sábado, 16 de abril de 2011

LA REQUETE-CENSURA DEL “GRAN HERMANO FACEBOOK”.

Fijaos lo que me ha ocurrido hoy: tan sólo he solicitado amistad a dos personas que conozco, y de repente facebook me ha dado nuevamente con el palo enviándome esos mensajes que adjunto como ilustraciones: durante cuatro días no puedo ni solicitar amistades, ni enviar ningún mensaje a nadie.

¿Cómo se puede faltar al respeto y tomar el pelo a la gente de esta manera?. ¿Cuándo llegará la plena libertad en facebook y por ende en internet, donde cada cual puede publicar lo que quiera y ponerse en contacto con quien quiera?.

Para este caso, a quien no le interese una amistad, tiene el fácil recurso de sencillamente bloquearlo. Pero….¿cómo puede hacer esas cosas facebook sin saber nada de nada sobre cada usuario?. Da rabia y vergüenza al mismo tiempo?. ¿Cuándo aparecerá una nueva red social donde no exista la censura y en donde haya plena libertad para publicar lo que se quiera, siendo el propio usuario quien decida hacer uso de esta libertad dentro de su cuenta virtual, con la facultad de elegir y bloquear a quien quiera?. Cuando esta aparezca, la gente seguro que abandonará facebook, para inscribirse en esa nueva red social que de verdad consienta la libertad de expresión, de al usuario todas las plenas libertades para lo que quiera en su espacio virtual, tener el derecho de escoger y agregar las amistades o contactos que desee, así como la facultad de bloquear a aquellas otras cuentas que considere no deseables para la conexión. Seguro que casi todos, por lo menos alguna vez os habéis sentido decepcionados de esa absurda actitud de facebook, pero que seguís en ello porque de momento no ha aparecido otra red social mejor que pueda competir con facebook ofreciendo mejores utilidades y servicios con plena libertad y sin ninguna clase de censuras para todo usuario.

Os adjunto los mensajes que aparecieron en mi pantalla al abrir mi facebook, y os adjunto también la última foto que me censuraron, eliminándomela sin darme claras explicaciones y sin posibilidad de apelar o recurrir. Para que juzguéis por vosotros mismos como queráis.