viernes, 26 de agosto de 2011

EL ADOLFATO ( EL ENCANTO DEL PRESIDENTE SUÁREZ)


Un periodista parlamentario de los primeros años de la Transición Española, un tal Víctor Márquez, vino a denominar la etapa de los gobiernos de Adolfo Suárez, con el nombre de “El Adolfato”, olvidada expresión que también acuñaría el no menos famoso periodista de aquella nostálgica época Luis Carandell. En ese tiempo, España había pasado repentinamente de una Dictadura a una Democracia, para admiración del mundo, y ese presidente trató de elevar a la categoría de “normal, lo que a nivel de calles se consideraba sencillamente normal”, según expresión del propio Adolfo Suárez. En esa época todavía había ilusión entre una inmensa mayoría de españoles, que creían en una democracia con libertades, y nadie se imaginaba que con el paso de los años se formaría una fauna política que perderían la noción de la honradez, la dignidad y el sentido común, para encerrarse en sus cargos y poltronas de marfil, y acabar únicamente interesada en procurar por sus propios intereses personales o partidistas, sobretodo los monetarios, en vez del desarrollo constitucional de derechos tales como los de la vivienda, el trabajo, o la educación, por citar tres ejemplos, que para muchos españoles sigue siendo como un sueño inaccesible, tanto en tiempos de la bonanza económica, como los actuales de crisis y carestía de la vida.


Cuando hoy por hoy en general carecemos de políticos honestos, honrados y lo suficientemente preparados, y sólo nos rodea una casta política de mediocridades envidiosas que han hecho de España su finca particular con la que expoliar y sacarle todo el jugo mientras les dure el cargo, la figura histórica de Adolfo Suárez y su ejemplo de servicio a la nación española, reclama ser rescatada de la Historia. España necesita alguien que sin ser necesariamente como él, tenga el suficiente talante y capacidad de diálogo para tomar las riendas del país y llevarlo a puerto seguro y lejano de la catástrofe adónde nos ha llevado la actual casta política, dejando el país endeudado, empobrecido, y sumido en una incertidumbre crónica sin futuro claro para los jóvenes y los no tan jóvenes. Adolfo Suárez, hijo de un oscuro procurador de los tribunales, y emparentado con el dueño del “Anís González” de Cebreros (Ávila), un anís de los más conocidos junto con el anís del mono, por los aficionados a una pequeña copa con el famoso licor, empezó desde muy joven su carrera política, escalando paso a paso hasta llegar a la presidencia. Pero aquí no es mi intención explicar su biografía, sino más bien algunas características de la personalidad del personaje que fueron claves para que se beneficiaran el conjunto de la nación española recién salida de una dictadura y con fuertes anhelos de vivir en una nueva sociedad con democracia y libertades..

Se supone que Adolfo Suárez aprendió desde muy jovencito el viejo proverbio chino de “quien no sabe sonreír, no debe de abrir una tienda”, para algún día ser capaz de vender el producto “reforma política hacia la democracia, y constitución española”, y también para luego formar un “centro” político en el que transformar una España de corte progresista y liberal al mismo tiempo, como lo sería luego el CDS ( Centro Democrático y Social), tras dejar una UCD ( Unión de Centro Democrático) donde le acosaban, criticaban y descalificaban casi todos los barones de diversas tendencias políticas, tales como democristianos, liberales, conservadores, socialdemócratas y ex-franquistas renovados. Cuando la gente se había acostumbrado a los temidos jerarcas franquistas de cara larga y tics autoritarios, ese chico de Cebreros de origen modesto supo transmitir simpatía, amabilidad y cordialidad como nadie, característica y rasgo muy apreciados por pueblos sureños y mediterráneos, que luego se lo copiarían personajes más de un norte de tics protestantes como Ronald Reagan, Tony Blair, Bill Clinton, o el mismo sureño Silvio Berlusconi, que mientras en la boca tienen la sonrisa presta, con la mano al mismo tiempo consultan la última encuesta sobre su popularidad antes de decidir cualquier acción de gobierno. Se supone que es algo muy importante en política que un hombre o mujer que sepan sonreír, y repartir simpatía, amabilidad y cordialidad, que es una de las cosas que más se esperan de un político. En esto Suárez no solo era un incomparable maestro, que sabia darle a cada uno la importancia que tenía y merecía, sino que además era insuperable en el arte de la seducción, una cualidad muy necesaria en la negociación política, cuando de antemano ya se saben las negaciones que se van a recibir, así como todas las criticas e incluso descalificaciones, toda la sarta de peticiones y demás lista de regateos propios de las discusiones políticas. El hombre que pretendió “elevar a categoría de normal, lo que a nivel de calle era simplemente normal”, lo consiguió a base de sonrisas y de repartir cordialidades, algo muy escaso entre la actual casta política completamente apoltronada hasta tal punto que nadie quiere oír ni hablar sobre una democracia de “listas abiertas”.

