martes, 24 de mayo de 2011

EL DOCTOR VARELLA Y LA JUBILACIÓN A LOS 50 AÑOS


¿Son los 50 años la edad idónea para jubilarse?, ¿debería de haber libertad para jubilarse voluntariamente?, ¿casa obligar a jubirlarse con 67 años, cuando la mitad de los jóvenes de menos de 30 años en edad laboral nunca a trabajado?.

El caso es que, por ejemplo, en Francia, uno de los países más adelantados y civilizados del mundo, actualmente la edad de jubilación está fijada en los 62 años, y no hace pocos años, tenía una legislación que consentía jubilarse voluntariamente a cualquier edad cuando ya se llevaban cotizados 30 años. Por cierto, para muchos como yo, que empezaron a trabajar con 14 años, no vendría mal acogerme a una medida como esa, pues 30 años cotizados más los otros que trabajé sin cotizar, y encima todos esos años trabajando como un burro de carga (sobretodo en el cansado sector de la construcción), ya son más que bastantes como para merecer mandarlo todo al diablo y ponerse a descansar. Creo que los 50 años ya es edad para dejar de partirse los huesos, y empezar a cuidar de la barriga y la calva,aparte de divertirse en plan “viejo verde” con las canas bien peinadas. Pero lo que el gobierno quiere es que la gente se jubile tarde para recaudar más dinero de las cotizaciones y al mismo tiempo pagar en menos tiempos a cuantos menos jubilados mejor (esperando que se mueran cuanto antes, para ahorrarse el gasto de pagar pensiones). En total, que cuando llegue a la edad que obliga el gobierno, y si de empleo no me falta (y eso de que estamos en una época de incertidumbre en la que los empleos no son ni seguros ni estables por muy buena voluntad que pongas en conservarlos), ya habré llegado a cotizar casi 50 años, sin apenas recibir nada a cambio con toda esa aportación en cotizaciones para que otros puedan recibir pensiones y demás abanico de subvenciones que el gobierno malgasta en mantener parásitos. Y lo que es peor: el gobierno de ninguna de las maneras me va a devolver el dinero que me ha ido “robando” el Estado en esos 30 años de cotizaciones, y mucho menos con los intereses inclusives. Esa sí es buena y fea.

De todos modos, veamos por qué debería de ser a los 50 años la edad ideal para jubilarse. Pues porque a partir de esa edad es cuando hay que empezar a cuidarse, o pronto empezaremos a entrar a una edad en la que sin quererlo ni esperarlo, aparecerán espontáneamente las quejas de “¡ay!, me duele aquí, o allá”. Por tanto esta es la edad en la que debería de empezarse a vivir y disfrutar de la vida y dejar de hacer vida de prestar servicio a la sociedad, sobretodo trabajando. De hecho, el trabajo y su función social es algo que está hecho para los jóvenes y cuando se deja de ser joven, hay que liberar a la persona de su obligación de trabajar para que pueda cuidarse, disfrutar de la vida y hacer con ella lo que quiera con el resto de lo que le quede. Por eso abogo por una libertad total en el derecho a jubilarse a partir de los 50 años, porque el trabajo y las responsabilidades sociales son cosa de jóvenes y de personas teóricamente en edad saludable, pues por ejemplo, en el servicio militar (cosa que lamentablemente han quitado) se recurría a jóvenes para el alistamiento, lo mismo que el caso de fútbol, o de cumplir la función reproductora de la familia o cuanto menos la especie humana,…porque para esas cosas lo adecuado son esas edades. He incluso entre los antiguos romanos se fijaba la edad de los 43 años la máxima para poder aspirar a ser cónsul (el más alto nivel de magistratura y autoridad), porque las obligaciones sociales y el trabajo al servicio de los demás es cosa de jóvenes.



Aunque a algunos les puede agradar su trabajo, para la inmensa mayoría es una opción no deseada para sobrevivir y forzado por las circunstancias, y en este aspecto entro en lo de “trabajar no es bueno para la salud”, y a partir de los 50 años puede empezar a empeorar la calidad de vida, sobretodo si no se consiente jubilarse voluntariamente a esa edad, y para ello me remito a las explicaciones resumidas de un médico premio Nobel de medicina, que lo escribió en apenas media hora:

Reflexiones del oncólogo brasileño Drauzio Varella, ganador del prestigioso premio Nobel de Medicina del año 2009.

DEFINICIONES

a. Tercera Edad:
Oficialmente comienza a los 60 años y se supone que termina a los 80, pero no hay consenso.

b. Cuarta Edad o Vejez:
Se inicia a los 80 años y termina a los 90.

c. Longevidad:
Se inicia a los 90 y termina cuando mueres.


VEJEZ SALUDABLE

Nadie está sano después de los 50. Sanos están los jóvenes; los viejos tienen siempre uno o varios achaques que son propios de la edad. De lo que se trata entonces es de envejecer saludablemente, es decir, con los achaques controlados y sin complicaciones.


