás, los cabrones, que se vayan a tomar por el culo, sobretodo los políticos que nos han metido en esta situación con toda esa mierda de nuevas leyes que no existían siquiera en los buenos tiempos de nuestros padres.. Con afecto, vuestro amigo de siempre, JAVIER.
EN LA FOTO: ENCUENTRO DE LOS QUE CURSABAMOS LO QUE POR ENTONCES LLAMABAN E.G.B. (educación general básica), EN EL COLEGIO DE “LA VILA” DE BANYOLES.YO SOY EL ÚNICO QUE TIENE ENTRE MANOS UNA VIDEOCÁMARA.