Su elegancia sencilla de sobrio traje y corbata castellanos, su impecable compostura en el saber estar de cada momento, su voz aterciopelada, sus maneras amables, su enorme resistencia física y psicológica….su capacidad de seducción, hicieron el milagro de cambiar la Dictadura heredada por el Caudillo Francisco Franco, por una democracia avanzada de corte occidental. Hay que decir que el “encanto personal” es un valor muy cotizado en la sociedad española, ya que el español por lo general es muy emotivo y temperamental, por lo que valora ese saber estar simpático, sea político o torero el personaje en cuestión. Él era un hombre que sabía como tratar a quien tuviera enfrente, con aquello que se dice en catalán “la mentalidad de comerciante”, de saber tenerle contento, porque siempre habrá que venderle algo, y en este caso se trataba de vender un nuevo modelo de estado más libre y más democrático con una nueva Constitución (que él la llamó “de la concordia”), incluso a alguien tal alejado de él ideológicamente, como el comunista Santiago Carrillo, en comparación a los años franquistas. Lo hizo magistralmente y por eso es vivamente recordado, cuando en comparación otros presidentes de la moderna democracia española ya están casi olvidados

Adolfo Suárez tenía una forma de saludar muy calurosa y salada que le caracterizaba (yo mismo le di la mano una vez que vino a Girona a dar un mitin en 1980, mientras se dirigía al hotel Ultonia, y yo era un joven adolescente, y de ese apretón de manos tan receptivo, todavía no he logrado olvidarme). Si uno se fijaba bien, se notaba como trasmitía su encanto a la hora de saludar: adelantaba ligeramente el antebrazo derecho, marcando las convenientes distancias, mientras su mano izquierda se apoderaba del codo derecho del saludado cuyo antebrazo se veía sacudido en afectuoso y breve vaivén, al tiempo que recibía la mejor de sus sonrisas. Y no digamos de la forma de dar el abrazo cuando la ocasión lo requería, sobretodo entre mandamases de países árabes o sudamericanos, que más valoran esa forma de saludo más próximo. No es que fuera besucón con los otros políticos (salvo con las mujeres), pero sus abrazos casi rozaban la sensualidad. Tan caluroso, tan simpático, tan amable y tan cordial era, que se dice que el propio rey de Arabia Saudita de entonces con quien Adolfo Suárez tuvo un encuentro para garantizar el suministro del petróleo árabe para España, el rey Jaled, dijo de él en francés: “Quel homme, quelle image!”.

No era nada envidioso y a diferencia de los políticos actuales, se dice que se quejaba de la falta de las personas mejor preparadas para constituir sus gabinetes, que aprovechaba para pedirle a los políticos que le trataban cuando los recibía en audiencia en La Moncloa diciéndoles algo así como: “tienes que darme nombres”, entre ellos a los mismísimos catalanes como los Honorables Joseph Tarradellas, o Jordi Pujol.

Tenía un gran dominio de la fotogenia y la imagen televisiva (y no sólo lo que aprendió de su etapa de director general de televisión española, en la que le enseñó los estudios televisivos a nada más que al propio Julio Iglesias, el cual al parecer le dio algunos consejos de su famoso asesor de imagen Alfredo Fraile). Por esa razón, también las fotos le quedan bastante expresivas y bien, con ese encanto que se dice que es muy propio de personas de la nariz alargada, ya que rostros de narices alargadas producen sonrisas más pronunciadas.

