lunes, 5 de julio de 2010

LAS REBAJAS: ¡ NO SEAS TONTO !


No es que me las de de tacaño, pero la compra de la ropa y el calzado habitualmente suelo hacerlas por rebajas, aunque ese año me he encontrado que prácticamente no he tenido la necesidad de comprar absolutamente nada. Y eso de que aún con los descuentos de hasta el 50% y más, los comerciantes siguen teniendo margen para obtener beneficio de lo que venden, podréis haceros la idea de lo que ganan cuando os venden lo mismo en época que no son de rebajas. A decir verdad, comprando en épocas de rebajas, me siento menos imbécil.

Hace años que no me compro absolutamente nada porque tengo el vestuario sobradamente completo, aunque eso sí: no tengo ni traje con corbata, ni tan siquiera un chaqué o un smoking de etiqueta (¿y para qué los quiero, si hace años que no voy de bodas -ni aunque me inviten, que odio las bodas-, ni creo que me inviten a ninguna fiesta o enlace de alguna realeza europea?). La causa de esto es que las mujeres de la familia ya se cuidan de que vaya bien vestido: de vez en cuando me regalan pantalones, camisas, jerséis, o algún abrigo o chaqueta. ¿Y los zapatos?, pues habitualmente suelo llevar los de currar (esos de las suelas metálicas, que hace ya varios años que te obligaban las absurdas normas de vestimenta laboral, que al menos nunca sufro pinchazo alguno en los pies, o me sirven para dar la correspondiente patada cuando me conviene). De hecho, prácticamente la mitad de los zapatos que tengo, son sin estrenar (y algunos llevan años con esto). En invierno todavía llevo aquellas deportivas que me compré hace ya unos 15 años en Andorra, aprovechando que por entonces estaban muy bien de precio, y todavía estoy esperando que acaben de estropearse del todo para poder tirarlas (sólo que el del pie izquierdo ya empieza a vérsele un pequeño descosido), y eso de que esos zapatos se suponen de mala calidad, pues son de la marca Rok, fabricados en China, y por esa razón tan baratos,....¡pero no veáis lo que me han durado, y todavía siguen durándome!. Quizás me aguanten un par de años más. En invierno habitualmente suelo calzar unas pequeñas botas, del tipo "Chirucas", pero de otra marca, ya que siempre suelo escoger las más baratas, y en verano suelo llevar unas simples zapatillas de rejillas (las más baratas, también), o algunas sandalias de estas de piel (que igualmente me duran años, y eso que cogí las más baratas que encontré en el Decatlón), y de todas esas digo, también, me duran años.

Mis dos hijos, naturalmente que por ley de crecimiento, se llevan la mayor parte del presupuesto en vestimenta y calzado. La mayor es la que me trae los mayores gastos, y algunas cosas pasan para el menor, que ese segundo, con frecuencia, recibe la ropa y los zapatos en condiciones que les dan sus primos cuando a ellos la ropa o los zapatos ya les empiezan a ir pequeños. Además ellos también tienen la misma fortuna que yo, en el sentido de que la abuela y las tías suelen ser muy generosas y entregadas en sus regalos de ropas. Naturalmente que cuando les tengo que comprar cosas, suelo comprarles lo más adecuado y lo más barato al mismo tiempo, y no se lo toman a mal, debido a que varias veces les he explicado que en la vida el dinero no se recoge de los árboles, y que cada céntimo que hay que soltar cuesta sus sudores, y que unos zapatos de 10 euros te protegerán el pie lo mismo que uno de 100 euros, y que lo importante es la comodidad, aparte de que con 100 euros tengo para comprarle diez pares de zapato iguales que los de 10 euros, que tampoco están nada mal que digamos. Lo mismo entienden cuando les hablo de los coches, que igualmente son unas máquinas de cuatro ruedas, con más o menos comodidades, pero que igualmente te llevarán de un sitio a otro, sólo con la diferencia que uno u otro costará más de mantenerlo, en el pago de revisiones, seguros, impuestos, etc..., y que por esto es muy importante saber escoger bien según la capacidad del bolsillo, si uno no quiere sentirse imbécil e infeliz.

Suelo ser muy de pasear por supermercados, sobretodo los primeros días de rebajas, donde una buena observación permite ver , comparar, y valorar qué puede ser lo mejor en relación a la calidad-precio. Por eso, ciertas cosas las compro en un sitio, y otras en otro, y supongo que así al cabo del año me ahorro centenares de euros. Por ejemplo, mi hijo necesita una mochila nueva con ruedas, para el próximo curso,...he visto variedad de precios, y todos por encima de los 40 euros,....pero en el supermercado Dia, vi una ganga de calidad, marca Paredes (el mismo famoso fabricante de calzado), por tan sólo ¡17 euros!, y me la llevé, no se que otro se fijara y me la cogiera. Cuando lleguemos a septiembre, veremos a qué precio estarán, justo al comenzar los colegios.

Y eso de que en el Media Markt también habían muchísimos artículos muy bien de precio, en los que tanto ayer domingo, como hoy ( 5 de julio de 2010), no te cobrarán el jodido I.V.A., que Zapatero ya lo ha subido al escandaloso porcentaje del 18%,¡ todo un robo!. La verdad es que tampoco necesitaba nada: ni nevera, ni tele, ni ordenador, puesto que de teles tenemos 4 (tan sólo una es plana), y de ordenadores otros cuatro (tan sólo 3 cogen internet). Me llamó la atención el robot roomba, que te limpia todo el polvo del suelo de la casa, pero para gastarme uno que me supone desprenderme de unas 400 perras, todavía prefiero hacer la limpieza de la casa a base de escoba, trapo de quitar polvo, y fregona. Son tiempos de crisis, en los que no estoy para gastar tan alegremente esos 400 pavos que quien sabe en el futuro me podrían hacer falta para gastar en gazpachos, mientras que el robot roomba no me lo podría comer. Sigo la misma filosofía de Media Marka : “YO NO SOY TONTO”.