jueves, 10 de marzo de 2011

EL SINDICATO DEL ROBO, SUPONGO

Como si no hubiera bastante con todo el daño causado a la economía del país, en el pasado puente de la Purísima, ahora los privilegiados “trabajadores” de AENA (y en especial referencia a los controladores aéreos), prevén hacer huelgas en las fechas clave de la Semana Santa, ahora que hubiera sido posible salvar la temporada turística gracias a los follones que ocurren en los países mediterráneos de África, que ha obligado a desviar importantes reservas turísticas en beneficio de España.

¿La razón?, entre otras cosas, evitar la privatización de AENA (la entidad pública que gestiona los aeropuertos españoles), porque ello, claro, supondría ya no poder mamar de la teta del Estado, que supone entre 600.000 y un millón de euros por controlador, a cargo del contribuyente español, sin contar la escandalosa deuda por la mala gestión de la misma, cifrada en varios miles de euros a cargo del erario público. Y eso de que un controlador militar no llega ni a los 2000 euros mensuales de nómina (y por ser militares, sin derecho a huelgas).

Con otro detalle aparte de que de todos los daños y prejuicios causados a todos los usuarios que dejaron tirados por las terminales de los aeropuertos, todavía nadie ha asumido responsabilidades, ni se ha metido a la cárcel a nadie. La justicia española se ha burlado de todos los españoles, y no ha castigado ni a un solo culpable por la huelga salvaje del pasado diciembre, no se ha hecho nada a nadie de toda esta especie de mafia corporativista que forman un auténtico sindicato cerrado del robo público, consentido y tolerado por el mismo gobierno de Zapatero que no hace nada por remediarlo y frenar todos esos abusos que son un insulto al resto de los españoles que pasan por penurias y situaciones delicadas. En otros países de Europa, los controladores ganan hasta 4 veces menos que los españoles, por un trabajo tremendamente fácil, que se parece al famoso juego del Fight Simulator de Microsoft, y con muy pocas horas, que con las superpagadas horas extras (fijadas como mínimo en 450 euros la hora) aún ganan un tremendo asqueroso dinero de más a cargo de las arcas públicas, que supone un insulto a la inmensa mayoría de los trabajadores de nuestro país, más de la mitad de los cuales, no llegan ni a mileuristas.

Y ahora que dadas las circunstancias de los países árabes, el turismo se nos presentaba bueno, sólo faltaba asustarlo y provocar una caída del mismo, que arruine la temporada a los hosteleros, y lleve a engrosar las filas del paro otros tantos de miles de desempleados más, hasta superar oficialmente la mítica cifra oficial de los cinco millones de parados (en realidad casi 8 millones de parados, dado que las cifras son maquilladas). Nos gobierna una auténtica panda de incompetentes sinvergüenzas, que consiente que los sindicatos del robo se salgan con la suya y se extienda aún más la corrupción a todos los niveles de la sociedad española, olvidándose de las penurias de millones de parados y demás millones de trabajadores en la cuerda floja, que ya quisieran para ellos el empleo, sueldo y privilegio de los controladores. Este es otro mal ejemplo más de la administración Zapatero, corrompida, despilfarradora, e incapaz de hacer una ley de huelga que frene los abusos de unos cuantos privilegiados contra los derechos que teóricamente se deberían de suponer inviolables del resto de los ciudadanos, que son los que finalmente terminan pagando los platos rotos y ven cada día más recortadas sus libertades. Mas que no una democracia normal y corriente, parece que si en nuestro país imperara la dictadura de un tirano que encima es incompetente, irresponsable y despilfarrador, cargando contra su propio pueblo los males de su pésima gestión. Desde luego, como decía cierto famoso ministro español: “Spain is diferent”




COMENTARIOS DESDE MI FACEBOOK:

Kristina Klacanska Oksova I do not know anything else to write except, thank you...the pieces of information are interesting...wish you a lovely Tuesday, Xavier...
15 de marzo a las 6:28 · Me gusta
Imanuel Nikol Good morning,dear