Fue un buen lector de discursos con esa voz terciopelada, y aunque persona bastante discreta y de conceder muy pocas entrevistas a los periodistas, en los debates parlamentarios demostró ser un excelente orador, muchas veces sin necesidad de papeles, lo cual indicaba su alto grado de preparación como abogado, y en las entrevistas que concedía a los periodistas sus respuestas eran bastante claras y llanas, sin emplear la típica verborrea de la confusión típico de los políticos que pretenden eludir el tema y concluir por desgaste. No se le conoce ninguna descalificación o insulto, y lo más duro que dijo, fue contra Fraga en un respetuoso tono, para decirle: “Para el señor Fraga, gobernar bien, es elegirle a él”


Llama la atención que eran un gran fumador de cigarrillos fuertes, muy en boga en la época en la que fumar parecía ser de más hombre, y llegó a aficionarse a los aromáticos puros habanos que le enviaba Fidel Castro, tras visitarle en la isla caribeña en 1978, y antes de que se aprobara la constitución.

El hombre del “puedo prometer y prometo” o “no hay nadie en el mundo que me sugiera qué debo de hacer”, demostró en público ser un hombre valiente, tras salvar el honor del parlamento español al ser el único político que no se hecho humillado al suelo del escaño cuando el episodio del golpe de estado de Antonio Tejero Molina y los guardias civiles disparando al aire con la ametralladora.

Se dice que en principio para evitar que el socialismo se extendiera por el país, Manuel Fraga, buscando un pacto coalición de la “gran derecha” con el sucesor de Suárez en la presidencia del gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, que este último rechazo e hizo posible la victoria del socialista Felipe González como nuevo presidente del gobierno. Pero en unas siguientes elecciones, Manuel Fraga como líder de la derecha española, consciente de su encanto y elevado poder carismático le había ofrecido la presidencia del gobierno a Adolfo Suárez y que fuera cabeza de cartel en una gran coalición de Centro-derecha, pero al parecer ese último nunca se entendió bien con el impulsivo ex ministro franquista, y su rechazo llevó a que nuevamente Felipe González continuara en el poder.

Naturalmente, el hombre tenía sobrada experiencia en gobiernos de coalición desde la propia UCD, un conglomerado de partidos dispares, agrupados en torno a la figura del presidente. Su arte político de vender, debería ser aprendido, y hoy por hoy lo que hace falta en nuestra deteriorada sociedad española es vender la lucha contra el paro, la bajada de los impuestos, la liquidación de la deuda pública, la recuperación de las libertades, el orgullo se sentirse patriota español, la accesibilidad a la vivienda y a la educación, etc… En cierta manera, un nuevo regreso al estilo del Adolfato, con listas abiertas, de lo cual los mediocres políticos actuales deberían de aprender.

Ahora lleva años con la terrible enfermedad de Alzheimer (una enfermedad que hace encoger y degenerar el cerebro), en la que no se reconoce ni a si mismo, aunque puede sentir a los que están a su alrededor, y su familia le cuida a él. Triste sino para alguien que lo fue todo en España, y que es bien recordada su obra y su figura por la inmensa mayoría de los españoles

Y EN LA MEMORIA DE ADOLFO SUÁREZ OS DEJO CON UNA GALERIA DE FOTOGRAFÍAS RETROSPECTIVAS Y VIEJAS DEL PRESIDENTE ADOLFO SUÁREZ, DE MI COLECCIÓN PRIVADA Y RESCATADAS DE UN VIEJO Y OLVIDADO BAÚL, AUNQUE ALGO DESGASTADAS POR EL PASO DE LOS AÑOS Y DE AHÍ LA BAJA CALIDAD DEL ALGUNAS. SE QUE FALTAN BASTANTES, PERO SE IRÁN INCORPORANDO EN LA MEDIDA QUE LAS ENCUENTRE:





























































































































































































































































































































































































































































































































































































































COMENTARIOS DESDE MI CUENTA FACEBOOK:



Nieves Saucedo Para mi siempre ha sido y seguirá siendo el mejor Presidente de España.


María Adela Rodríguez López Gracias Xavier por etiquetarme.....saludos.


Joaquín Gaitano Palacios Gracias Xavier, fue el gran Presidente que hizo posible la transición.


Jose Luis Bravo Porro Este hombre "De verdad", es de los pocos honestos, que han pasado, por españa. ¿cuando saldrá uno igual?, muy dificil en estos tiempos de supervivencia y maldades, pero nunca se olvidará lo grande que fué este señor, valiente y con muchas cualidades.Desde aquí, le envio mi mas sublime bendicion, y respeto.


Francisco Aguilera Roldan Excelente descripción del saber estar politicamente.


Manuel Ortega Sanchez Tuve la suerte de poder conocerle personalmente, y sobre todo de admirarle. Cuánto se hecha de menos a políticos de aquella talla, y no la mediocridad que nos rodea ahora....


