jueves, 1 de julio de 2010

UN ESTATUTO CATALÁN POLÉMICO.

De verguenza ha terminado el asunto del estatuto catalán. Por un lado, han tenido que estar 4 años ganduleando a paso de tortuga los magistrados para poder deliberar y redactar una sentencia que pusiera al estatuto dentro del marco de la Constitución, y por otra parte la falta de respeto por parte de ciertos partidos políticos hacia el mismo tribunal y la misma Constitución que en su día fue aceptada en un referendum por una amplia mayoria de catalanes.

Una verguenza, porque frente a esa tomadura de pelo a los ciudadanos que supone el hecho de que sus representantes políticos dediquen tantas atenciones a un estatuto y a un tribunal, en el fondo eso supone una cortina de humo para no tener que atender a esos problemas prioritarios que de verdad reclaman los ciudadanos a sus políticos: la de arreglar cuanto antes el problema del desempleo que deja en la incertidumbre economica y en la marginación a cientos de miles de catalanes, así como el constante deterioro de la calidad de vida que la inmensa mayoria viene sufriendo, mientras políticos y jueces gandulean y se llevan suculentos sueldos que obtienen de esos impuestos cada vez más insoportablemete altos, al mismo tiempo dejando una grandísima deuda para el país que va a hipotecar el futuro de nuestros hijos, nietos, y en el peor de los casos hasta para los hijos de los que siguen.

Pero en el fondo hay algo positivo de todo esto: ese era un mal estatuto dado que primaba por encima de todo una sociedad de parásitos, frente a una sociedad de emprendedores, aparte de que primaba tambien los derechos de las mujeres con clara discriminación hacia los derechos de los hombres (o sea una clara desigualdad, pese a la excusa de "discriminación positiva" o "discriminación negativa", o como quiera llamarse). Y en una sociedad donde no se respeta el trabajo honrado fomentando las clases parasitarias, ni la igualdad de sus ciudadanos ante la ley, es una sociedad que se corrompe y acaba siendo injusta.Otra cosa a tener en cuenta también es, con los inmensos problemas sociales que tenemos, hasta qué punto tienen los mismos derechos un extranjero que un nacional, en un país que naturalmente no es el suyo, dado que este es otro de los asuntos que corrompen una sociedad. Con esa sentencia que expone existían algunos articulos del estatuto que eran claramente inconstitucionales, se abre la oportunidad de que el parlamento catalán elabore un nuevo estatuto, cosa que podría venir muy bien para la próxima legislatura, a no ser que el actual tripartito, en complicidad con Convergència i Unió, se apresuren a elaborar un nuevo estatuto a toda prisa, y someterlo a referendum, antes de las elecciones catalanas que se presumen para noviembre (a no ser que el Presidente de la Generalitat José Montilla las adelante).

Pero al parecer las cosas aquí en Cataluña podría cambiar: está emergiendo un nuevo partido político: Plataforma por Catalunya, un partido que dice las verdades que los demás partidos no se atreven a decir ni a reconocer, y que además prioriza los derechos e intereses de los naturales frente a los extranjeros (en especial inmigrantes de otras culturas que nada tienen que ver con la de nuestro país, y que en muchos aspectos no es compatible con nuestra manera de ser y de hacer). Es decir, quienes tienen prioridad en el trabajo, en la escuela, en el ambulatorio, en las políticas de vivienda, etc... Y según las encuestas, es posible que llegen a obtener alrededor del 25% de los votos, por lo cual se supone que van a conseguir una importante cantidad de escaños en el parlamento catalán, con los cuales se les tendrá que tener en cuenta a la hora elaborar un nuevo estatuto, que dado que representan el sentir de una importante mayoria de catalanes, eso hace pensar que así se podría elaborar un nuevo estatuto mejor que el actual que ha dejado numerosas confusiones, discriminaciones, y hasta varias lagunas legales. Es de esperar, pues, que el nuevo estatuto, como mínimo sea menos malo y menos discutible constitucionalmente que el actual.