lunes, 11 de enero de 2010

UNA RECETA PARA ARREGLAR EL PARO Y SALIR DE LA CRISIS ECONOMICA.

Ante los serios problemas que está pasando la gente más carente de recursos, sean en dinero o en trabajo, y sin que prácticamente nadie de cualquiera de las instituciones de gobierno, sean el central, el autonómico o el local, hagan algo para remediar la situación, voy a proponer una receta para buscar soluciones, lo que animo a todos los que me leáis que estáis invitados a aportar ideas, sugerencias, opiniones y todo cuanto creáis que puede ser de utilidad, y que luego tratéis de difundirlo. Para empezar, el máximo responsable que se supone que tendría que arreglar los problemas, el señor José Luis Rodríguez Zapatero estará atento a las cuestiones europeas en ese semestre de presidencia española, en vez de estar pendiente de solucionar los gravísimos problemas de nuestro propio país que reclaman sus atenciones prioritarias. Conociendo el historial de seis años de gobierno del señor Zapatero, y la constante ineptitud del líder de la oposición señor Rajoy, si no somos nosotros mismos los que aportamos ideas y soluciones, no lo hará nadie.
Voy a proponer las primeras 10 medidas prioritarias que considero las más necesarias (aunque sé que existen muchísimas más). Atentos, porque lo que voy a proponer es una auténtica cura de caballo, y más de uno lanzará un grito al cielo:

1.- La primera medida más urgente, es paralizar todo el gasto público innecesario, como sería el caso de parar obras públicas como las del AVE o carreteras, el regreso de los soldados españoles de Afganistán que cada día suponen un gasto inútil, el cierre de los grifos que subvencionan entidades extranjeras o inmigrantes (que encima nos roban los puestos de trabajo), la bajada de sueldos de políticos y altos funcionarios, el despilfarro de los planes RENOVE que sabemos que cagan con la factura del déficit público, etc..., y dedicar todo ese dinero a garantizar el subsidio de paro a todo español que esté involuntariamente sin trabajo, y apuntado a las listas del INEM, desde los 18 años. Esa primera medida urgente y temporal debe de estar encaminada a que toda familia española quede protegida de la pobreza, de la miseria, y de la incertidumbre, mientras se preparan a toda prisa las medidas que propongo a continuación. Una vez se logre alcanzar el pleno empleo para todos, se debe de eliminar todo tipo de subvención, que como todos sabemos, termina fomentando la picaresca, ese vicio tan típicamente español, en la que unos listos viven a costa de las aportaciones de los otros que trabajan de verdad.

2.- Hacer una reforma urgente de la ley electoral, que permita la creación de partidos políticos con listas abiertas, de modo que los ciudadanos más brillantes, capacitados y preparados de los que disponga la sociedad civil española puedan tener las oportunidades de ser elegidos democráticamente para dirigir los asuntos de la cosa pública. Los partidos políticos que han demostrado negarse a hacer posible la existencia de listas abiertas, tales como PSOE, PP, CiU, IU, etc..., desaparecerían por sí solos, ante el resurgir de nuevos partidos más abiertos y democráticos. Con la nueva ley a punto, ya se deberían de convocar nuevas elecciones anticipadas.

3.- Reforma del tejido laboral español: eliminación de casi todas las ordenanzas y reglamentos, que impiden la libertad de trabajo y animan al fraude (planes de seguridad e higiene, permisos de diferentes departamentos ministeriales, autonómicos o locales, etc...), aparte de que cuestan un dineral totalmente improductivo para los inversores, que además encarecen inútilmente muchísimo los costes finales. Nueva ley de garantías públicas para todos los trabajadores que deseen trabajar, así como de los derechos ciudadanos a actuar y circular libremente, en caso de huelgas (erróneo derecho consentido por la Constitución) frente a los abusos de los piquetes y la indiferencia gubernamental y judicial.