Karla Palacios Un gran hombre para la historia de España...Le admiro mucho

Marisa Quel Franco nunca me gusto demasido Suarez...... bss wuapeton.

Xavier Valderas López ¿Qué cosa no te gustaba de él, Marisa?


Marisa Quel Franco que se repartiera España con gonzales, que no defendiese ese centro democrático al cual se le voto ...en fin eso es solo una pincelada.no quiero entrar a debatir sobre el.... para mi no fue un político , solo eso, aunque en España se tienda a alzar y exaltar a los que o están muertos o como es su caso por desgracia, inerte.Y lo digo con mucho respeto..... pero no, no me gusta lo que hizo como político.Bss

Xavier Valderas López ¿Sugieres que otros lo hubieran hecho mejor que él ese proceso de pasar de una dictadura a una democracia?, ¿Manuel Fraga, quizás?


Gemma Lopez De Ceballos a mi siempre me gusto demasiado el Sr. Duque !!:-))

Xavier Valderas López Naturalmente, nada extraño en tí, mi señora de Ceballos.

Marisa Quel Franco Yo no sugiero nada..... era una niña, cuando sucedió la tan famosa "transición", pero he leído mucho después,para mi, y desde mi humilde punto de vista hizo una cosa muy mal..... querer servir a el diablo ...olvidandose de la corte celestial..... es solo mi opinión, y seguramente no sea valida.La transicion, no fue solo obra de este señor..... no lo deberiamos de olvidar, no crees?


Marisa Quel Franco pd: la extinta AP, a cual, yo no pude jamas votar ,por que no tenia edad, para votar...... estuvo a punto de desaparecer.... esom lo sabes ,no?

Xavier Valderas López Marisa: eres tan sólo dos años mayor que yo, y sin embargo me acuerdo vivamente de lo de aquella época, aunque era un adolescente en la edad de pavar (suerte que vino lo del destape). Buenas noches.


Ohel Carrillo Mitjana No olvidemos que gracias a este señor el PCE se legalizó, se entablaron las primeras conversaciones con ETA, sacó adelante leyes que ni los de su propio partido esperaban (ley del divorcio, ejem.), prohibió homenajes a gente asesinada por el terrorismo, ... todo bajo el amparo del que le puso: el Borbón.


Luis González Quizá a Suárez le ocurrió lo que a Churchill: fue bueno para la misión que llevó a cabo, pero no más allá. Consiguió que los españoles pasáramos de una dictadura a esta cosa que llamamos "democracia" sin disparar un solo tiro, igual que Churchill dirigió a su país durante la Segunda Guerra Mundial. Después de esos acontecimientos, muy delicados ambos, los respectivos pueblos prefirieron a otras personas que los dirigiesen. Pero a Suárez ese mérito nadie se lo podrá quitar.


Progreso Democratico Coincido con lo expuesto por Luis Gonzalez. Suarez opto por lo menos malo, en aquel contexto, la situacion actual es mas achacable a los que despues, una vez calmadas las cosas, no supieron darse cuenta y recunducirlo, oprtunidad tuvieron, porque ambos partidos han sufrido la necesidad de pactar, y ambos han tenido mayorias para hacerlo, les ha faltado vision de futuro.


Marta Pulgar Me parece que se esta dando una vision algo superficial del que fue un Hombre de Estado, austero, muy lejos de la corrupcion politica, que con sus fallos como cualquier ser humano, tuvo sus muchos aciertos en una situacion muy delicada para ESPAÑA. Pienso que con el se fue la honestidad, lealtad y austeridad de la vida politica. Lealtad que el mismo enseño a todos los que trabajamos con el y sufrio por parte de algunos. En terminos generales opino que ha sido un gran presidente y que si hubiera alguno mas como el en politica, no hubiera llegado ESPAÑA a la situacion patetica en que se encuentra. Con vuestro permiso paso este enlace a mi amigo y compañero de UCD Antonio Checa Pérezpara ver que opina.

Marta Pulgar Adfolfo Suarez fue un trabajador incondicional e infatigable por ESPAÑA.

Luis González Efectivamente. Algo que nuestra casta política actual ha perdido por completo de vista.


