miércoles, 16 de marzo de 2011

EL DUENDE JAPONÉS


Si alguna cosa caracteriza al Impero del Sol Naciente, es que es un país donde se trabaja. Japón es algo más que el país donde sus habitantes se sienten orgullosos del reloj Seiko, de la video cámara Sony, o del coche Toyota, así como de su Mikado y sus seculares tradiciones, en donde la idea de la familia cobra una especial importancia, hasta el punto de que la mujer japonesa es totalmente servil y sumisa al marido, y tanto los padres como los ancianos son venerados. Esa idea de tradición familiar y de respeto al patriarcado, es trasladada incluso en el mundo de la empresa, donde cada empleado se siente como en la familia, y donde dura casi toda la vida, y adónde apenas se despide a nadie. De echo, Japón ha sido también, tradicionalmente, uno de los países con los más bajos niveles de paro.

Son unas islas pequeñas, y muy superpobladas, que aparte dispone de muy pocas riquezas naturales, y de muy poco territorio aprovechable, por lo que no le quedó otro recurso que sobrevivir, y esa fue también una de las razones por las que causaron la segunda guerra mundial, en un intento de expansionarse. O sea que SOBREVIVIR, es la palabra clave que creo que define al pueblo japonés, y ese cuando no es estar tentado al suicidio en situaciones desesperadas, lo es saliendo adelante con un gran espíritu de trabajo. Eso es lo que le convirtió, tras la derrota y ruina derivada de la segunda guerra mundial, en una de las naciones más adelantadas tecnológicamente, y en una de las primeras economías del mundo, muy cerrada y celosa del progreso de su propia economía, teniendo mucho apoyo institucional en cuanto se refiere a facilitar las exportaciones, y dificultar muchísimo las importaciones, de modo que a nivel de comercio mundial, Japón es un socio algo complicado que no sigue del todo las reglas del libre mercado, debido a sus aranceles y a la dificultad de colocar productos en su mercado. Aparte de que es un país donde sus habitantes trabajan mucho, son ordenados y fieles a las tradiciones, y grandes ahorradores hasta el punto de que gastan muy poco, de modo que esa excesiva masa de ahorro es también causa de la excesiva especulación inmobiliaria, cuya burbuja pinchó a finales de los pasados años ochenta, y cuyas secuelas y consecuencias, hoy en día tras más de 20 años, todavía no se ha recuperado ni corregido.

País situado en la parte del planeta donde más frecuentes son los maremotos y los terremotos, se ha preparado exclusivamente para eso, y siempre ha logrado sobrevivir, de modo que en comparación a su población de poco más de 120 millones de habitantes, las víctimas y los daños materiales son menores, aunque la televisión nos ofrezca una imagen desastrosa, tanto en vidas humanas, como materiales, de modo que ahora los demás países aprovechan el acontecimiento mediático para echar cortinas de humo a sus propios problemas domésticos. El desastre nuclear se exagera, cuando este país ya ha vivido la experiencia del lanzamiento de las primeras dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, aparte de que desde entonces, en el mundo se han efectuado miles de pruebas en forma de explosiones atómicas, y siempre la radioactividad ha terminado por diluirse, aunque sin ocultar que es algo peligroso que debería de evitarse a toda costa.

Y eso de que los daños materiales del tsunami se calculan en el equivalente a unos 100.000 millones de euros, una cifra que es ridícula sin comparamos, por ejemplo, en el montante de la deuda española, que como los más expertos saben, ya se calcula que ha superado el billón (con B, de billonada burrada) de euros. De modo, que el verdadero tsunami que nos quieren ocultar, lo tenemos en nuestro propio país: se llaman PARO y DEUDA PÚBLICA ESPAÑOLA, y de esto que de verdad si es una gran catástrofe que reclama toda la atención de los políticos, nadie dice nada, ni nadie hace nada de nada. De modo que en Libia, incluso el propio Gadaffí aprovecha la confusión internacional, en la que todo el mundo está ocupado con la desgracia japonesa, para tomar posiciones y recuperar terreno.