4.- Plan para la construcción de viviendas baratas por parte de la iniciativa privada (sin participación estatal), accesible, en la que no falte el agua caliente, la calefacción y un garaje o plazas de parking para coches, y al alcance de todos, con una ley que limita las hipotecas a un período no superior a los 15 años: esa medida de límites con la hipoteca va encaminada a evitar una repetición de la especulación que produjo la anterior burbuja inmobiliaria, debido a la excesiva, alegre e irresponsable concesión de créditos hipotecarios por parte de los bancos. Esa ley de hipoteca limitada, viene encaminada, también, a que el mercado encuentre un equilibrio en el precio justo de la vivienda. El diseño de estas viviendas, deben de ser que permita en el futuro la construcción de una segunda planta de la misma, o posibilidad de ampliación, para garantizar el movimiento del sector de la construcción en un futuro más adentro, la cual cosa requiere la total liberalización en la que se puedan abolir exigencias, ordenanzas, y demás trabas de exigencias administrativas innecesarias que desaniman a la inversión. Esa medida relanzará el sector de la construcción, que ejerce de importante inercia en el resto de los sectores, creando y manteniendo muchísimos puestos de trabajo, como ha venido siendo siempre.

5.- Puestos que nuestro país está sobrado de burocracia teniendo más de tres veces más funcionarios que Alemania por habitante, se debe de establecer un nuevo sistema de privatización de los servicios públicos a favor de las empresas que ofrezcan mejor servicio compitiendo entre sí para obtener temporalmente las diferentes licencias de los entes públicos, aboliendo la figura del funcionario público con sueldo vitalicio que constituye una carga permanente para el Estado y el resto de los ciudadanos que lo sostienen con sus impuestos, y una discriminación frente a los otros trabajadores que no disponen de empleo vitalicio. Todos sabemos que los funcionarios públicos, por lo general suelen ser perezosos e irresponsables, trabajando lo mínimo posible y apenas sin sudar la camisa, ya que se lo permite el privilegio de una nómina segura y vitalicia; y hay que acabar ya de una vez con ese abuso inmoral, que es un insulto a todos aquellos que no encontramos trabajo o que trabajamos sin privilegios para sobrevivir. Es de justicia que para ser todos iguales ante la ley, las reglas de juego en la cuestión de buscarse la vida y buscarse oportunidades en un mercado de trabajo competitivo, sean iguales para todos; no consintiendo esos abusos de que un funcionario público tenga que ser alguien que más bien vive de las rentas del Estado que el resto de los otros ciudadanos sin este privilegio tienen que sostener con sus impuestos.


6.- Eliminación progresiva de los impuestos. Los impuestos son sumamente dañinos entre sí: encarecen la producción económica, e impiden la creación o mantenimiento de puestos de trabajo, así como alimentan la corrupción y la picaresca. Conviene una reforma fiscal que acabe de una vez por todas el cargar el peso de los costes sobre las clases más humildes, que somos la inmensa mayoría, y que grave realmente aquello que representan lujos: mansiones, coches de gran cilindrada, etc..., lo que son caprichos de los ricos, de las gentes que andan sobradas de dinero y que lo obtienen gracias al sistema sobre el cual ejercen algún tipo de control. El IRPF, que casi nadie entiende, ni los mismos asesores fiscales que necesitan consultarlo con un complicado programa de ordenador, es un insulto y una tomadura de pelo para todos los ciudadanos, que se encuentran con casos en que a los ricos les devuelven dinero, y a los pobres, encima les toca pagar aún más. Lo mismo decir del I.V.A., y demás tipos de gravámenes, sean de fincas, coches, etc... Está probado que cuanto más altos son los impuestos en un país, menos libertades tienen los ciudadanos, y peores son los servicios públicos. La gente debe de vivir de su trabajo, en un país donde no falten oportunidades de trabajo, y pagarse sus propias necesidades, y no pagar una parte considerable de sus ganancias al Estado, a cambio de unos servicios que a la larga salen muchísimo más caros que pagados por el propio bolsillo. Por otra parte se hará necesario un plan de choque contra el déficit público, la peor herencia que nos dejará Zapatero cuando las urnas le obligen a marcharse. Con defícit público no es posible atraer la confianza de los inversores extranjeros que apuesten por nuestro país.

7.- Reforma educativa: Aparte de la enseñanza básica, especial atención en el impulso de la enseñanza de los oficios básicos desde los primeros cursos, que permitan adquirir una formación profesional competitiva, así como enseñanzas que alejen de la droga y fomenten la competición deportiva entre nuestros jóvenes. Se trata de que al salir de las escuelas, nuestros jóvenes tengan una base formativa y educativa para estar preparados en la incorporación al mundo laboral. Se debe de fomentar entre los escolares, que el trabajo es la base de la dignidad, y eliminar esa errónea mentalidad de esperar subvenciones de todos los lados sin necesidad de trabajar.