Antonio Checa Pérez Me parece que la Nota inicial de Xavier Valderas es, con matices, bastante adecuada pero además, quienes como Marta Pulgar y yo colaboramos, conocimos y hablamos con Adolfo Suárez, su figura se engrandece cada vez más.
Y no sólo en lo político, es decir, de la Política como "El arte de lo posible" que, a nuestro juicio, lo hizo de manera impecable, magistral y, sobre todo, buscando continuamente el consenso...teniendo siempre, y muy en cuenta, aquellos años, aquel difícil contexto.
Sino también en lo personal, como hombre amistoso, cálido, comunicativo, con grandes valores que siempre defendió.
Todo lo posterior a la "Transición" es otra historia, no irrelevante y con muchas notas positivas, pero diferente y, esta última etapa con políticos y también sindicalistas de mucho menor nivel, en general.


Victormj Mj Hola Xavier, lo comparto. Saludos cordiales, Victor.


Marisa Quel Franco Me estoy haciendo una pregunta, ante tanto consenso del buen hacer de Suarez, a ver si me lo puede aclarar alguien...... fue positivo y necesario "legalizar" a el psoe y al pce?, mas que nada , por que estos dos partidos llevaron a España a una guerra civil, y me pregunto yo si nuestro país no hubiese estado mejor sin estos lastres, por no hablar de los partidos independentistas nacionalistas.... comisiones obreras y unión general de trabajadores... de paso se podrían haber legalizado a eta y grapo, no?.... mismos perros , diferentes collares.... en fin debe ser que no entiendo que se tenga memoria sesgada.http://www.prnoticias.com/index.php/component/content/article/1079/10067580, os agradeceria que alguien me explicase, por que se legalizo a esta gente que demuestran dia a dia su anti -patriotismo y que lo que hacen es dejarnos en la indigencia , muchas gracias.:))

7 / ADOLFO SUÁREZ (y 3)
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Luis González Marisa, con el tiempo se ha visto sobradamente que dejar campar a sus anchas al PSOE y al PCE ha sido una decisión no necesariamente "errónea", pero que sí nos ha costado muy cara. Sin embargo, en 1976 no haberlo hecho hubiera significado no preparar una vía para la reconciliación entre los españoles de ambos bandos, y no sólo de los políticos. Otra cosa es que ZP y sus mariachis, "par ordre de la superiorité", hayan dinamitado esa vía con su "Desmemoria Histérica".

Y si te fijas, Marisa, desde que se legalizó el PCE, su estado no ha pasado de "pronóstico reservado" al actual "comatoso", a pesar de todo el ruido que se hizo. Y si el PSOE llegó a gobernar fue porque recibió MUCHA ayuda externa, en especial de Francia y Alemania (curiosamente, los mismos que están apretando los webos a ZP ahora). Seguramente se puede decir mucho más, pero vaya esto por delante. Bss wapa :)


Marisa Quel Franco Luis, creo que en España, ha un grave error, y es que se "santifica" o se denosta a las personas , con demasiada facilidad, estoy de acuerdo con tu comentario.....pero eso me hace ir a otra pregunta, y no la voy a hacer....por que no quiero monopolizar este magnifico "post" , de nuestro buen amigo, bss


Luis González Bueno, pues me la haces en mi muro y si sé la respuesta te la contesto allí y todos contentos ;)


Josep Luis Rodriguez Zapatero Gracias por etiquetarme, Xavier. ¡Cómo le haces el artículo a Adolfo Suárez!. A ver si alguna vez me haces otro igual de bueno para mi. Gracias, y saludos desde el Palacio de la Moncloa.


Marisa Quel Franco he puesto un post, en mi pagina....miralo si te apetece, bss

Xavier Valderas López Hola a todos, acabo de llegar. Para empezar, agradecerle de participar en esa nota al presidente Rodríguez Zapatero (ya imagino que no es el auténtico presidente, pero sea quien sea, cualquiera es bienvenido a mi foro). Muchísimas gracias Sr. Presidente Zapatero; me siento muy halagado de que participe en mi foro.

Después de leer todo esto, supongo que se espera que dé alguna respuesta. Diría un poco en la línea de lo que dice Luis González: Adolfo Suárez fue muy eficaz para la tarea de la transición, es decir, pasar de una dictadura a una democracia, fuera de esto ya entran otros elementos, pero como él mismo se definia de centro, liberal y progresista, creo que su política hubiera entrado en esta línea después de consumada la tarea de la Transición. Felipe II dijo que “gobernar es resistir”: no siempre es tarea grata la faena de gobernar, y muy costoso es el arte de la política, que precisa de mucha imaginación, esfuerzo, paciencia, e incluso sentido del riesgo, cosa que creo que no le faltó a nuestro Adolfo Suárez. Al fín y al cabo, recuerdo una vez que el propio Suárez dijo: “mi misión es vender ilusiones”. Hoy en día muy poca gente le cuestiona su tarea, y es muy reconocido por parte de los grupos políticos de todas las tendencias,…es decir: casi todo el mundo aprueba su obra, y es complicado que exista alguien que hable mal de su obra de gobierno, un mérito que no tienen los otros presidentes, precisamente.