De modo que ahora todos se preocupan de revisar sus propias centrales nucleares, y poner la atención puesta en Japón. Incluso algunos pretenden aprovechar para que se cierren las centrales nucleares. Pero no nos engañemos: necesitamos energía y no sabemos de adónde sacarla a corto y medio plazo: las nucleares son necesarias, pero eso sí: la lección de la desgracia japonesa debe de enseñarnos que debemos de hacerlas más seguras, bien cubiertas de grueso y potente hormigón, a prueba de terremotos o cualquier ataque terrorista con bombas. Y a largo plazo, sentar ya las bases para las energías alternativas, más seguras y más baratas, que además crearía nuevos puestos de trabajo que ahora buena falta nos hacen.

Pero lo lamentable de todo esto, es que ahora los responsables políticos dediquen tantas atenciones y tantas energías a Japón, y nadie se preocupe de dedicar atención, energías y hacer algo para resolver lo que aquí es una verdadera catástrofe encubierta: EL PARO Y LA DEUDA QUE HIPOTECA NUESTRO FUTURO.

Mientras tanto, eso totalmente seguro: el sol saldrá de nuevo para los japoneses, porque es un país donde se trabaja, y porque tiene bien aprendida la lección histórica de la supervivencia. Y aquí, a diferencia de esa “fuerza y honor” tan característicos de los japoneses, seguimos con nuestra vagancia, picaresca y pasotismo en resolver nuestras propias tragedias nacionales. ¡Una vergüenza!.


COMENTARIOS DESDE MI FACEBOOK:
Pedro David González Pérez El pueblo del sol naciente, a nosotros por no tener no tenemos ni sol!
17 de marzo a las 8:40 · Me gusta
Xavier Valderas López Mira, Pedro, que hubo un día que en nuestro país "no se ponía el sol", de lo tan grande que era.
17 de marzo a las 8:44 · Me gusta · 2 personas
Pedro David González Pérez No levantamos cabeza... Somos un país destinado a cometer los mimos errores de hace siglos, si creo que ya lo expresó bien Miguel de Unamuno con el ''Que inventen ellos''
17 de marzo a las 8:55 · Me gusta
Xavier Valderas López Con suerte, aún nos queda Torrente, y algunos cuantos más que nos consideramos algo así como "los últimos de Filipinas". Te dejo enlace, para que podamos reírnos un poco: http://www.youtube.com/watch?v=XjrFHxP_fV8&feature=player_embedded
17 de marzo a las 9:01 · Me gusta
Izaskun Fernandez Ruiz Una reflexión interesante. En cualquier caso estamos ante una tragedia, una situación de preocupación mundial...! Informaciones contradictorias por interesadas en magnificar o minimizar el problema. Pero insisto en cualquier caso es una gran tragedia para miles de personas y para el propio plantea. Y es cierto que dado el perfil humano de esta sociedad, su capacidad de recupreación será de un ritmo más inteligente y riguroso que si esto ocurre en la vieja Europa u otro continente.
17 de marzo a las 13:39 · Me gusta · 2 personas
Aidyl Pérez Sanchez ‎..no me extraña..con tanta central nuclear....en una isla*....no entiendo ..tanta inteligencia, supuestamente, e invertir en ello*...en esa especie de energia-bomba......a
17 de marzo a las 14:44 · Me gusta · 1 persona
Xavier Valderas López Aidyl: las nucleares pueden ser algo totalmente seguro, si se hacen las cosas bien, y las necesitamos porque de momento no tenemos otras fuentes de energía, o nos volvemos como el peor país del tercer mundo.Claro que gente como Zapatero, con buena paga y buena pensión asegurada, no le preocupa. Pero las clases modestas necesitamos la electricidad. Los japoneses son gente trabajadora e instruída, y por ello se recuperarán en pocos meses, todo lo contrario de, por ejemplo, lo de Haiti, de hace ya poco más de un año, donde ahí la gente ni es trabajadora, y ni tiene instrucción, de modo que casi vive en un estado no muy distinto a la edad de piedra. Y es el trabajo y la educación lo que diferencia a los pueblos. Saludos.
18 de marzo a las 9:12 · Me gusta
Aidyl Pérez Sanchez ‎..si??..seguro en japon..???....es q casi hay una en cada esquina.....no se.....y ojala sea asi como comentas*.....ya se q es el trabajo y la educacion lo q diferencia a los pueblos......pueden ser seguras???... totalmente???.....pero por lo visto no lo son....no soy ingeniera quimica, industrial.... pero me encantaria preguntarle a algun entendido en la materia..... mas saludos.