8.- Ley de fondos bancarios que garanticen los ahorros de los ciudadanos, y vigile las maniobras de los bancos de quedarse sin dinero. Así como una nueva ley que fije los tipos de interés a un tipo que no sea de usura, pero tampoco de sin beneficio por intereses, que calculo debería de ser del 6%, y siempre por encima de la inflación. Esa ley permitiría el fomento del ahorro, así como el movimiento de los créditos que las empresas y particulares necesitan para gastos que mueven el dinero a favor del crecimiento económico.

9.- Aprovechamiento geográfico de nuestro país en la construcción de presas y depósitos que garanticen abundantemente el suministro de agua, así como la implantación de nuevas fuentes de energía que reduzcan la dependencia exterior del petróleo y el gas.

10.- Salida de la Unión Europea, que permita participar con mayor flexibilidad en el juego de la economía global, sin las rigideces y exigencias impuestas por organismos que nos son ajenos, dejándonos mayor margen de libertad. En estos momentos Zapatero está malgastando inútilmente sus energías en Europa, en cosas que no favorecen para nada a España, y encima complican las de otros países que nos son ajenos, dejando a nuestro país en mal lugar. Otro tema es el euro, cuando a nivel mundial, lo ideal sería una moneda global única, es decir, la fusión del euro con el dólar, el yen, el yuan, la rupia, el rublo, la libra, y todas esas otras monedas que a nivel mundial no permitieran especulaciones de fluctuaciones anormales de las monedas como ahora ocurre con un dólar demasiado barato, y un euro demasiado artificialmente sobrevalorado. También propondría esa posibilidad de moneda única a los demás organismos internacionales, que creo que a la larga sería beneficioso para todos, y para toda la economía a escala mundial, al mismo tiempo que permite mayor independencia económica a cada uno de los estados.

Desde luego no va bien en el sistema de nuestro país, especialmente por dos cosas: la falta de listas abiertas alimenta la corrupción política, y la excesiva presión fiscal que paralizan la actividad económica creando una sociedad crónicamente enferma y falta de libertad. Los impuestos son tan excesivos, que el inversor termina preguntándose si vale la pena invertir y trabajar. Cuando uno tiene que entregar un porcentaje tan grande de su renta como impuesto, desaparece el deseo de trabajar y de arriesgarse en invertir. Y precisamente para salir de la crisis económica y arreglar el paro, se hace muy necesario que la gente trabaje e invierta ahora más que nunca. Mientras más percibe el gobierno a través de los impuestos y al mismo tiempo no para de crecer la bola de nieve del déficit público, es que algo va mal. ¿Para qué invertir, para qué meterse autónomo, si el gobierno es quien al final se lleva la mayor parte de las ganancias?.Por otro lado crea incertidumbre, ya que empuja a la gente más capacitada a buscarse la vida en la economía sumergida, sin garantías legales de protección y amparo. Yo pienso que en un país sin apenas impuestos la gente se animaría más a trabajar y a invertir, y con ello a gastar y a ahorrar, y el dinero que se gana y se mueve, permite echar combustible y movimiento para que la economía crezca, generando más riquezas para todos, incluida la que el Estado necesita para sus gastos indispensables, como por ejemplo, las pensiones de nuestros jubilados. Dicho en otras palabras: para que los jubilados puedan seguir cobrando sus pensiones, se hace necesario que se den todas las condiciones para que el resto de los ciudadanos puedan trabajar, y con ello generar el dinero que se necesita para financiar esas pensiones de retiro que sólo puede salir del trabajo que generan los demás. Cuando es al revés, sin darnos cuenta, poco a poco nos empobrecemos progresivamente. Algo hay que hacer, y por ello se hace indispensable un toque de atención a los más poderosos, que son los que de verdad tienen el poder y la clave para poder salir de la crisis y acabar de una vez por todas con la vergonzosa lacra del paro. Ya sabéis: estáis todos invitados a aportar ideas para solucionar la crisis y el paro español. Y cuándo tengáis algo que decir, yo os rogaria que complementara la siguente pregunta: ¿qué España queréis para nuestos hijos y nuestros nietos?.