jueves, 1 de julio de 2010

LA COCINA DE LA CRISIS: EL GAZPACHO

La tragedia nacional sigue imparable: hoy hemos recibido las malas noticias de la subida del IVA, la subida del butano, y la inestabilidad de la montaña rusa bursátil: el desempleo, la falta de dinero, y el hambre está cada vez más extendido por nuestra geografía.

Si el invierno pasado os recomendé una buena sopa de ajos caliente, con los restos de alimentos de las basuras, habiéndolos hervirlos previamente; para este verano os recomiendo el gazpacho, algo que habrá que ir con cuidado, pues es algo que no puede hervirse con el objeto de eliminar los gérmenes y desinfectarlos. Pero, vamos, para subsistir a base de gazpacho, no es que tenga que gastarse demasiado dinero que digamos, aunque sí es preciso disponer de una buena pequeña nevera para aprovisionar. La vieja nevera de la abuela, quizás pueda servirnos, o que nos deje un rinconcito donde guardar el preciado alimento para poder subsistir. Mi consejo es reunir unas cuantas botellas de plástico vacías (mejor botellas tipo medio litro, de Coca-Cola, o algo parecido), y limpiarlas, que servirán para almacenar el gazpacho en la nevera, aunque recomiendo que no esté más de tres días abierto y ya que por entonces se pierden las propiedades de vitaminas y minerales de los ingredientes. Cuando compréis el pequeño listado de hortalizas, procurad limpiarlas bien con agua.

Voy a hacer lo que sería una ración aproximada para cuatro personas en unas condiciones normales, pero dada la crisis, como alimento nos puede durar para unos cuantos días:

-Un kilo y medio de tomates maduros muy rojos y recién arrancados del huerto.
- Un pimiento
-Un par de dientes de ajo
-Aproximadamente un litro de aceite de oliva
- Vinagre de pueblo al gusto
- También podemos añadir algo de limón, cebolla, pepino, trocitos de pan,...todo más o menos al gusto de cada uno.


Con un recipiente sopero, pasarlo con la batidora, hasta que se haya formado como una rojiza sopa espesa, y luego mezclarlo con agua fría hasta que tome forma de la densidad deseada. Meterla en las botellas bien tapadas, y llenad la nevera. Con los intensos calores, aparte de que os refrescaran bebiéndolos a sorbos o comiéndolo con una cuchara sopera para disfrutar de placer de saborear cada cucharada, os proporcionará las vitaminas y las energías que el cuerpo necesita. Aparte os sentiréis muy sanos y ligeros, y las penas de la crisis serán más llevaderas. No os preocupéis perderos una o dos raciones de alimento, si veis que lo podéis resistir lo de alargar entre un plato o brebaje de gazpacho de uno, dos o tres días para otro,...pues cada vez que lo volváis a probar lo sentiréis sumamente sabroso y reconfortante. En tiempos de crisis, sin empleo y sin dinero, hay que hacer las cosas en positivo y mentalizarse de que la comida ha de ser simplemente combustible para el cuerpo, y no comer para el simple placer o rutina. El hambre es la mejor salsa, y algunos notaréis bastante que se os agudiza el ingenio para espabilaros en procuraros algún tipo de curro con el que sacaros las perras con las que pagaros las siguientes raciones de gazpacho. Con eso pasaréis el verano y no os moriréis. ¡Salud y buen provecho!, ¡y que se jodan Zapatero y los demás políticos culpables de dejar a millones de españoles sin empleo!.