GENÉTICA
Si quieres saber cuánto vivirás y cómo llegarás a esa edad, mira o recuerda a tus padres. La carga genética es fundamental para establecer un pronóstico de vida. Quien tuvo cáncer o infarto antes de los 60 lo trasmitirá en los genes a sus hijos por lo que éstos tendrán mayor probabilidad de desarrollar las mismas enfermedades. Lógicamente el desarrollo de una enfermedad crónica requiere la presencia de varios factores, pero el genético es sólo uno de ellos.


NO HAY ATRACÓN GRATUITO
"Somos lo que comemos" dicen los naturistas y no les falta razón. Si además de tener una carga genética desfavorable te pones 3 o 4 cucharaditas de azúcar en cada café que tomas, saboreas todas las pieles del pollo asado y te relames con las cortezas de cerdo del aperitivo del fin de semana, estás convirtiendo tus arterias en cañerías atascadas. Con ello, no habrá buena circulación, no habrá buena oxigenación, lo que equivaldrá a muerte celular o, dicho de otro modo, envejecimiento acelerado o prematuro.

En consecuencia, si quieres tener una vejez saludable, a partir de los 50 años cuida tu alimentación y deja de comer cosas "químicas", de abusar de las grasas... Un buen desayuno, un buen almuerzo y una pésima cena son la clave para equilibrar tu medio interno.


VIVA EL TRAGO

Aparejada a la dieta está la bebida. Abandona todas las bebidas gaseosas; esas las pueden tomar los jóvenes y con mesura, nosotros no. Todos esos líquidos tienen carbonato de sodio, azúcar y cafeína. A nuestra edad, estas sustancias vapulean al páncreas y al hígado hasta desgastarlos. Toma mejor limonada, zumos... Hasta la cerveza es preferible ya que se hace con agua hervida, tiene componentes naturales y no contiene sodio.


Por otro lado hay bastante evidencia clínica que demuestra que el consumo moderado de alcohol después de los 50 años mejora la calidad de vida pues tiene tres efectos definidos: vasodilatador coronario, disminuye el colesterol y es un sedante moderado. En consecuencia, y de forma práctica, a la hora del almuerzo o por la noche, cuando llegues a tu casa y ya no tengas que conducir, pégate un lingotazo. Los licores más recomendados son el whisky, el vino tinto y el aguardiente puro.

En lugar de tomar nitroglicerina para dilatar las arterias, o estatinas para bajar el colesterol, o un valium para estar tranquilo, consigues todo eso con un buen trago. Y si lo haces en compañía de las personas que quieres, el efecto se duplica. Ahora bien, sólo una advertencia: consumo moderado equivale a uno o dos vasos, porque si te pasas todos los días, el efecto es exactamente el contrario y te matará más rápido de lo que te imaginas.


TAMPOCO HAY QUE SER ESTRECHO

Esto quiere decir que todas estas pautas son buenas, pero sin exagerar y, sobre todo, sin dogmatizar. Si haces una barbacoa para tu familia o tus amigos, no vengas con que "no como chorizo porque es muy grasiento" o "mi médico me ha dicho que solo beba dos copas y punto".


Nada reemplaza la alegría y el placer de compartir con los que te quieren; no hay grasa ni copa que no se pueda metabolizar en una buena tarde de esparcimiento. Los mecanismos de compensación de nuestro cuerpo son aún poco conocidos, pero así sucede: si disfrutas verdaderamente, el "pecado mortal" dietético se transforma en "venial".



NADIE ME QUITARÁ LO BAILADO

Eso es absolutamente cierto porque todo lo que comas y bebas te dejará huella y, cual retrato de Dorian Gray, tu cuerpo lo mostrará en la vejez. Las noches de juerga, los atracones, los excesos de todo tipo harán la vida de viejo muy desgraciada. Y no solamente a ti, sino a tu familia.


PÉRDIDAS

La principal desgracia para un anciano es la soledad. Lo habitual es que las parejas no lleguen a viejos juntas; siempre alguien se va primero, con lo que se desequilibra todo el statu quo que sostenía a los componentes de la pareja. El viudo o viuda comienza a ser una carga para su familia.


Mi recomendación personal es que traten de no perder - mientras tengan lucidez - el control de su vida. Eso significa, por ejemplo: yo decido cuándo y con quién salgo, qué como, cómo me visto, a quién llamo, a qué hora me acuesto, qué leo, en qué me distraigo, qué compro, en dónde vivo, etc. Porque, cuando ya no puedas hacer todo eso, te habrás transformado en un plomo completo, en un lastre para la vida de los demás.


SUFICIENTE

Ya no tengo más tiempo pues el trabajo me llama y he escrito esto en una pequeña pausa de 30 minutos. Espero que os sea de utilidad.