Contestando a Marisa sobre lo de la legalización del PCE y PSOE, creo que hubiera sido desafortunado dejarlos fuera de la ley. Ellos también son españoles, y en las sucesivas elecciones se ha ido demostrando que son una realidad que representan a millones de españoles, porque millones de españoles votan PSOE y PCE, lo mismo que PP y demás. En la Casa Común de los Españoles, no sería nada prudente excluir o marginar a quienes son considerados también como españoles; es más: en España cabemos todos los españoles y otro tema son los extranjeros. Una Guerra Civil es siempre un acto extremo que provoca desgracias, violaciones y rencores por las distintas facciones o bandos, pues distintos bandos diferenciados luchaban por unos ideales que en su momento los consideraban los justos y los adecuados. Cuando se trata de mirar adelante, hay que andar con espíritu de perdón, de olvidar el triste pasado, de dejar que las cicatrices sanen con el tiempo, y pensar en el futuro común como pueblo español que somos todos: trabajadores, empresarios, funcionarios, jubilados, curas, estudiantes, etc…, porque todos somos españoles, y sólo España es nuestra tierra común y nuestro único país, tanto del banquero que tiene un despacho bien enmoquetado, como del mendigo que duerme en cartones por las calles y busca comida en los contenedores de la orgánica: todos somos españoles. La democracia tiene la facultad de conceder temporalmente el poder a quien gana las elecciones, y naturalmente quienes gobiernan mal no se libran del castigo de las urnas. Un mal presidente, que haya hecho daño al país con su equivocada política, no puede durar eternamente en una democracia, que dentro de la misma tiene los recursos propios para regenerarse. Pero insisto: no haber legalizado a la izquierda, en los partidos históricos como el PSOE y el PCE, hubiera sido imprudente, y hubiera llevado a una seria fractura social, de distintas partes enfrentadas, que hubiera sido muy negativo para el país, cuando ya muerto Franco, ya nadie podía tener el país en su puño, que aunque fue de hierro empleó el guante de seda. Adolfo Suárez propuso los pasos para la transición al resto de los partidos representados en las cortes, con el objetivo común de elaborar una constitución donde estuvieran representados todos los españoles con el máximo consenso, y lo consiguió. Pero al mismo tiempo para no perjudicar a la economía española, que estaba tocada por una crisis derivada del alza del precio del petróleo, consiguió que todos firmasen los llamados PACTOS DE LA MONCLOA, y firmaron casi todos: derechas, centro e izquierdas. En resumen que el legado de Adolfo Súarez, yo diria que es esa Constitución (ahora cuestionada) y esa democracia de la que disfrutamos desde hace poco más de 30 años.

Y volviendo a fechas más próximas: creo que los partidos políticos todos van de más o menos la misma historia: vivir de los cargos públicos. Por tanto, sean de un color u otro, tan sólo son meras etiquetas. De lo que se trata ahora es de explicar al pueblo los problemas del momento: paro, deuda, crisis económica, abusivos impuestos, leyes que limitan la libertad, inmigración, etc…, y conocer cuáles son las soluciones o acciones de gobierno que proponen cada uno de ellos, para que el pueblo observe, analice, y pueda entregar el poder al grupo político que más se haga merecedor de esa confianza. Pero es complicado, porque no existen las listas abiertas, los partidos son grupos cerrados con muchos intereses, y con poco más de 30 años de democracia, creo que todavía no tenemos suficiente madurez y por esa razón pagamos carísimo los errores de nuestros politicos.

Ah!,…y eso de reformar la Constitución,…creo que es tan sólo una cortina de humo para distraer, confundir, y que no se toquen los temas que realmente preocupan a los españoles: el paro, la deuda pública, los impuestos, la inmigración, etc…
Luego que pueda, visitaré tu post, que ahora debo de ir a preparar la cena. Saludos, Marisa Quel Franco